Cuatro plantas muy distintas responden al nombre de planta mariposa, y confundirlas lleva a comprar una cosa esperando otra. Conviene aclarar el reparto antes de entrar en materia, porque los cuidados de cada una no se parecen en nada.
Cuatro plantas, un mismo apodo
Oxalis triangularis es la que se vende en maceta con ese nombre en viveros y centros de jardinería españoles. Sus tres folíolos triangulares de color púrpura se pliegan hacia abajo al anochecer y se abren por la mañana, y el gesto recuerda al de unas alas. Es la protagonista de este artículo.
Asclepias, sobre todo Asclepias curassavica y Asclepias tuberosa, recibe el nombre de planta de la mariposa monarca porque sus orugas se alimentan exclusivamente del género. Es una vivaz de sol pleno, tallos con látex y flores en umbelas naranjas o rojas, sin ningún parecido con la anterior.
Bauhinia es un árbol o arbolito tropical y subtropical llamado árbol orquídea o pata de vaca, cuyo nombre de mariposa viene de la hoja bilobulada, partida en dos mitades simétricas. En España solo prospera al aire libre en el litoral mediterráneo cálido y en Canarias.
Schizanthus pinnatus, la mariposa de jardín o pajarito, es una anual de flores muy dibujadas que se cultiva como planta de temporada en climas frescos. Se resiente del calor y en el interior peninsular pasa mal el verano.
Si el rótulo dice planta mariposa y en la maceta hay unas hojas moradas en forma de triángulo que se cierran de noche, lo que se lleva a casa es un Oxalis.
Qué es el trébol morado
Oxalis triangularis pertenece a las oxalidáceas y procede de Brasil y de países vecinos del cono sur sudamericano. Se cultiva como planta de interior y también en el jardín de clima suave, con dos usos habituales: maceta de mesa por el contraste de la hoja, y masa de color en el suelo, en cantero de sombra parcial.
Bajo tierra no hay un bulbo verdadero sino un rizoma escamoso, un órgano segmentado, quebradizo, con aspecto de piña diminuta. De él salen los peciolos, largos y finos, de hasta 25 o 30 cm, rematados por los tres folíolos. La forma más extendida es la de hoja púrpura oscura con una zona más clara hacia el centro, aunque existen selecciones verdes y jaspeadas.
Las flores son pequeñas, en forma de embudo, de color blanco rosado o lila pálido, agrupadas en pequeños ramilletes por encima del follaje. Aparecen de forma escalonada durante buena parte del periodo de crecimiento y no son el motivo principal para cultivarla, aunque prolongan el interés.
Por qué se pliega de noche
El movimiento se llama nictinastia: un cambio de posición ligado al ciclo de luz y oscuridad, sin dirección respecto al estímulo. Al atardecer los tres folíolos giran hacia abajo y quedan colgando del peciolo como un paraguas cerrado; al amanecer vuelven a la horizontal.
El mecanismo está en el pulvínulo, un engrosamiento articulado situado en la base de cada folíolo. Ese abultamiento contiene células motoras con paredes flexibles. Cuando la planta bombea iones potasio y cloruro fuera de las células de un lado del pulvínulo, el agua sale detrás por ósmosis, esas células pierden turgencia y se colapsan parcialmente; las del lado opuesto conservan la presión y el folíolo bascula hacia el lado flácido. Por la mañana el flujo se invierte y la hoja se levanta. No hay músculo ni fibra contráctil: solo presión de agua repartida de forma desigual.
El ciclo está controlado por el reloj circadiano interno y por los fotorreceptores de la planta, de modo que se mantiene durante algunos días aunque se deje la planta en oscuridad continua. En casa se aprecia además una respuesta rápida al cambio brusco de luz: si se enciende una lámpara potente sobre una planta ya plegada, tarda un rato en reaccionar, pero acaba abriendo.
Que las hojas se cierren por la tarde no es señal de sed ni de problema. La preocupación empieza cuando permanecen cerradas o caídas en pleno día.
El rizoma y su periodo de reposo
Tras varios meses de crecimiento la planta entra en descanso. Las hojas amarillean, los peciolos se tumban y la maceta queda aparentemente vacía. Ocurre con frecuencia a finales de verano o en pleno invierno, según cómo se cultive, y a veces sin motivo aparente en plantas de interior bien atendidas: es un ritmo propio de las especies de rizoma.
La respuesta correcta es dejarla en paz. Se corta el follaje seco a ras, se traslada la maceta a un sitio fresco y con poca luz, y se suspende el riego casi por completo durante cuatro a seis semanas, con un aporte mínimo cada dos o tres semanas para que el rizoma no se deshidrate del todo. Pasado ese tiempo se devuelve a la luz, se reanuda el riego normal y los brotes nuevos salen en diez o quince días.
