La rosa 'Princesse Charlène de Monaco' es un híbrido de té de la casa francesa Meilland cuyo argumento principal es el perfume. Su flor es muy llena, con cerca de setenta pétalos, de un rosa suave con el centro teñido de melocotón, y abre en copa con la forma que se asocia a las rosas antiguas. El aroma es fuerte y claramente cítrico, y le ha valido varios premios de fragancia en certámenes internacionales.

Es una variedad reciente, de comienzos de la década de 2010, y recibió su nombre actual en 2014 en homenaje a la princesa Charlène de Mónaco. Antes de esa dedicatoria se comercializó con otro nombre, algo habitual en la casa Meilland, que suele bautizar sus variedades cuando surge la ocasión. Si aparece en un catálogo con una denominación distinta, puede tratarse de la misma planta.

rosa princesa charlene de monaco ficha

La flor

El capullo es alto y clásico, con la forma de un híbrido de té de toda la vida. Lo interesante ocurre al abrirse: en lugar de desplegarse en una copa amplia y desordenada, forma una copa profunda y regular, con los pétalos cortos y numerosos organizados hacia el centro. Mide entre 11 y 14 centímetros y ronda los setenta pétalos.

El color es rosa medio en los pétalos exteriores y se calienta hacia el centro, con reflejos melocotón y albaricoque. Como en casi todas las rosas de esta gama, el tono es más intenso y más matizado en primavera y otoño, con noches frescas, y más pálido y plano en pleno verano.

Las flores salen casi siempre solitarias sobre tallo largo, lo que la hace apta para corte, con una duración en jarrón de alrededor de una semana. Florece en oleadas desde finales de primavera hasta el comienzo del otoño.

La flor antigua sobre una planta moderna

Esta variedad pertenece a una corriente que la casa Meilland lleva desarrollando desde los años noventa y que otros obtentores han seguido: recuperar la forma en copa y el perfume de las rosas antiguas sobre plantas modernas, es decir, sobre arbustos que reflorecen sin parar y que resisten las enfermedades.

El contexto explica por qué eso fue una novedad. Durante buena parte del siglo XX, la selección de híbridos de té se orientó a la flor de corte: forma alta y centrada, tallo largo, pétalo duro y larga vida en jarrón. El perfume no se buscaba y, como muchos de los compuestos volátiles se asocian a pétalos finos y de vida corta, se fue perdiendo por el camino. La reacción llegó primero de David Austin en el Reino Unido con sus rosas inglesas y después de las casas francesas con sus colecciones románticas y perfumadas. 'Princesse Charlène de Monaco' es un ejemplo típico de ese planteamiento.

Cuándo se nota más el perfume

El aroma de una rosa no es constante a lo largo del día. Los compuestos volátiles se emiten sobre todo con temperatura templada y humedad ambiental alta, y se disipan con el calor seco y el viento. En la práctica eso significa que el perfume de esta variedad se aprecia mucho mejor a primera hora de la mañana, con el rocío aún presente, y al atardecer, que a las tres de la tarde de un día de julio.

También influye el estado de la flor: el máximo se da con la flor recién abierta, y va bajando conforme envejece. Y la posición: plantada junto a un paso, una terraza o una ventana, se disfruta; plantada al fondo del jardín, el perfume se queda allí.

El arbusto

Es un arbusto erguido y bien ramificado, de aproximadamente un metro a metro veinte de alto y unos setenta centímetros de ancho, con vegetación abundante de un verde oscuro y brillante. Su resistencia a las enfermedades es buena, propia de una variedad moderna, aunque en primaveras húmedas puede coger mancha negra como cualquier otra.

Al ser compacto y cubrir bien la base, funciona en macizo, en grupo de tres y también en maceta grande, de al menos cuarenta centímetros de diámetro y profundidad similar.

El punto débil: setenta pétalos y lluvia

Toda rosa muy doble comparte el mismo riesgo, el balling. Cuando el capullo, con muchísimos pétalos finos y apretados, se moja con lluvia o rocío intenso y a continuación le da el sol de lleno, los pétalos exteriores se secan de golpe, se apergaminan y se pegan entre sí formando una cáscara que la flor ya no puede romper. El capullo se queda cerrado y termina pudriéndose.

Es un problema menor en el interior y en el litoral mediterráneo, donde las primaveras son cortas de lluvia, y bastante más frecuente en la cornisa cantábrica y en Galicia. Se reduce con tres decisiones: no regar nunca por aspersión, elegir una posición ventilada donde el rocío se seque pronto, y retirar los capullos afectados en cuanto aparezcan.

Cultivo en España

Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor fuera del verano. Sol pleno en el norte y en el interior a mayor altitud. En Andalucía, Extremadura, Murcia y el litoral sur, sol de mañana y sombra a partir del mediodía en julio y agosto, que conserva mucho mejor el color y evita que el borde de los pétalos se queme.

Suelo profundo y fértil, con buen drenaje. En los terrenos calizos del este y el sur, con pH por encima de 7,5, es habitual la clorosis férrica, con hojas amarillas de nervios verdes: se previene con compost o estiércol maduro al final del invierno más un acolchado permanente de cinco centímetros, y se corrige con quelato de hierro formulado para suelos básicos.

Riego profundo y espaciado, siempre al pie. Dos riegos abundantes por semana en pleno verano en el interior peninsular para un ejemplar establecido en suelo, y casi a diario en agosto si está en maceta. Abonado al final del invierno y aportes ligeros después de cada oleada hasta finales de agosto.

Poda

Poda de híbrido de té al final del invierno: entre enero y febrero en el litoral y en el sur, y hacia finales de febrero o principios de marzo en el interior y el norte, cuando ya no se esperan heladas fuertes. Se conservan tres o cuatro varas sanas y bien orientadas, cortadas a unos 30 o 40 centímetros por encima de una yema exterior, y se retira la madera vieja, las ramas finas y los brotes dirigidos hacia el interior del arbusto.

Abrir el centro no es solo cuestión de forma: en una variedad de flor muy doble, la ventilación reduce el balling y los hongos. Durante la temporada, cortar la flor pasada por encima de la primera hoja de cinco foliolos sostiene la sucesión de oleadas.

En resumen

'Princesse Charlène de Monaco' es un híbrido de té de Meilland de comienzos de la década de 2010, dedicado en 2014 a la princesa de Mónaco. Flor muy doble, de cerca de setenta pétalos y 11 a 14 centímetros, en copa profunda, rosa con centro melocotón, y un perfume fuerte de tipo cítrico que es su razón de ser y que le ha valido varios premios de fragancia.

Es una rosa para plantar donde se pase cerca, porque su valor está en el aroma y este se aprecia mejor de mañana y al atardecer. En España pide sol de mañana, sombra en las horas centrales del verano en el sur, suelo fértil con acolchado, riego profundo al pie y poda de final de invierno con el centro del arbusto bien abierto, que es lo que evita que sus capullos apretados se queden sin abrir tras la lluvia.

rosa Princesa Charlene de Monaco

Contenidos relacionados

$( document ).ready(function() { if($('#expander_toc')) { $('#expander_toc').collapse({ toggle: true }); } });