Un seto perenne que además florezca durante meses no es fácil de conseguir, y las escalonias son de las pocas plantas que lo resuelven bien. Follaje pequeño, coriáceo y brillante todo el año, buena respuesta al recorte, crecimiento rápido y una floración en racimos carmesí, rosa o blanca que se prolonga del verano al otoño y atrae abejas y mariposas.

Tienen dos limitaciones que conviene conocer antes de plantar una hilera entera: no toleran bien los suelos calizos y prefieren climas sin veranos secos y abrasadores. Eso las convierte en la planta de seto por excelencia del norte peninsular y de la costa, y en una elección discutible en el interior seco y en buena parte del sur.

La Escallonia 'Red Dream' es muy compacta y puede que incluso rastrera. Da flores de color carmesí y sus hojas son pequeñas y abundantes.

Qué es una escalonia

El género Escallonia agrupa arbustos y pequeños árboles perennifolios originarios de Sudamérica, sobre todo de la vertiente andina de Chile y Argentina, y también de Brasil y Uruguay. Los cultivares de jardinería descienden en su mayoría de Escallonia rubra, de las regiones templadas y lluviosas del sur de Chile, y de Escallonia laevis, brasileña.

Las hojas son pequeñas, gruesas, de un verde muy brillante y ligeramente pegajosas al tacto por las glándulas resinosas que llevan; al frotarlas desprenden un olor característico. Las flores son tubulares, se agrupan en racimos o panículas en el extremo de las ramillas y son muy nectaríferas.

Su origen chileno y austral explica lo que necesitan: humedad ambiental, suelo ácido o neutro, riego regular y ausencia de calor seco prolongado. Una escalonia en Chiloé y una escalonia en Albacete no son la misma experiencia.

Dónde funcionan en España

Galicia, la cornisa cantábrica y el País Vasco son su territorio natural adoptivo. Ahí crecen a toda velocidad, aguantan el viento y el aire salino de la costa sin quemarse las hojas y forman setos densos en pocos años. Son de hecho una de las plantas de seto más vistas en la costa atlántica europea, por su tolerancia al salitre.

En el litoral mediterráneo funcionan de forma aceptable si hay riego y el suelo no es muy calizo, aunque sufren en los veranos más duros. En el interior peninsular y el sur seco, con suelos calcáreos y veranos largos, es donde dan problemas: clorosis férrica, hoja amarillenta con los nervios verdes y crecimiento parado. Ahí hay opciones mejores, que se repasan en el artículo sobre qué plantas escoger para un seto perimetral.

En cuanto al frío, toleran heladas moderadas, del orden de los diez grados bajo cero según el cultivar y siempre que estén bien establecidas. Lo que peor llevan son los vientos secos y fríos, que les queman el follaje.

Los cultivares más útiles

CultivarAltura y anchuraFlorUso
Escallonia rubra var. macrantha3-4 m x 2-3 mRoja, grandeSetos altos y pantallas; la más vigorosa y la más tolerante al aire marino
'Iveyi'1,5-2,5 mBlanca, en panículas densasSeto medio o ejemplar aislado; hoja más grande y muy oscura
'Crimson Spire'1,5-2,5 mCarmesíSeto medio de porte erguido; algo más tolerante a los suelos ligeramente calizos
'Apple Blossom'1,5-2 mRosa y blancaSeto informal y arriates; floración muy abundante
'Red Dream'0,5-1 mCarmesíSetos bajos, bordes y maceta; la más compacta
'Red Carpet'0,5-0,8 mRubíPorte bajo y extendido, muy refloreciente
Escallonia laevis 'Pink Elle'0,7-1 mRosa pálido, en panículas grandesArriates, patios y contenedor

Los de porte bajo, que rara vez pasan del metro, son los que mejor resultado dan en maceta, algo poco frecuente en plantas de seto. Con un contenedor de volumen generoso y sustrato ácido, una escalonia compacta en una terraza florece durante meses.

Cómo plantar un seto de escalonia

Los mejores momentos son el otoño, que es el ideal en casi toda España porque la planta enraíza con las lluvias antes del verano siguiente, y el final del invierno en zonas de heladas fuertes.

La plantación se hace en zanja continua, no en hoyos individuales, de unos cincuenta centímetros de ancho y otro tanto de hondo, descompactando el fondo y aportando materia orgánica repartida de forma uniforme en toda la línea. Es lo que evita que el seto crezca desigual.

