Al poto se le ponen las hojas amarillas por cuatro motivos distintos, y saber cuál es tu caso lleva treinta segundos: si la hoja amarilla es una de las de más abajo y las demás están bien, es vejez normal; si son varias a la vez y el sustrato lleva días húmedo, es exceso de riego; si están amarillas y mustias con el sustrato seco y duro, es sed; y si el amarilleo es pálido, general y afecta a toda la planta, es falta de luz o de abono. Casi todas las consultas sobre esta planta se resuelven ahí.
Lo demás es sencillo, porque es una planta que perdona casi todo: luz clara indirecta, riego una vez el sustrato se haya secado tres dedos hacia abajo, mezcla corriente con algo de perlita y temperatura de piso. Lo que sí conviene decidir pronto es si la quieres colgante o trepando, porque de eso depende el tamaño que tendrán sus hojas dentro de dos años.
Las cuatro causas del amarilleo, desarrolladas
Senescencia. Cada hoja tiene una vida útil. Cuando envejece, la planta retira de ella el nitrógeno y el magnesio para reutilizarlos en las hojas nuevas, y por eso amarillea de forma uniforme antes de caer. Reconocible porque afecta a una o dos hojas, siempre las más antiguas de cada guía, mientras el resto de la planta sigue sacando brotes. No hay nada que hacer salvo retirarlas.
Exceso de riego. El caso más frecuente. Varias hojas amarillean a la vez, a veces con manchas pardas de borde difuso y halo amarillo, y las hojas nuevas salen pequeñas. La comprobación: mete el dedo, y si a tres centímetros sigue húmedo dos o tres días después de regar, y la maceta pesa mucho, ahí está. Deja secar, comprueba que el agujero de drenaje no está tapado y vacía siempre el cubremacetas, que es donde se queda el agua sin que la veas.
Sed prolongada. Las hojas amarillean pero además cuelgan lacias y el sustrato está seco, retraído de las paredes de la maceta y a veces tan compactado que el agua resbala por fuera sin mojar el interior. Solución: baño por inmersión, quince minutos con la maceta en un barreño con tres dedos de agua, y luego escurrir.
Falta de luz o de nutrientes. Amarilleo pálido y general, con entrenudos largos, hojas pequeñas y pérdida del jaspeado. En un poto que lleve dos años en la misma maceta sin abonar, el sustrato está agotado. Acércalo a la ventana y empieza a abonar en primavera.
Hay una quinta situación menos común: hojas amarillas con nervios que se mantienen verdes, que apunta a carencia de hierro o de magnesio, típica de riego continuado con agua muy dura que sube el pH del sustrato. Se corrige con un abono con micronutrientes y regando con agua más blanda.
Luz: cuánta, y la que mantiene el jaspeado
Epipremnum aureum (Linden & André) G.S.Bunting es originario de la Polinesia, de la isla de Mo'orea, y se ha naturalizado en medio mundo tropical. En su medio trepa por troncos en el borde del bosque, recibiendo luz filtrada abundante.
En casa, el sitio bueno es a uno o dos metros de una ventana clara, o pegado a una orientada al norte. Aguanta rincones bastante oscuros, y de ahí su fama, pero ahí simplemente sobrevive: crece poco, saca hojas pequeñas y las variedades jaspeadas pierden el amarillo o el blanco y vuelven al verde, porque esos sectores no tienen clorofila y en penumbra la planta no puede permitírselos.
En el extremo contrario, un ventanal al sur que le lance el sol de las dos de la tarde sin filtro le decolora la lámina a un verde amarillento y le abrasa manchas pardas. Y hay una diferencia entre variedades que conviene tener presente: la 'Neon', de un verde lima uniforme, aguanta menos luz sin problema; la 'Marble Queen', con más blanco que verde, es la que más luz necesita y la que antes revierte en un pasillo.
Riego
Espera a notar secos al dedo los tres primeros centímetros, empapa entonces hasta que salga agua por el agujero de drenaje y retira al cuarto de hora lo que se haya quedado en el plato o en el cubremacetas. Con una maceta de 15 cm en un piso a 21 grados, ese punto llega cada ocho o diez días entre mayo y septiembre, y cada dos o tres semanas de noviembre a marzo.
Es una planta con tallos semicarnosos que almacenan algo de agua, así que tolera bien un olvido y muy mal el encharcamiento sostenido. Como norma, ante la duda, espera dos días más.
Le vale el agua corriente salvo donde salga muy calcárea. Si la tuya lo es y ves un cerco blanco sobre la superficie del sustrato, intercala agua de lluvia y dale un riego de lavado abundante cada dos o tres meses.
