La begonia de lunares (Begonia maculata) es una begonia de caña brasileña, y esas dos palabras explican casi todo su cultivo. De caña, porque su tallo es erguido, hueco y con nudos marcados como el bambú, y crece hacia arriba en lugar de formar mata; brasileña, porque viene de bosque húmedo y no lleva bien ni el aire seco ni el frío. El cultivar más extendido en tiendas es 'Wightii', con hojas asimétricas de verde oliva salpicadas de puntos plateados y el envés de un rojo vino intenso.

Es más fácil de lo que sugiere su aspecto, pero tiene tres puntos donde se falla casi siempre: se riega de más, se coloca en penumbra y se le mojan las hojas. Antes de entrar en materia, la advertencia de seguridad: la begonia es tóxica por ingestión por su contenido en oxalatos solubles, y la parte subterránea es la más concentrada. Provoca irritación y salivación en perros y gatos, así que conviene ubicarla fuera de su alcance.

Begonia Maculata

Cómo es la planta

Los tallos son erguidos y con el tiempo se lignifican; en maceta llega sin problema al metro y puede pasar de metro y medio si se le deja. Las hojas son grandes, alargadas y muy asimétricas, con forma de ala, de ahí el nombre de begonia de alas de ángel con el que también se vende, y el de begonia payaso por el moteado.

Florece en interior con relativa facilidad, en primavera y verano, con racimos colgantes de florecillas blancas o rosa pálido. La floración es un buen indicador: una begonia que florece en casa está recibiendo suficiente luz.

Luz

Luz brillante indirecta, y bastante. Es la condición que decide si la planta se mantiene compacta y con puntos bien marcados o si se estira con entrenudos largos y hojas apagadas. El sol directo del mediodía le quema el follaje, sobre todo en verano detrás de un cristal, pero unas horas de sol suave de la mañana no le hacen daño y las agradece.

En un piso español, el sitio bueno es junto a una ventana al este o a un metro escaso de una al sur con visillo. Gire la maceta un cuarto de vuelta cada semana, porque los tallos se inclinan mucho hacia la luz y la planta acaba desequilibrada y volcando.

Riego

Riegue en abundancia y luego espere a que se sequen los dos o tres primeros centímetros del sustrato. Las begonias de caña tienen tallos suculentos que almacenan agua y son especialmente propensas a la podredumbre de cuello y de raíz si el sustrato permanece saturado.

Riegue por la base de la planta, no por encima. Mojar las hojas es lo que le trae el oídio, la enfermedad clásica de las begonias, que se manifiesta como un polvillo blanco harinoso sobre el haz y que en ambientes cerrados avanza rápido. Un plato con agua bajo la maceta durante media hora, retirando después el sobrante, es una forma cómoda y segura de regarla.

En invierno reduzca claramente la frecuencia: la planta se para, consume mucha menos agua y ahí es donde se pierden la mayoría.

BEGONIA MACULATA

Humedad, el equilibrio difícil

Quiere humedad ambiental alta y, a la vez, hojas secas y aire en movimiento. Esa contradicción aparente es la clave del cultivo: la humedad la necesita para que las hojas no se le sequen por los bordes, y la ventilación para que el oídio no prospere.

La solución práctica es un plato con arcilla expandida y agua bajo la maceta, sin que el fondo toque el agua, o agrupar varias plantas. Lo que no conviene es pulverizar las hojas, que es justo lo contrario de lo que necesita, ni encerrarla en una campana sin ventilación.

Temperatura

Entre 18 y 28 ºC está cómoda. Por debajo de 15 ºC frena y por debajo de 12 ºC empieza a sufrir daños. En España es planta de interior estricto salvo en la costa más templada, donde puede pasar el verano en una terraza a la sombra. Las corrientes frías y el chorro del aire acondicionado le hacen soltar hojas.

Sustrato y trasplante

Necesita un sustrato aireado que retenga algo de humedad pero drene rápido. Una mezcla que funciona bien es sustrato universal con una cuarta parte de perlita y algo de fibra de coco o corteza fina. Maceta con agujero, siempre, y de tamaño ajustado: en maceta grande sobra sustrato húmedo alrededor de las raíces.

Trasplante en primavera, cuando las raíces llenen el cepellón, subiendo una sola talla. Al plantar, mantenga el cuello de la planta al mismo nivel que estaba; enterrarlo más es la causa habitual de que se pudra la base.

Poda: obligatoria si la quiere bonita

Las begonias de caña tienden a crecer en vertical y a quedarse peladas por abajo. La poda no es opcional, es lo que mantiene la planta densa. A finales de invierno o principios de primavera, corte los tallos por encima de un nudo, rebajando un tercio de la altura, y despunte durante la temporada los brotes que se disparen.

Cada corte por encima de un nudo hace brotar una o dos yemas laterales, así que la planta se va cerrando desde abajo. No tire lo que corte: son esquejes.

Multiplicación

Es de las plantas de interior más fáciles de reproducir. El método fiable es el esqueje de tallo:

  • Corte un trozo de tallo de 8 a 12 cm que incluya al menos un nudo, por debajo de él.
  • Retire las hojas inferiores y recorte a la mitad las hojas muy grandes, para que el esqueje pierda menos agua.
  • Póngalo en un vaso con agua, con el nudo sumergido y las hojas fuera, o clávelo directamente en sustrato ligero y húmedo.
  • Luz brillante indirecta y calor. Las raíces aparecen en dos o tres semanas.
  • Cuando midan 3 o 4 cm, páselo a maceta pequeña con sustrato y trátelo como planta adulta.

La época buena es de primavera a principios de otoño. En invierno enraíza mucho peor.

begonia maculata cuidados

Abonado

De marzo a septiembre, abono líquido equilibrado para plantas de interior cada dos o tres semanas, a la mitad de la dosis de la etiqueta. Si quiere favorecer la floración, un abono con más fósforo durante la primavera. En otoño e invierno, ninguno: el fertilizante sobre una planta parada solo acumula sales que queman las puntas.

Qué hacer cuando algo va mal

  • Hojas amarillas y sustrato húmedo. Exceso de riego. Deje secar bien, revise el drenaje y, si el tallo está blando en la base, corte por encima de la zona sana y reinicie la planta como esqueje.
  • Polvillo blanco en las hojas. Oídio. Retire las hojas afectadas, ventile, separe la planta de otras y deje de mojar el follaje. Es la enfermedad que más begonias arruina en interior.
  • Caída súbita de hojas. Cambio brusco de sitio, corriente de aire frío o golpe de calefacción. Es reversible si se corrige la ubicación.
  • Bordes marrones y secos. Aire demasiado seco o agua muy calcárea.
  • Tallos largos y desnudos. Falta de luz y de poda. Se corrige con las dos cosas a la vez.
  • Manchas oscuras y blandas. Podredumbre por humedad excesiva con poca ventilación. Retire lo afectado y reduzca el riego.

En resumen

La begonia maculata quiere luz brillante indirecta, riego por la base cuando la superficie se seca, humedad ambiental alta con hojas secas y ventilación, y una poda anual que la mantenga compacta. Con eso florece en casa y conserva el moteado plateado que la hace reconocible.

Sus dos enemigos son el exceso de agua, que pudre el cuello y las raíces, y el oídio, que llega en cuanto se moja el follaje. Cualquier trozo de tallo con un nudo enraíza en un vaso de agua en dos o tres semanas, así que una planta que se ha estropeado casi nunca está perdida del todo. Y tenga presente que es tóxica por ingestión para perros y gatos.


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