Temperatura media y alta
Sol o semisombra
Profundo, rico, fresco, bien drenado
Riego moderado
Hoja perenne
Flor: primavera-verano o invierno
Cápsulas leñosas

La Strelitzia nicolai es el ave del paraíso gigante, una planta arborescente de la familia Strelitziaceae originaria del sur de África, muy distinta de la Strelitzia reginae que casi todo el mundo tiene en la cabeza. Aquella es una mata baja sin tronco y con flores naranjas; esta forma troncos leñosos y alcanza varios metros de altura, con hojas enormes de aspecto de bananero dispuestas en abanico sobre un plano. Sus flores son blancas, con la lengüeta interior de un azul violáceo, y salen de una espata oscura en forma de barca.

Conviene aclarar los nombres que aparecen en el título de esta ficha, porque en el comercio se usan como si fueran la misma planta y en botánica no lo son. Strelitzia nicolai y Strelitzia alba (cuyo sinónimo es Strelitzia augusta) son especies distintas, ambas de porte arborescente y flor blanca, ambas sudafricanas. Lo que se vende en España como ave del paraíso gigante es casi siempre Strelitzia nicolai; Strelitzia alba es mucho más rara en cultivo. Si tu etiqueta pone augusta, lo más probable es que tengas la primera.

Cómo es

Crece formando una mata de troncos que emergen de un rizoma subterráneo, con las hojas concentradas en el extremo. Cada hoja va sobre un peciolo largo y rígido, con el limbo entero, ovalado y coriáceo, de un verde azulado. Las hojas se disponen todas en un mismo plano, lo que da a la planta una silueta de abanico plano muy característica que se aprecia desde lejos.

Las hojas se rasgan a lo largo de los nervios con el viento, y no es un defecto ni un problema de cultivo: es una adaptación que reduce la resistencia al aire y evita que el peciolo se rompa. Un ejemplar en exterior tendrá siempre el follaje desflecado, y así es como se ve en su medio natural. En interior, protegido, las hojas se mantienen enteras más tiempo.

La inflorescencia sale de la axila de las hojas superiores, con una espata oscura y coriácea de la que van asomando las flores una tras otra. Después de la floración se forman cápsulas leñosas con las semillas. En cultivo de interior la floración es rara y tardía: es una planta que necesita mucho tamaño, mucha luz y muchos años antes de florecer, y la mayoría de los ejemplares de salón nunca lo hacen.

Dónde ponerla

Admite sol o semisombra. En interior quiere el sitio más luminoso disponible, junto a una ventana grande, y tolera algunas horas de sol directo suave, aunque en verano conviene filtrar el sol de mediodía a través del cristal. En sombra se estira, saca hojas más pequeñas y separadas, y pierde el porte compacto.

El otro factor que se olvida es el espacio. Es una planta grande de verdad, con hojas que ocupan mucho y que necesitan sitio para desplegarse sin rozar con paredes ni muebles: una hoja que roza se rasga y se estropea. Ponla en un rincón amplio y no la encajone.

Al aire libre, en las zonas del litoral mediterráneo, en el sur peninsular y en Canarias, se cultiva en jardín sin problemas y ahí es donde alcanza su tamaño real y donde llega a florecer. Tierra adentro, con inviernos de heladas, es planta de maceta y de interior, o de invernadero frío, y conviene resguardarla del viento incluso en verano.

Riego y sustrato

Riego moderado. Durante el crecimiento se riega cuando los primeros centímetros del sustrato están secos, empapando bien y vaciando el plato. En invierno se espacia bastante, sobre todo si la planta está en un sitio fresco. El rizoma es carnoso y el exceso de agua sostenido lo pudre, un daño que se manifiesta con hojas amarillas desde la base y peciolos que se ablandan.