Qué poto tienes: las variedades del mercado
| Cultivar | Cómo se reconoce | Exigencia de luz |
|---|---|---|
| 'Aureum' (poto dorado) | Verde con vetas y salpicaduras amarillas irregulares | Media |
| 'Marble Queen' | Blanco y verde muy mezclados, a veces más blanco que verde. Crecimiento lento | Alta |
| 'Neon' | Verde lima uniforme, sin jaspeado | Baja a media |
| 'N'Joy' | Hoja pequeña, sectores blancos bien delimitados sobre verde medio | Alta |
| 'Pearls and Jade' | Como la anterior pero con salpicaduras verde grisáceo dentro del blanco | Alta |
| 'Manjula' | Hoja ondulada, más ancha, con manchas crema irregulares que cruzan el nervio | Alta |
| 'Global Green' | Verde oscuro con centros verde claro, sin blanco | Media |
| 'Snow Queen' | Predominio del blanco, la más delicada y lenta del grupo | Muy alta |
Regla general que se cumple bastante bien: cuanto más blanco tiene una variedad, más despacio crece y más luz necesita. La 'Snow Queen' y la 'Marble Queen' pueden tardar el doble que un poto dorado en cubrir la misma distancia. El poto 'N'Joy' tiene ficha propia.
Poto, filodendro o escindapso: tres plantas que se confunden
Las tres son aráceas trepadoras de hoja acorazonada y se venden en macetas parecidas:
- Poto (Epipremnum aureum): hoja gruesa y algo asimétrica, de tacto ceroso, con el peciolo acanalado; el nudo lleva una sola raíz aérea gruesa. Con la edad y apoyo, sus hojas se fenestran y crecen mucho.
- Filodendro trepador (Philodendron hederaceum): hoja más fina, mate, perfectamente simétrica y en punta más marcada; los brotes nuevos salen envueltos en una catafila, una hojita membranosa que luego se seca y cae. El poto no tiene catafilas.
- Escindapso (Scindapsus pictus): hoja gruesa, mate, verde grisáceo con manchas plateadas de aspecto satinado, algo abarquillada. Género distinto, cuidados casi iguales.
La pista más rápida es la catafila: si al brotar aparece una funda membranosa que después se seca, es filodendro.
Colgante o trepador: la decisión que cambia el tamaño de la hoja
Colgado de una estantería, el poto emite guías larguísimas con hojas que se estabilizan en 8-12 cm. Sobre una vara forrada de esfagno o de fibra de coco que se mantenga húmeda, las raíces aéreas de cada nudo se adhieren y la planta va aumentando el calibre de cada hoja: en tres o cuatro años puede llegar a hojas de 25-30 cm y, con mucha altura y luz, empezar a hacer recortes en el margen.
Es el mismo fenómeno que explica el porte adulto de estas aráceas y que está desarrollado en el poto como planta trepadora. Si te interesa el efecto cortina, cuélgalo; si te interesan hojas grandes, tutor húmedo desde el principio.
Poda: el corte que evita las lianas peladas
Con el tiempo las guías se alargan, pierden las hojas viejas por la parte más próxima a la maceta y acaban siendo cuerdas desnudas con hojas solo en el extremo. Se corrige podando en primavera.
Corta cada guía un centímetro por encima de un nudo, dejando el largo que quieras. De ese nudo, y a menudo del anterior, salen dos brotes en tres o cuatro semanas. Si toda la planta está pelada, no tengas miedo de cortar corto, a diez o quince centímetros de la maceta: rebrota con facilidad. Hazlo de forma escalonada, un tercio de las guías cada año, si prefieres que nunca quede desnuda.
Y lo cortado no se tira: cada trozo con nudo es una planta.
Esquejes: en agua o directamente en sustrato
Necesitas un tramo con al menos un nudo, el ensanchamiento del tallo del que salen la hoja y una raicilla aérea marrón. Una hoja con su peciolo, sin nudo, no dará nunca una planta.
En agua. Corta dos centímetros por debajo del nudo, quita la hoja de ese nudo y sumérgelo en un vaso, con las hojas fuera. Raíces visibles en una o dos semanas en primavera. Renuévale el agua dos veces por semana.
En sustrato. El mismo esqueje clavado en una mezcla de turba y perlita húmeda, tapado con bolsa transparente. Tarda algo más en verse el resultado, pero las raíces son mejores.
