Zona 11: entre 15 y 23º
Mucha luz, fuera del sol directo
Sustrato humífero, fresco, bien drenado
Riego moderado
Follaje perenne
Floración: rara vez en interiores

La estromante es la marantácea de hoja variegada con el envés de color vino. La especie de referencia en el comercio es Stromanthe sanguinea, hoy incluida por muchos autores en Stromanthe thalia, originaria de la selva atlántica del este de Brasil. Sus hojas son lanceoladas, alargadas, con la cara superior pintada en verdes, cremas, blancos o amarillos según el cultivar, y el reverso de un rosa intenso que se ve al trasluz.

Su rasgo más reconocible no es el color sino el movimiento. Como todas las marantáceas, dobla las hojas hacia arriba al caer la tarde y las vuelve a abrir por la mañana, un movimiento llamado nictinastia que se produce en una articulación engrosada de la base de la lámina, el pulvínulo. Ese vaivén diario, además de bonito, es un buen indicador: una estromante que deja de cerrarse por la noche o que amanece con las hojas colgando suele tener un problema de riego o de temperatura.

Cómo reconocerla

Forma matas densas de hojas erguidas que salen directamente del rizoma sobre pecíolos largos. La lámina es asimétrica y bastante rígida, más grande y alargada que la de una calatea media, y la planta alcanza un buen porte, capaz de llenar una esquina.

La variegación es la mejor pista para identificar el cultivar. Los que se encuentran habitualmente en España:

  • 'Triostar' y 'Tricolor', con manchas blanco crema tan extensas que dejan traslucir el rosa del envés y dan a la planta un tono rosado general.
  • 'Magicstar', que conserva el verde oscuro salpicado de pinceladas blanco crema.
  • 'Stripestar', la más sobria, con las pinceladas verdes repartidas de forma simétrica.
  • 'Horticolor', dominada por el verde claro.
  • 'Zolti', con un amarillo limón apenas punteado de verde que la convierte en un foco de luz.

Florece rara vez en interiores. Cuando lo hace, emite inflorescencias con brácteas rojas y florecillas blancas, discretas comparadas con el follaje.

Luz

Mucha luz, fuera del sol directo. Es planta de suelo de selva, acostumbrada a la luz filtrada por el dosel. Junto a una ventana al este, o a un par de metros de una al sur con visillo, va bien. El sol directo decolora las zonas claras de la hoja y deja quemaduras marrones y secas.

Los cultivares muy blancos, como 'Triostar', necesitan más luz que los verdes porque tienen menos clorofila. Si en un rincón oscuro las hojas nuevas salen casi verdes y sin dibujo, la planta está pidiendo un cambio de sitio.

Riego y agua

Riego moderado, manteniendo el sustrato fresco de forma constante sin llegar a encharcarlo. Se riega cuando la superficie empieza a secarse, sin esperar a que el cepellón se seque del todo, y se vacía siempre el plato. En invierno, con menos luz y menos actividad, se espacia.

El agua importa tanto como la frecuencia. Las marantáceas son sensibles al cloro, al flúor y a la dureza, y en gran parte de España el agua del grifo es dura. El resultado se ve en bordes y puntas de hoja marrones y crujientes. Con agua de lluvia, agua descalcificada o embotellada de mineralización débil el problema desaparece en buena medida.

Humedad ambiental

La estromante tolera la sequedad del aire mejor que las calateas, y ese es uno de los motivos de su éxito como planta de interior. Pero tolerar no es preferir: en un salón con calefacción a tope el follaje se estropea por los bordes.

Lo que funciona es agrupar plantas, colocar la maceta sobre una bandeja con arcilla expandida húmeda sin que el fondo toque el agua y alejarla de radiadores y de la salida del aire acondicionado. Pulverizar las hojas da poca humedad real y, con agua dura, deja cercos de cal sobre la variegación.

