'Chrysler Imperial' es un híbrido de té rojo oscuro de 1952, obra del rosalista estadounidense Walter Lammerts, y sigue siendo una de las rosas rojas más perfumadas que se pueden plantar. Su aroma, denso y clásico, de tipo rosa antigua, es lo que la ha mantenido en catálogo más de setenta años, por delante de variedades más modernas y más sanas.

Conviene aclarar de entrada una confusión que se arrastra en muchas fichas: no es una grandiflora, es un híbrido de té, con flor grande, solitaria y de forma alta y centrada sobre tallo largo. La confusión viene de que comparte progenitor con 'Queen Elizabeth', que sí es grandiflora, y de que las dos las obtuvo el mismo rosalista con dos años de diferencia.

rosa chrysler imperial capullo

La flor y el perfume

El capullo es largo, puntiagudo y de un rojo carmesí muy oscuro, casi aterciopelado. Abre despacio en la forma clásica del híbrido de té, alta y con el centro en espiral, hasta alcanzar los 11 o 13 centímetros con unos cuarenta o cincuenta pétalos, y termina en copa abierta.

El color evoluciona y ese es su punto débil estético: a los pocos días, y sobre todo con calor y sol fuerte, el rojo vira a un púrpura violáceo apagado y los bordes de los pétalos se oscurecen y se queman. En primavera y otoño mantiene el rojo mucho mejor que en pleno julio.

El perfume es la razón para tenerla. Es intenso, dulce y especiado, del tipo que se asocia a las rosas de damasco, y se percibe a un par de metros del arbusto en una tarde sin viento. Alcanza su máximo justo cuando el capullo empieza a abrirse y va perdiendo fuerza a medida que la flor se abre del todo, así que si se corta para jarrón, el momento es ese. Recibió por él el premio a la fragancia James Alexander Gamble, que es el reconocimiento de referencia en perfume de rosas.

Origen y nombre

La obtuvo Lammerts en California cruzando 'Charlotte Armstrong' con 'Mirandy', dos rojos americanos de la época. Se presentó en 1952 y al año siguiente obtuvo el premio All-America Rose Selections, que era entonces el aval comercial más importante del mercado estadounidense.

El nombre no tiene nada de romántico: procede de un acuerdo comercial con el fabricante de automóviles Chrysler para promocionar un modelo llamado así. Fue de los primeros casos de rosa bautizada como operación de marketing cruzado, algo que después se ha hecho muchísimas veces. En 1957 apareció además una mutación trepadora, que conserva la flor y el perfume y llega a los tres metros, aunque reflorece peor que el arbusto.

El arbusto y sus limitaciones

Crece entre 90 y 150 centímetros de alto, con porte marcadamente vertical y poco ramificado en la base. Ese es su otro defecto conocido: con los años se queda desguarnecido por abajo, con tres o cuatro varas desnudas y toda la vegetación arriba. No es un arbusto que luzca solo, así que hay que plantarle algo delante, lavanda, salvia o cualquier vivaz de medio metro, que le cubra el pie.

El follaje es verde oscuro semibrillante y bastante grande. Su resistencia a enfermedades es la de una variedad de los años cincuenta, es decir, mediana: es sensible al oídio, sobre todo cuando alternan días cálidos y noches húmedas, y puede coger mancha negra en primaveras lluviosas.

La floración es fuerte en primavera, se ralentiza mucho durante el calor del verano y vuelve con ganas en otoño. En el norte peninsular la pausa estival es menos marcada.

Dónde plantarla en España

Las rosas de color rojo muy oscuro tienen un problema físico con el sol fuerte: los pigmentos absorben más radiación, el pétalo se calienta más que en una rosa clara y se producen quemaduras en los bordes. En Andalucía, Extremadura, Murcia y el valle del Ebro, esta variedad se comporta mucho mejor con sol de mañana y sombra a partir del mediodía en verano. En el norte y en el interior a mayor altitud puede ir a pleno sol.

Un acolchado de cinco centímetros de corteza o de compost sobre la zona de raíces baja varios grados la temperatura del suelo y se nota en la calidad de la flor de julio y agosto. En los suelos calizos del este y el sur, además, ese aporte de materia orgánica es la mejor prevención de la clorosis férrica, esa hoja amarilla de nervios verdes tan habitual en los rosales del Levante.

Riego, abonado y poda

Riego profundo y espaciado, siempre al pie y nunca mojando el follaje, que es la vía más rápida de propagar hongos. En el interior peninsular, dos riegos abundantes por semana en pleno verano para un ejemplar establecido, y tres si está en maceta grande. En el litoral norte suele bastar con uno.

Abonado al final del invierno con compost o estiércol maduro, y aportes ligeros después de cada oleada de floración hasta finales de agosto. Abonar más tarde solo sirve para provocar brotes tiernos que llegan al frío sin madurar.

La poda es la propia de un híbrido de té: corta y de invierno. Se hace entre enero y febrero en el litoral y en el sur, y a finales de febrero o principios de marzo en el interior y el norte, cuando ya no se esperan heladas fuertes. Se dejan tres o cuatro varas sanas y bien orientadas, cortadas a unos 30 o 40 centímetros por encima de una yema exterior, y se elimina todo lo demás: madera vieja, ramas finas, brotes hacia el interior. En esta variedad, que tiende a alargarse, la poda corta es lo que fuerza la brotación desde abajo y evita que se quede con las piernas al aire.

Como flor cortada

Es de las mejores rosas rojas de jardín para cortar, precisamente por el perfume. Se corta a primera hora de la mañana, con el capullo entreabierto y mostrando ya el color, sobre un tallo con al menos dos hojas de cinco foliolos por debajo del corte. En jarrón aguanta bien, aunque el aroma se va apagando conforme la flor se abre del todo. Recortar el extremo del tallo en diagonal y cambiar el agua a diario alarga bastante la duración.

Sanidad

Con esta variedad no basta la genética, hay que ayudarla con el manejo. Marco de plantación amplio, al menos setenta centímetros entre ejemplares, para que circule el aire; centro del arbusto despejado tras la poda; riego al pie; y retirada y eliminación de la hoja caída al final del otoño, que es donde invernan los hongos foliares. Contra el pulgón de primavera, el agua jabonosa aplicada sobre las colonias funciona bien y no daña a la fauna auxiliar.

Si se decide tratar, el marco legal es el Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios, que sitúa la prevención y los medios físicos y biológicos antes del tratamiento químico. Solo pueden usarse en un jardín particular los productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis válida es la que figura en la etiqueta del envase.

En resumen

'Chrysler Imperial' es un híbrido de té de Walter Lammerts introducido en 1952, cruce de 'Charlotte Armstrong' y 'Mirandy', premiado con el All-America Rose Selections y con el galardón de fragancia James Alexander Gamble. Flor roja oscura de cuarenta a cincuenta pétalos, 11 a 13 centímetros, forma alta y centrada, y un perfume intenso a rosa antigua que es su gran argumento.

A cambio hay que aceptar sus limitaciones: vira a púrpura y se quema con el sol fuerte, es sensible al oídio y crece vertical y desnudo por abajo. En España se cultiva bien con sol de mañana y sombra en las horas centrales del verano en el sur, acolchado permanente, riego profundo al pie y poda corta de final de invierno.

Rosa Chrysler Imperial

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