Merece la pena saber por qué. Las raíces formadas en agua son distintas de las formadas en sustrato: tienen menos pelos radicales, tejidos más aireados y son frágiles. Al trasplantar, muchas se pierden y la planta se para unas semanas mientras produce raíces nuevas adaptadas. Por eso conviene pasar el esqueje al sustrato cuando las raíces midan tres o cuatro centímetros, y no esperar a que tenga una maraña, y mantener el sustrato más húmedo de lo normal ese primer mes.
Truco práctico: planta cuatro o cinco esquejes juntos en la misma maceta pequeña. Un esqueje solo tarda mucho en parecer una planta.
Tenerlo en agua de forma permanente
El poto es de las pocas plantas de interior que vive años en un jarrón de agua sin sustrato, y es un uso perfectamente válido. Las condiciones para que funcione:
- Cambia el agua cada una o dos semanas, o antes si se enturbia. El agua parada se queda sin oxígeno y las raíces se pudren.
- Deja las hojas fuera del agua; solo se sumergen tallo y raíces.
- Añade unas gotas de abono líquido muy diluido, a un cuarto de dosis, cada dos o tres cambios. En agua no hay nutrientes y sin ellos la planta amarillea a los pocos meses.
- Luz clara indirecta, y recipiente opaco o de cristal oscuro si aparecen algas.
Crecerá más despacio que en tierra y con hojas algo menores, pero se mantiene sano indefinidamente. Por su capacidad de absorber nitratos, se usa también con las raíces sumergidas en acuarios, con las hojas fuera del agua.
Sustrato, maceta y trasplante
Mezcla: tres partes de sustrato universal, una de perlita y una de corteza fina. No es exigente, pero la perlita evita el apelmazamiento que causa la mayoría de las pudriciones.
Maceta con drenaje y de tamaño moderado; el poto va bien algo justo. Trasplante cada dos años en primavera, subiendo tres o cuatro centímetros de diámetro. Si prefieres no aumentar el tamaño, saca el cepellón, recorta un poco las raíces del exterior y devuélvelo a la misma maceta con sustrato nuevo.
Abonado y velocidad de crecimiento
Un fertilizante líquido de plantas verdes cada quince o veinte días entre abril y septiembre, a la dosis que indique el envase o por debajo, y siempre con el cepellón ya humedecido. En invierno, ninguno.
Con buena luz, calor y abono, una guía de poto crece de 20 a 40 cm al mes en plena temporada, y una planta bien llevada puede desarrollar guías de varios metros en pocos años. En penumbra y sin abono, la misma planta hace diez centímetros en todo el verano.
Temperatura, humedad y plagas
Cómodo entre 18 y 28 grados, con daño por debajo de 10-12. Es planta de interior en toda España, con salida opcional a terraza sombreada de junio a septiembre en la costa. Humedad ambiental: le viene bien pero no es exigente; aguanta el aire seco de una calefacción bastante mejor que las Marantaceae.
Sus plagas habituales son la cochinilla algodonosa, que se esconde en los nudos y en el envés junto al nervio, y la araña roja en invierno con calefacción. Revisión mensual, alcohol de 70 grados con bastoncillo para la primera y jabón potásico o neem repetido tres semanas para la segunda; hay más en cómo eliminar la araña roja.
Toxicidad: importante en casas con animales
El poto lleva rafidios de oxalato cálcico: haces de agujas microscópicas que la hoja descarga sobre la mucosa en cuanto se la mastica. El resultado es escozor inmediato, labios y lengua hinchados, salivación abundante y dificultad al tragar. Figura como tóxico para perro, gato y caballo.
El riesgo real merece un aviso concreto en esta planta: al ser colgante, sus guías caen justo a la altura de un gato, y las hojas se mueven, que es exactamente lo que provoca a un gato a jugar y morder. Cuélgalo donde no llegue, o elige otra especie. Ante un mordisco, enjuágale la boca con agua y telefonea al veterinario. El rasgo lo comparte toda la familia y está desarrollado en la ficha de las aráceas.
En resumen
Ante una hoja amarilla, mira su posición y el sustrato: una hoja vieja aislada es normal, varias con sustrato mojado es exceso de riego, y varias con sustrato duro y seco es sed. Luz clara indirecta, que es también lo que mantiene el jaspeado de las variedades blancas. Riega en cuanto los tres primeros centímetros se sequen, y no le dejes agua en el cubremacetas. Poda en primavera por encima de un nudo para que no queden guías peladas, y replanta los esquejes en la misma maceta. Colgado da hojas pequeñas; sobre tutor húmedo, hojas que llegan a los 25-30 cm. Y es tóxico si un gato lo mordisquea, así que cuélgalo alto.