"Reforzar el sistema inmunitario" no es una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea. Las que existen están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea tras evaluación científica, no una lista de plantas en internet. Así que aquí no vas a encontrar indicaciones, dosis, infusiones ni promesas: si te preocupa tu salud o estás enfermo, quien tiene que valorarlo es tu médico.

Lo que sí tiene interés en esa lista de nueve plantas es otra cosa. Reúne especies de cuatro continentes, de climas que no se parecen en nada y con exigencias de cultivo opuestas, y las presenta como si todas se pudieran plantar en el mismo bancal. Algunas se dan aquí con los ojos cerrados, otras no salen adelante fuera de un invernadero, y una de ellas ni siquiera es la planta que la foto del artículo original mostraba. Vamos con eso.

Equinácea, la más agradecida

Echinacea purpurea y Echinacea angustifolia son vivaces de la pradera norteamericana, y eso lo explica casi todo: quieren sol directo, suelo suelto y profundo, y no toleran el encharcamiento invernal. En buena parte de España se comportan como una vivaz de jardín sin complicaciones, con el riego justo en verano y un corte a ras de suelo al acabar el otoño.

Se siembra a finales de invierno o en otoño. La semilla agradece un periodo previo de frío y humedad antes de germinar, algo que en siembra otoñal al aire libre ocurre solo. Las matas adultas se dividen en primavera cada tres o cuatro años, cuando el centro empieza a quedarse pelado. Tienes el detalle en cómo plantar equinácea.

Mata de Echinacea purpurea en flor, con pétalos rosados y centro anaranjado El cono central espinoso le da el nombre: echinos es erizo en griego. Además de vivaz resistente, es una de las mejores plantas de jardín para mariposas.

Saúco: bien en el jardín, con cuidado en la cocina

El saúco negro, Sambucus nigra, es un arbusto o arbolito de climas templados y húmedos que en España crece bien en el norte, en las montañas y en cualquier sitio con suelo fresco y algo de sombra. Es de crecimiento rápido, rebrota con fuerza desde la base y no le hace ascos a los suelos ricos en nitrógeno.

Y aquí va lo que el artículo original no decía. Las partes verdes del saúco y los frutos crudos contienen glucósidos cianogénicos y no se comen crudos. Las bayas maduras se consumen cocinadas, que es como se hacen las mermeladas y los siropes tradicionales; los frutos verdes, las hojas, la corteza y los tallos se dejan en paz. Ante una ingestión, al médico, o al Instituto Nacional de Toxicología. Nada de remedios caseros.

Añade un segundo problema de identificación: el yezgo, Sambucus ebulus, se parece muchísimo de lejos y comparte hábitat, pero es una herbácea que muere cada invierno en vez de un arbusto leñoso, y sus frutos son tóxicos. Si la mata no tiene tronco ni ramas leñosas, no es saúco negro. En cómo plantar saúco tienes el cultivo.

Racimos de frutos negros de Sambucus nigra sobre pedicelos rojos Saúco negro maduro. Los pedicelos rojos y el porte leñoso son dos de las señas que lo separan del yezgo.

Regaliz, una raíz que tarda años

Glycyrrhiza glabra es una leguminosa mediterránea, de modo que el clima no es el problema. Lo que pide es un suelo profundo, suelto y arenoso, porque lo que se cosecha son las raíces y los estolones, y en un terreno compacto salen retorcidos y se rompen al arrancarlos. Tolera bien la sequía una vez establecida y fija nitrógeno, como toda la familia.

Dos advertencias de cultivo. La primera es la paciencia: la raíz no se arranca hasta pasados varios años de plantación, y mientras tanto la parte aérea se seca cada invierno y rebrota en primavera. La segunda es que corre por debajo con estolones y se escapa del bancal con facilidad, así que plántalo donde no te importe que se extienda, o en un contenedor enterrado.

Una precaución que sí corresponde dar: el regaliz no es una planta inocua. Su consumo continuado puede elevar la tensión arterial, y por eso no es algo que se tome por cuenta propia ni, desde luego, teniendo hipertensión. Consúltalo con tu médico. Para el cultivo, cómo plantar regaliz.

Inflorescencias lilas y blancas de Glycyrrhiza glabra entre hojas pinnadas Flor de regaliz. La forma amariposada delata la familia: es una leguminosa, pariente de las habas y de la alfalfa.