Sustrato y trasplante

Sustrato humífero, fresco y bien drenado. Una mezcla de sustrato universal de calidad con fibra de coco, algo de mantillo y perlita reproduce bien esas condiciones: retiene humedad, deja pasar el aire y no se compacta.

Las raíces salen de un rizoma superficial, así que se prefieren macetas anchas antes que profundas. Se trasplanta cada dos años, en primavera, sin enterrar el rizoma más de lo que estaba.

Temperatura

Su ficha la sitúa entre los quince y los veintitrés grados, un rango cómodo de vivienda. Por debajo de esa horquilla se para, las hojas se ponen mustias y pierde raíces con facilidad si además está húmeda. Las corrientes frías de invierno, junto a una puerta o una ventana que se abre, son la causa habitual de un deterioro repentino.

En España se puede cultivar al aire libre todo el año solo en zonas sin heladas, básicamente Canarias y enclaves resguardados del litoral sur y mediterráneo, a la sombra y con humedad. En el resto del país es planta de interior que en verano agradece un patio sombreado.

Abonado

Abono líquido para plantas verdes a media dosis, cada tres o cuatro semanas de abril a septiembre. Es sensible a la salinidad, así que conviene quedarse corto y hacer de vez en cuando un riego abundante que lave el sustrato. En invierno no se abona.

Multiplicación

Por división de mata, en primavera y coincidiendo con el trasplante. Se saca el cepellón, se localizan las porciones de rizoma con varios pecíolos y raíces propias y se separan con las manos o con un cuchillo limpio. Cada división se planta en maceta pequeña, se riega y se mantiene en ambiente húmedo, cálido y a la sombra durante unas semanas, sin abonar.

Es normal que tras la división las hojas se vean decaídas unos días. No se multiplica por esqueje de hoja ni de tallo, porque no forma tallo aéreo.

Plagas y problemas frecuentes

  • Puntas y bordes marrones. El problema estrella. Agua dura, aire seco o exceso de sales por abonado continuado. Se recorta el borde seco siguiendo el perfil de la hoja y se corrigen las causas.
  • Hojas que se enrollan hacia dentro. Falta de agua o aire muy seco.
  • Hojas que no se cierran de noche. Suele indicar estrés por riego, frío o cambio de ubicación.
  • Manchas amarillas y raíces oscuras. Exceso de riego, plato con agua o sustrato compactado.
  • Araña roja. La plaga más frecuente en marantáceas, siempre asociada al ambiente seco y cálido. Deja punteado claro y aspecto polvoriento en el envés.
  • Cochinilla algodonosa. En la base de los pecíolos, donde cuesta verla.
  • Pérdida de variegación. Falta de luz. Si aparecen brotes enteramente verdes que crecen más rápido, conviene retirarlos para que no dominen la mata.

Usos en casa

Funciona muy bien como planta de suelo en maceta de tamaño medio, junto a una ventana con luz abundante y filtrada. Su combinación de verde, crema y rosa hace de contrapunto a plantas de hoja lisa y verde oscuro, y se lleva bien en composición con helechos, calateas y filodendros, que piden condiciones parecidas.

Las marantáceas no figuran entre las plantas de interior consideradas tóxicas para perros y gatos, lo que la convierte en una opción razonable en casas con animales. Aun así, ninguna planta ornamental está pensada para ser comida.

En resumen

La estromante pide luz abundante sin sol directo, sustrato humífero siempre fresco, riego moderado y agua sin cal. Cumplidas esas cuatro cosas es una planta de interior sólida, de porte generoso y con un follaje que pocas especies igualan en color.

Sus fallos típicos tienen todos la misma firma en la hoja: puntas marrones por agua dura o aire seco, pérdida de variegación por falta de luz y decaimiento súbito por corrientes frías. Se multiplica sin dificultad dividiendo la mata en primavera, y ese es el momento de renovar el sustrato y ganar plantas nuevas.


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