'New Dawn' es probablemente la rosa trepadora más plantada del mundo, y con motivo: florece desde finales de primavera hasta el otoño, resiste las enfermedades mejor que casi cualquier otra trepadora, tolera la sombra parcial y aguanta condiciones que otras variedades no perdonan. Su flor es de un rosa nacarado muy pálido, que envejece casi en blanco, de unos 8 centímetros, con treinta y tantos pétalos y un perfume suave y limpio con recuerdo a manzana.
Conviene corregir de entrada un dato que se repite en muchas fichas: no la creó Walter Van Fleet. 'New Dawn' es una mutación espontánea, aparecida en un vivero de Nueva Jersey, de la trepadora 'Dr. W. Van Fleet', esta sí obtenida por él. La planta original florecía una sola vez al año; la mutación, idéntica en flor y en follaje, reflorecía toda la temporada. Se introdujo en 1930 y ese cambio lo fue todo.
La primera patente vegetal de la historia
Estados Unidos aprobó a comienzos de los años treinta una ley que permitía patentar plantas de reproducción vegetativa, es decir, variedades que se multiplican por esqueje o por injerto y no por semilla. La primera patente vegetal concedida al amparo de esa ley fue para 'New Dawn'.
El dato no es una curiosidad menor. Es el origen del sistema que hoy regula la propiedad de las variedades vegetales en todo el mundo, incluido el régimen comunitario de protección de obtenciones vegetales que se aplica en España, y explica por qué un rosal moderno lleva dos nombres, el de registro y el comercial, y por qué no se puede multiplicar libremente una variedad protegida para venderla.
La flor
Rosa nacarado muy suave, más cargado en el centro del capullo y casi blanco en los pétalos exteriores de la flor madura. Con el calor del verano palidece bastante más deprisa; en primavera y otoño, con noches frescas, el rosa se mantiene mucho mejor.
La flor mide entre 7 y 9 centímetros, es doble, con unos treinta y cinco pétalos, y abre en una forma redondeada y suelta, sin la rigidez del híbrido de té. Salen solitarias o en pequeños grupos, sobre tallos cortos repartidos por toda la vara.
El perfume es leve pero agradable, dulce y afrutado. No es la razón para plantarla, pero se agradece junto a un banco o en un arco de paso.
El rosal
Es una trepadora de vigor medio a alto, que en España alcanza sin problema los tres o cuatro metros, y hasta cinco o seis en una posición muy favorable, con dos o tres metros de anchura. Sus varas son largas y arqueadas, con crecimiento algo desordenado, y el follaje es verde medio, muy brillante y de aspecto sano incluso en pleno agosto.
Un detalle práctico que hay que tener presente antes de plantarla: tiene muchísimos aguijones, pequeños y muy afilados. Podarla y atarla sin guantes gruesos es mala idea, y no es la trepadora que conviene colocar junto a un paso estrecho o a la altura de la cara.
La refloración es continua pero desigual: oleada muy abundante a finales de primavera, producción más espaciada durante el verano y una segunda tanda apreciable en otoño, de flores algo más pequeñas.
Por qué funciona en sitios difíciles
Es de las poquísimas trepadoras que florecen de forma aceptable con cuatro o cinco horas de sol directo, lo que la convierte en la opción lógica para una pared orientada al norte o al este, para un patio urbano cerrado o para el lado en sombra de una pérgola. No hace milagros: en sombra profunda no florecerá, y a pleno sol florece bastante más.
La otra razón de su éxito es la sanidad. Su follaje duro y brillante resiste la mancha negra y el oídio mucho mejor que la media de las trepadoras, lo que en una planta grande, difícil de tratar y de revisar, marca una diferencia enorme.
Cómo guiarla, que es lo que decide todo
Un rosal trepador florece sobre los brotes laterales que emite la vara principal, y esos laterales solo brotan con fuerza cuando la vara deja de estar vertical. La consecuencia práctica es que si se dejan las varas rectas hacia arriba, toda la flor saldrá arriba y el pie quedará desnudo. Es el error más frecuente con esta variedad.
Lo correcto es guiar las varas principales lo más horizontales que permita el soporte, en abanico sobre un muro o en espiral alrededor del poste de una pérgola, atándolas con material blando que no estrangule la corteza. Hay que hacerlo mientras la vara es joven y flexible: una vara de tres años ya lignificada no se dobla sin partirse.
Contra una pared conviene montar un enrejado separado unos centímetros del muro, en lugar de clavar la planta contra él. Así circula el aire por detrás, se reducen los hongos y la poda es mucho más cómoda.
Poda
Los dos o tres primeros años prácticamente no se poda: ese tiempo se dedica a construir y atar la estructura de varas principales. A partir de ahí, la poda anual se hace al final del invierno, entre enero y febrero en el litoral y en el sur, y hacia finales de febrero o marzo en el interior y el norte.
Consiste en tres operaciones: acortar a dos o tres yemas los brotes laterales que florecieron, retirar la madera seca, fina o cruzada, y eliminar cada varios años una vara principal envejecida desde la base para que la sustituya un chupón nuevo. La contención del tamaño, si hace falta, se hace en verano después de la primera oleada, no en invierno, que es cuando se estimula el rebrote.
Durante la temporada, cortar las flores pasadas mantiene la producción. La última tanda de otoño se puede dejar sin cortar para que forme escaramujos.
Cultivo en España
Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor fuera del verano. Si va contra una pared, se planta a unos cuarenta centímetros de la base, para que la raíz no quede en la franja seca que el alero deja sin lluvia, y se inclina la planta hacia el muro.
Riego profundo y espaciado, siempre al pie. Los dos primeros veranos son los decisivos: en el interior peninsular, dos riegos abundantes por semana en julio y agosto. Una vez establecida es bastante resistente, aunque al pie de un muro que refleja calor conviene no descuidarla.
Suelo con buen drenaje y materia orgánica. En los terrenos calizos del este y el sur, con pH por encima de 7,5, aparece con facilidad la clorosis férrica, con hojas amarillas de nervios verdes: se previene con compost o estiércol maduro al final del invierno y acolchado permanente de cinco centímetros, y se corrige con quelato de hierro formulado para suelos básicos. Abonado al final del invierno y un aporte ligero tras la primera oleada.
Reconocimiento y usos
Está incluida en el salón de la fama de la World Federation of Rose Societies, el reconocimiento a la rosa favorita del mundo que votan las sociedades nacionales de la rosa. Como en otros casos, es un premio a la fiabilidad en climas muy distintos más que a la espectacularidad.
Sus usos naturales son cubrir muros y vallas medianeras, vestir una pérgola o un arco, trepar por un árbol viejo (resolviendo antes la competencia por el agua) y, guiada sobre alambres horizontales, formar una pantalla florida. También se comporta bien como arbusto grande y arqueado si se la poda con cierta severidad, aunque no es su mejor papel.
En resumen
'New Dawn' es una trepadora introducida en 1930, mutación refloreciente de 'Dr. W. Van Fleet', y fue la primera variedad vegetal patentada en Estados Unidos. Flor rosa nacarado que palidece casi a blanco, de 7 a 9 centímetros y unos treinta y cinco pétalos, perfume suave, floración de primavera a otoño y una sanidad excelente.
Es la trepadora que hay que considerar cuando la posición es complicada: pared al norte, patio cerrado, sombra parcial o jardín sin tiempo para tratamientos. Pide guiar las varas en horizontal desde el principio, poda ligera de final de invierno, riego profundo los dos primeros veranos y guantes gruesos, porque tiene muchos aguijones y son afilados.