Las plantas de interior más resistentes

Si no sabes mucho de plantas o no tienes tiempo para cuidarlas, prueba con estas especies de interior. Son grandes campeonas de resistencia, capaces de vivir con escasas atenciones y algunas de ellas hasta con muy poca agua. Lo único que piden es que no las ahogues a fuerza de regarlas sin parar. A cambio te ofrecerán su belleza y la mayoría de ellas hasta purificarán el aire de tu casa u oficina. ¡No se les puede pedir más!

Los resistentes espatifilos aportan a los ambientes el verde oscuro de sus hojas, el blanco de sus espatas y su poder purificador. Abajo, las coloridas flores de un kalanchoe.

ESPATIFILOS: solo quieren agua

Ni abono ni fitosanitarios de ninguna clase, el espatifilo (Spathiphyllum sp.) solo necesita agua de forma regular: cada dos o tres días en invierno y a diario en verano; un tiesto con autorriego puede ser la solución si no puedes ocuparte. A cambio purificará el aire de sustancias nocivas y hasta te dará flores blancas en forma de espatas.

Riega las plantas solo cuando notes que el sustrato se ha secado. El exceso de agua, especialmente si se acumula en la base del tiesto, asfixia las raíces o causa podredumbre.
Esta planta tiene tanto éxito como especie de interior que sus variedades se han multiplicado enormemente en los últimos tiempos. En tu centro de jardinería encontrarás grandes espatifilos de hojas muy anchas, otros de hojas pequeñas pero abundantes y muy floríficos, ejemplares de desarrollo muy vertical e incluso mini...

Búscales un lugar en semisombra para que su follaje verde no amarillee. El exceso de luz no les va bien y el sol directo les produce quemaduras.

Cámbialos de tiesto y renuévales el sustrato cada dos años; verás qué saludables se conservan. De paso podrás obtener más ejemplares por división de mata.

• El sustrato debe ser tierra muy suelta, con arena y turba negra.

DRACAENA MARGINATA: la más fuerte

Entre las populares drácenas, tan habituales en casas y oficinas, la Dracaena marginata es la más resistente y la que mejor soporta la falta de luz. Como las otras también purifica el aire. Ver Una drácena en tu salón.

• La clave es regarla de forma espaciada, solo cuando la tierra se haya secado un poco. Lo mejor es hacerlo por inmersión, sumergiendo el tiesto en un cubo con agua, o mantenerla en un contenedor con autorriego.

• Si le brindas agua descalcificada o destilada, mucho mejor, sobre todo si vives en una zona de aguas duras.

• En los ejemplares de troncos leñosos o semileñosos es muy importante que no quede agua estancada en la base de los troncos, les resulta pernicioso.

• El abonado (con fertilizante para plantas de interior) ha de ser poco concentrado.

ZAMIOCULCAS: la planta camello

Exótica, sumamente decorativa y ultra resistente, esta nativa de Tanzania y Zanzíbar exige mínimos cuidados, no necesita casi agua y es prácticamente inmune a las plagas. Además, crece lentamente.

• Para hacer feliz a una zamioculca (Zamioculcas zamiifolia) colócala en un lugar muy luminoso pero fuera del alcance de los rayos del sol, aunque es capaz de adaptarse sin problemas a otras condiciones de luz.

• Durante el invierno no la riegues, con pulverizar el sustrato y las ramas con agua (si es descalcificada, mucho mejor) una vez por semana le bastará; la zamioculca es una suculenta que guarda sus propias reservas. En verano riégala cuando compruebes que el sustrato se ha secado.

• Su lugar de origen indica su necesidad de temperaturas cálidas; aléjala del frío, pero también de la calefacción.

• El sustrato ha de ser rico pero con muy buen drenaje.

Ver ficha.

Anthurium, la flor del amor,

Sansevierias o espadas de San Jorge,

Filodendros, las hojas más escultóricas,


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