La separación depende del cultivar: entre sesenta y ochenta centímetros en los de porte medio y alto, y entre treinta y cuarenta en los compactos para setos bajos. Apretar más no acelera nada: hace que compitan, se ahílen y queden desnudos por la base.

Antes de plantar, conviene comprobar la distancia a la linde. El artículo 591 del Código Civil fija, a falta de ordenanza municipal o costumbre local, cincuenta centímetros para arbustos y dos metros para árboles altos desde la línea divisoria.

La poda: cuándo, y por qué importa tanto

Aquí está el error que hace que muchas escalonias no florezcan. Si se recortan a máquina en primavera, como se hace con un seto formal cualquiera, se eliminan los brotes que iban a dar la floración de verano. Se obtiene un seto verde impecable y ninguna flor.

Lo correcto es podar justo después de la floración, entre finales del verano y comienzos del otoño, dando forma, retirando las panículas secas y aclarando el interior de la mata. Con eso hay tiempo para que emita el crecimiento del que saldrán las flores del año siguiente.

Toleran bien el recorte y rebrotan de madera vieja, a diferencia de las coníferas, así que una mata envejecida y desnuda por abajo se puede rejuvenecer con una poda severa. Conviene hacerlo de forma escalonada, en dos o tres años, no toda de golpe.

Un apunte de forma: como cualquier seto, debe quedar más ancho en la base que en la coronación. Si la parte alta sobresale, sombrea la baja y el seto se pela por el pie.

Suelo, riego y clorosis

Necesitan un suelo suelto, fértil, con drenaje real y libre de cal. Ni encharcamiento ni sequía extrema: quieren humedad constante moderada, sobre todo mientras se establecen.

Si el suelo es calizo, la escalonia no puede absorber el hierro y aparece la clorosis férrica: hojas jóvenes amarillas con los nervios verdes. Se puede paliar con quelatos de hierro y con enmiendas acidificantes, pero es un tratamiento perpetuo y el crecimiento nunca es el que sería en suelo adecuado. Si el agua de riego es además dura, el problema se agrava año tras año. En esas condiciones lo sensato es elegir otra especie.

Ya establecidas, y en clima húmedo, aguantan cierta sequía. En verano mediterráneo necesitan riego, preferiblemente por goteo con una línea continua a lo largo del seto, que no moja el follaje.

Problemas

  • Manchas foliares. En climas húmedos y en setos muy densos aparecen manchas necróticas en las hojas, que amarillean y caen. Se agrava con mala ventilación y con el riego por aspersión. Aclarar el interior de la mata, no mojar el follaje y retirar la hojarasca caída ayuda bastante.
  • Clorosis. Casi siempre por exceso de cal, como se ha visto.
  • Pulgón en los brotes tiernos de primavera.
  • Podredumbre de raíz en suelos que se encharcan.

Multiplicación

Es muy sencilla y sale prácticamente gratis, lo que compensa cuando hacen falta veinte plantas para un seto. Se toman esquejes semileñosos a finales de verano o principios de otoño, de unos diez o quince centímetros, de brotes del año que ya hayan empezado a endurecer y sin flor. Se elimina el follaje de la mitad inferior y se plantan en un sustrato arenoso, a la sombra y con humedad constante. Enraízan con facilidad y al año siguiente están listos para plantar.

Con qué combinarlas

En setos libres mezclan bien con arbustos que compartan sus exigencias de suelo ácido y clima fresco: hortensias, camelias, Pieris, Viburnum o Choisya. En jardines de costa atlántica, la combinación de escalonia con hortensia es prácticamente un clásico regional, y funciona porque coinciden en suelo, agua y exposición.

Como fondo perenne de un arriate, su follaje pequeño y brillante hace muy buen contraste con hojas grandes y mates, y su floración estival llega justo cuando la mayoría de los arbustos de primavera ya han terminado.

En resumen

Las escalonias son la mejor opción para un seto perenne y florido en el norte peninsular y en la costa, donde crecen rápido, aguantan el salitre y el viento y florecen del verano al otoño. Hay cultivares para todo: desde Escallonia rubra var. macrantha para pantallas de tres o cuatro metros hasta compactos de medio metro que sirven incluso en maceta.

Dos condiciones mandan sobre todo lo demás. La primera, suelo sin cal: en terreno calizo entran en clorosis y no hay solución definitiva. La segunda, podar después de la floración y no en primavera, porque recortarlas al empezar la temporada elimina precisamente los brotes que iban a florecer.


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