Tirar la maceta pensando que la planta ha muerto es la pérdida más frecuente en esta especie. Antes de descartarla conviene volcar el cepellón y comprobar el estado de los rizomas: si están firmes, sigue viva.
Cultivo del Oxalis triangularis
Luz. Mucha claridad sin sol directo del mediodía. Junto a una ventana orientada al este, o a un metro escaso de una ventana al sur, mantiene el color púrpura intenso y los peciolos cortos. Con poca luz se estira, se despeina y la hoja pierde saturación. El sol directo de julio a través del cristal quema los bordes.
Sustrato. Mezcla ligera y con buen drenaje: sustrato universal con un 25 o 30 % de perlita, o de arena de río lavada. El rizoma pudre con facilidad en tierras compactas.
Riego. Se riega cuando los dos o tres centímetros superiores del sustrato están secos, y se vacía el plato a los diez minutos. En verano puede tocar cada tres o cuatro días; en invierno, cada diez o doce. El exceso continuado da hojas mustias que no se recuperan al regar, síntoma que se confunde con sequía y agrava el problema.
Temperatura. Se encuentra cómoda entre 15 y 25 ºC. Por debajo de 5 ºC la parte aérea se pierde, aunque el rizoma resiste enterrado en zonas de invierno suave, litoral mediterráneo y sur peninsular. En el interior frío es preferible cultivarla en maceta y guardarla.
Abonado. Un fertilizante líquido para plantas verdes, a media dosis, cada quince días durante el crecimiento activo. Nada durante el reposo.
Plantación y multiplicación. Los rizomas se plantan a 3 o 4 cm de profundidad, de cinco a ocho por maceta de 14 cm, a finales de invierno o en primavera. La división es el método normal de multiplicación: al trasplantar, cada trozo de rizoma con al menos una escama brota por sí solo. Es una planta de reproducción tan fácil que en el jardín conviene vigilarla, porque puede colonizar el arriate.
Mantenimiento. No necesita poda de formación. Basta con retirar a ras las hojas amarillas y las flores marchitas, que si se dejan se apelmazan y favorecen la aparición de hongos.
Problemas. Araña roja en ambiente seco y caliente, con punteado fino y decoloración de la hoja; pulgón en los brotes tiernos de primavera; y roya del oxalis (Puccinia oxalidis), que aparece como pústulas anaranjadas en el envés en condiciones húmedas y mal ventiladas. Se controla retirando las hojas afectadas, espaciando las plantas y evitando mojar el follaje al regar.
Oxalatos: no comestible y tóxica para mascotas
Toda la planta contiene ácido oxálico y oxalatos solubles, los mismos compuestos que dan el sabor ácido a la acedera y que están detrás del nombre del género. En cantidades pequeñas no representan un riesgo agudo para un adulto sano, pero en cantidad producen irritación digestiva y, sobre todo, secuestran calcio en el organismo y pueden dañar el riñón. Esta planta no es un cultivo alimentario y no debe consumirse.
El riesgo real en casa lo corren perros, gatos y pequeños mamíferos, que pueden roer las hojas o desenterrar los rizomas. Los síntomas habituales son salivación, vómitos y decaimiento; una ingestión abundante puede provocar un cuadro más serio por hipocalcemia y afectación renal. Ante una ingestión, la actuación es acudir al veterinario con una muestra de la planta, sin esperar a ver cómo evoluciona.
Las personas con antecedentes de cálculos renales de oxalato cálcico tienen un motivo añadido para no probarla. La misma advertencia se aplica al ganado que pasta especies de Oxalis silvestres en cantidad, un problema documentado en el campo.
Como planta ornamental es perfectamente segura de manipular. Basta con lavarse las manos tras dividir los rizomas y situarla fuera del alcance de niños pequeños y animales.
En resumen
La planta mariposa que se compra en maceta es Oxalis triangularis, no la Asclepias de las monarcas, ni la Bauhinia pata de vaca, ni el Schizanthus de temporada. Sus hojas se pliegan de noche por nictinastia, un movimiento gobernado por la presión de agua en el pulvínulo de cada folíolo. Pide luz abundante sin sol directo, sustrato drenante, riego moderado y un periodo de reposo en el que se deja el rizoma seco y a oscuras varias semanas antes de que rebrote. Se multiplica dividiendo el rizoma con una facilidad que en el jardín obliga a controlarla. Y contiene oxalatos: no es comestible y resulta tóxica para perros y gatos, así que se cultiva para mirarla y se coloca donde no la alcancen.