Astrágalo: cuidado con el nombre

Astragalus es uno de los géneros más grandes de plantas que existen, con varios miles de especies repartidas por todo el hemisferio norte. En España crecen decenas de ellas de forma silvestre, en pastizales, yesos y montañas.

El que aparece en las listas de herbolario es Astragalus mongholicus, del que se recolecta la raíz en el norte de China y en Mongolia. No es ninguna de las españolas, y la diferencia importa: dentro del género hay especies conocidas por causar intoxicaciones al ganado que las pasta. Que una planta se llame astrágalo en la etiqueta no dice nada sobre qué especie es.

Como planta de jardín, los astrágalos son vivaces o matas pequeñas de sol pleno, suelo pobre, calizo y perfectamente drenado. Se pueden cultivar, pero no son fáciles de encontrar en vivero y la semilla suele necesitar escarificación, porque la cubierta es dura como en casi todas las leguminosas.

Flores amarillas y hojas pinnadas de una especie de Astragalus Astrágalo en flor. Otra leguminosa, con la hoja pinnada y la flor amariposada típicas del grupo.

Orégano y tomillo, los de casa

Son los dos más sencillos de la lista y los únicos que no te van a dar ningún problema. Origanum vulgare y Thymus vulgaris son mediterráneos: sol, suelo pobre y pedregoso, poco riego y nada de abono. En maceta, sustrato drenante y plato siempre vacío. Se multiplican por esqueje, por división de mata o por semilla, y el mayor enemigo de ambos es la regadera.

Con el orégano hay un lío de nombres que vale la pena conocer. El orégano más aromático del comercio es Origanum vulgare subsp. hirtum, el llamado orégano griego, mientras que la subespecie silvestre europea es bastante más suave. Y el "orégano mexicano" no es un Origanum: es Lippia graveolens, de otra familia, con un aroma parecido por convergencia química, no por parentesco. Si siembras semilla de una y esperas el sabor de la otra, te llevas un chasco.

Tienes las dos fichas en cómo plantar orégano y cómo plantar tomillo.

La cebolla, que es una hortaliza de calendario

Allium cepa es la más común de la lista y la que más gente cultiva ya sin saber que estaba en ella. Su particularidad es que el bulbo no engorda por el calor ni por el abono, sino por la duración del día: hay variedades de día corto, de día intermedio y de día largo, y plantar la que no corresponde a tu latitud y a tu fecha de siembra es la causa habitual de cosechar cebollas del tamaño de una nuez. En el sur peninsular funcionan variedades de día corto sembradas en otoño; en el norte, las de día largo.

Las dos que aquí no se dan, y una foto equivocada

El jengibre, Zingiber officinale, es una planta tropical de sotobosque húmedo. En España no prospera al aire libre salvo en Canarias y en rincones muy protegidos del litoral: necesita calor constante, humedad ambiental alta y ni una helada. Se cultiva perfectamente en maceta, dentro de casa o en invernadero, plantando un trozo de rizoma con yema en primavera y recogiéndolo al final del ciclo. En cómo plantar jengibre está el procedimiento.

Y queda la cayena, que es el mejor ejemplo de por qué estas listas fallan. El texto original hablaba de cayena en el sentido de guindilla picante, que es Capsicum annuum, una solanácea americana. La fotografía que lo acompañaba mostraba un hibisco. No es un error del fotógrafo: en Venezuela, Colombia y buena parte del Caribe, "cayena" es precisamente el nombre común de Hibiscus rosa-sinensis, la flor roja de seto tropical. Dos plantas de familias distintas, sin ningún parentesco, compartiendo nombre.

Flor roja de Hibiscus rosa-sinensis con el estilo largo sobresaliendo Esta era la foto de la "cayena" del artículo original. Es Hibiscus rosa-sinensis, que en media Latinoamérica se llama cayena, y no tiene relación alguna con la guindilla del mismo nombre.

En resumen

De las nueve plantas de la lista, cinco se cultivan sin dificultad en gran parte de España (equinácea, saúco, regaliz, orégano y tomillo), la cebolla es una hortaliza de calendario que depende de la latitud, el astrágalo depende por completo de qué especie sea, y el jengibre se queda en maceta o en Canarias. La cayena, sencillamente, no es la planta que se enseñaba.

Del apartado de salud no queda nada, y es lo correcto. Las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006, "subir las defensas" no es una de ellas, y un sistema inmunitario no es un mando que se suba a gusto. Para eso está tu médico; para lo otro, el huerto.


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