La ficha pide un suelo profundo, rico, fresco y bien drenado, y las tres cosas cuentan. Es una planta voraz con raíces potentes, así que el sustrato debe ser nutritivo, pero también debe drenar: una mezcla de sustrato universal de calidad con mantillo y una parte de arena gruesa o perlita. En maceta, el recipiente ha de ser profundo y sólido, porque las raíces empujan con fuerza y llegan a deformar tiestos de plástico fino.

En el jardín agradece un suelo hondo y trabajado antes de plantar. Tolera razonablemente los suelos calizos frecuentes en buena parte de España, aunque en los más pobres y secos crece con menos vigor y las hojas salen más pequeñas.

Temperatura

Temperatura media y alta. Es planta de clima cálido, sensible al frío intenso: en el interior peninsular no puede quedarse fuera en invierno. En la costa mediterránea y en el sur pasa el invierno en el jardín sin daños en la mayoría de los años, aunque una helada fuerte le quema las hojas. Si eso ocurre, la parte aérea se recorta y el rizoma suele rebrotar en primavera.

Trasplante y abonado

Se trasplanta en primavera, cada dos o tres años mientras es joven, subiendo un número de maceta. Los ejemplares grandes ya no se manejan bien: en ellos basta con renovar cada primavera los primeros centímetros de sustrato. Curiosamente, tener las raíces algo apretadas favorece la floración, así que no hay prisa por darle una maceta enorme si lo que buscas es que florezca.

Se abona cada dos o tres semanas de primavera a comienzos de otoño con un fertilizante equilibrado, y si el objetivo es la floración conviene uno con más potasio en la segunda mitad de la temporada. En invierno no se abona.

Poda y mantenimiento

No se poda para dar forma. El mantenimiento consiste en eliminar las hojas viejas, secas o muy rasgadas cortando el peciolo por la base, y en limpiar el polvo del follaje con un paño húmedo, algo que en hojas tan grandes marca una diferencia real en la cantidad de luz que aprovecha la planta. Los troncos y las vainas secas de la base se retiran cuando estén realmente secos.

Multiplicación

La forma práctica es la división de mata en primavera, separando los hijuelos con un trozo de rizoma y raíces propias. Es una operación que requiere fuerza y un cuchillo bien afilado, porque el rizoma es duro. Los ejemplares divididos tardan un tiempo en recuperarse y no conviene abonarlos hasta que arranquen.

También se multiplica por semilla, con las semillas de las cápsulas leñosas, pero es un camino lento: la germinación es irregular y las plantas tardan años en alcanzar tamaño. La ventaja de la división es que la planta hija conserva la edad de la madre y florece antes.

Plagas y problemas frecuentes

Es una planta resistente. En interior puede recibir cochinilla algodonosa y cochinilla parda en el envés y en la base de los peciolos, y araña roja en ambientes secos y calurosos. La revisión periódica del reverso de las hojas y la limpieza con un paño resuelven la mayoría de los casos.

Los síntomas más habituales tienen causas de cultivo: hojas amarillas desde abajo con sustrato húmedo es exceso de riego; puntas y bordes pardos son aire seco, agua muy calcárea o falta de agua; hojas nuevas pequeñas y peciolos alargados es falta de luz; hojas rasgadas es viento o roce, y no requiere ninguna acción.

Precaución

Las semillas y los frutos de las Strelitzia se consideran tóxicos por ingestión y no deben comerse. Mantén las cápsulas fuera del alcance de niños pequeños y de animales de compañía, y no des ningún uso alimentario a ninguna parte de la planta.

En resumen

La Strelitzia nicolai es un ave del paraíso arborescente de hojas enormes y flores blancas, muy distinta de la Strelitzia reginae de flor naranja con la que se confunde. Como planta de interior se cultiva por el porte y el follaje, no por la flor, que en maceta es excepcional.

Pide el sitio más luminoso y amplio de la casa, sustrato profundo, rico y bien drenado, riego moderado que deje secar la superficie entre aplicaciones, y calor. En el litoral mediterráneo, en el sur y en las islas es además una excelente planta de jardín, donde alcanza su tamaño real y donde sí llega a florecer con los años.


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