'Black Baccara' es lo más cerca del negro que ha llegado un rosal, y sigue siendo rojo. No existen las rosas negras: el rosal no produce ningún pigmento negro, y lo que se percibe como tal es una acumulación muy alta de antocianinas rojas sobre un pétalo de textura aterciopelada, que absorbe la luz en lugar de reflejarla. En el capullo cerrado, y en determinadas condiciones de temperatura, el efecto es convincente. Al abrirse, la flor se revela como un burdeos oscurísimo.

Esta variedad es un híbrido de té de la casa francesa Meilland, creado dentro de su línea Baccara de rosas para flor cortada. Eso explica sus virtudes y sus limitaciones: tallo largo y recto, flor de forma impecable, larguísima duración en jarrón, y a cambio ningún perfume y una producción de flores más bien escasa para un arbusto de jardín.

black baccara fotografía de ficha

Por qué no hay rosas negras

El color de un pétalo depende de los pigmentos que la planta sabe fabricar. En los rosales, el rojo lo aportan las antocianinas, sobre todo la cianidina y la pelargonidina, y el amarillo los carotenoides. No hay ninguna ruta metabólica que produzca un pigmento negro, del mismo modo que tampoco hay ninguna que produzca delfinidina, que es el motivo por el que tampoco existen las rosas azules.

Lo que sí se puede hacer, y es lo que llevan décadas haciendo los obtentores, es seleccionar plantas que acumulan cada vez más antocianina y cuyos pétalos tienen una superficie con micropapilas que dispersa poco la luz. El resultado es un rojo tan saturado que en penumbra el ojo lo lee como negro.

El ejemplo que siempre se cita fuera del catálogo comercial es la rosa de Halfeti, en Turquía, un rojo oscuro local que en pleno verano y sobre los suelos de esa zona alcanza un tono casi negro. Sigue siendo una rosa roja en condiciones distintas. Y todo lo que se vende como ramo de rosas negras en floristería está teñido, normalmente a partir de rosas blancas o de rojos oscuros sumergidos en tinte. No es una variedad, es un tratamiento. Hay más detalle sobre el asunto en el artículo dedicado a las rosas negras.

Cómo es 'Black Baccara'

El capullo es alargado, apretado y de un granate tan oscuro que en sombra parece tinta. Al abrirse, la flor adopta la forma clásica del híbrido de té, alta y centrada, con unos cuarenta pétalos y entre 9 y 11 centímetros de diámetro, y el color se aclara hasta un rojo borgoña intenso, siempre con los bordes de los pétalos más oscuros que el interior.

El pétalo es grueso y de textura aterciopelada, y eso es lo que le da la calidad visual. La flor sale casi siempre solitaria sobre un tallo largo, que es precisamente lo que se busca en una rosa de corte y lo que hace que el arbusto parezca algo desangelado en el jardín.

No tiene perfume, o es tan tenue que resulta indetectable. Es un dato importante y hay que decirlo claro: quien compre esta variedad esperando aroma se llevará una decepción. En las rosas rojas muy oscuras la selección por color y por vida en jarrón ha ido casi siempre en contra del perfume.

El arbusto

Es un arbusto estrecho y erguido, de entre 80 y 120 centímetros de alto, poco ramificado, con follaje verde oscuro semibrillante y brotes nuevos de tono rojizo bastante decorativos. Reflorece durante toda la temporada, pero no es una variedad florífera: produce flores de una en una y con pausas, de manera que el efecto de masa no lo va a dar nunca.

Su papel lógico en el jardín es el de punto focal, plantada de tres en tres para que la sucesión de flores se solape, o en un parterre de rosas de corte donde lo que se busca es cosechar tallos. Como arbusto ornamental aislado se queda corta.

Cómo sacarle el color más oscuro

El tono depende mucho de la temperatura y de la luz, y ahí hay margen de maniobra:

  • El color más oscuro se da en primavera y otoño, con días templados y noches frescas. En pleno verano la flor abre más clara y se abre antes.
  • El sol directo intenso quema los pétalos por los bordes y descolora la flor. Como en todas las rosas rojas muy oscuras, el pétalo absorbe mucha radiación y se calienta. En el sur, en Levante y en el valle del Ebro conviene sol de mañana y sombra a partir del mediodía en julio y agosto.
  • El momento de máxima negrura es el capullo entreabierto. Si se quiere para jarrón, se corta ahí.
  • Un acolchado de cinco centímetros mantiene fresca la raíz y mejora la calidad de la flor estival de forma apreciable.

Cultivo

Plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero, o en contenedor fuera del verano. Suelo profundo, con materia orgánica y buen drenaje. En los terrenos calizos del este y el sur, con pH por encima de 7,5, aparece con facilidad la clorosis férrica, que se previene con compost o estiércol maduro al final del invierno más acolchado permanente, y se corrige con quelato de hierro formulado para suelos básicos.

Riego profundo y espaciado, siempre al pie. Dos riegos abundantes por semana en pleno verano en el interior peninsular para un ejemplar establecido. Nada de mojar el follaje: esta variedad, como casi todos los híbridos de té modernos de flor grande, es sensible al oídio y a la mancha negra si el follaje pasa horas húmedo.

Abonado al final del invierno y aportes ligeros tras cada oleada, hasta finales de agosto. En una variedad poco florífera, el abonado equilibrado es de lo poco que se puede hacer para aumentar el número de flores.

Poda de híbrido de té: corta, al final del invierno, entre enero y febrero en el litoral y en el sur y hacia finales de febrero o marzo en el interior. Tres o cuatro varas sanas cortadas a 30 o 40 centímetros por encima de una yema exterior, y fuera todo lo demás. Durante la temporada, cortar la flor pasada por encima de la primera hoja de cinco foliolos.

Como flor cortada

Es donde da lo mejor de sí, y para lo que fue creada. El tallo es largo y rígido, la flor abre despacio y la duración en jarrón es de las mejores del mercado, en torno a diez días o más si se cambia el agua a diario y se recorta el tallo en diagonal. Se corta a primera hora de la mañana, con el capullo apenas empezando a soltar los pétalos exteriores, que es cuando el color es más profundo.

Una advertencia sobre lo que se compra por internet

Buscar rosas negras lleva casi siempre a anuncios de semillas de rosas negras, azules o arcoíris, con fotografías retocadas. No existen: las semillas que llegan son de otra cosa o directamente no germinan, y una variedad concreta como esta no se reproduce por semilla, porque la descendencia no sería igual a la madre. Los rosales de variedad se compran injertados o de esqueje, en vivero, con el nombre correcto en la etiqueta.

En resumen

'Black Baccara' es un híbrido de té de Meilland de la línea Baccara, de flor solitaria sobre tallo largo, unos cuarenta pétalos, 9 a 11 centímetros y un rojo borgoña tan oscuro que el capullo parece negro. No tiene perfume, no es especialmente florífera y su vocación real es la flor cortada, donde su duración en jarrón es excelente.

Ninguna rosa es negra: el rosal no fabrica pigmento negro y lo que se ve es un rojo saturado sobre pétalo aterciopelado, más oscuro cuanto más frescas son las noches. En España se cultiva bien con sol de mañana, sombra en las horas centrales del verano en el sur, acolchado, riego profundo al pie y poda corta de final de invierno.

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