Los geums aportan al jardín un color que escasea entre las vivaces: escarlata, naranja intenso, albaricoque, cobre. Sus flores son rosas simples o semidobles de hasta cuatro centímetros, con un ramillete de estambres amarillos muy visible en el centro, y salen al cabo de tallos finos y ramificados que se mueven por encima de una mata baja de follaje.
Conviene decir desde el principio de dónde vienen, porque eso decide si funcionarán o no. Son plantas de montaña europea y de zonas frescas y húmedas: no son plantas de secarral mediterráneo. En el norte peninsular y en jardines de media montaña se comportan muy bien; en el interior seco y en el sur necesitan sombra y riego, y aun así lo pasan mal en julio y agosto.
Las flores de los geums son pequeñas rosas simples o dobles de hasta 4 cm de diámetro con estambres amarillos muy visibles en el centro. Foto: Shutterstock
Qué es un geum
El género Geum pertenece a las Rosaceae, la familia del rosal, el manzano y la fresa, y eso se nota en la flor: cinco pétalos redondeados y muchos estambres, exactamente la estructura de una rosa silvestre en miniatura.
Son vivaces con rizoma que forman matas bajas y redondeadas. El follaje es basal, con hojas compuestas de cinco a siete foliolos, el terminal claramente mayor que los demás, vellosas y de borde muy irregular. Fuera de la floración esas matas funcionan como un tapiz denso de textura rugosa, que es un papel perfectamente útil en una bordura.
Hacia finales de la primavera emiten tallos florales largos y ramificados, de veinte a noventa centímetros según la especie y el cultivar, que llevan las flores muy por encima del follaje. Ese porte aéreo es una de sus virtudes: aportan color sin tapar lo que tienen detrás. Son además muy visitados por abejas y otros polinizadores.
Geum coccineum, el mejor adaptado
Es la especie que mejor tolera el clima ibérico. Procede de las montañas de los Balcanes, Grecia y el norte de Turquía, un ambiente con inviernos fríos y veranos con cierta sequía estival, y de ahí su mayor plasticidad frente a las especies puramente atlánticas.
Resiste heladas fuertes sin problema. Ante una sequía prolongada reacciona perdiendo la parte aérea y refugiándose en el rizoma, del que rebrota cuando vuelven las condiciones favorables. Ese comportamiento asusta a quien no lo espera, pero no significa que la planta se haya muerto.
La especie tipo tiene flores de color escarlata, de donde le viene el epíteto. Florece habitualmente entre mayo y julio, y si se recortan las flores marchitas puede alargar la floración, sobre todo donde el verano no aprieta demasiado.
Cultivares que merecen la pena
'Totally Tangerine' es probablemente el mejor de todos para jardín. Es un híbrido estéril, lo que significa que no gasta energía en semilla y por tanto florece muchísimo más tiempo, de la primavera al otoño, sobre tallos altos y esbeltos de hasta 75 o 90 centímetros. Su color albaricoque combina bien con casi todo. Al ser estéril no se resiembra.
'Borisii' es el clásico de porte bajo, entre 15 y 30 centímetros, con flores simples de naranja vivo desde abril hasta el final del verano. Tras la floración deja cabezas de semillas sedosas que resultan decorativas por sí solas.
'Koi' es un geum enano de flores en tonos anaranjados y salmón, que forma matas densas y se extiende despacio mediante rizomas rastreros. Florece de junio a septiembre.
'Tosai Orange' es de los más rústicos y florece pronto, desde abril hasta julio, con flores simples de naranja radiante sobre matas de 20 a 40 centímetros.
Otras especies del género
El Geum montanum es una especie de montaña europea presente en la cordillera Cantábrica, los Pirineos, los Alpes y otras sierras del continente. Da flores amarillas simples sobre tallos cortos y forma matas compactas. Es planta de rocalla alpina y de jardines de altura, no de llanura calurosa.
El Geum chiloense, también citado como Geum quellyon, procede del centro de Chile y es el que ha dado los cultivares de flor más llamativa y grande. 'Mrs J. Bradshaw' produce flores semidobles de un rojo intenso, 'Lady Stratheden' las da amarillas y dobles, y 'Fire Opal' anaranjadas. Su origen en un clima de tipo mediterráneo austral hace que se adapte razonablemente bien al nuestro, siempre con humedad suficiente en el suelo.
El Geum rivale es europeo y crece de forma natural en prados encharcados y bordes de arroyo, también en las montañas del norte de España. Es la especie que más agua pide, y sus flores son distintas: acampanadas, colgantes, en tonos apagados de rosa, cobre y crema, dentro de un cáliz oscuro. Sus cultivares, como 'Leonard's Variety' o los de tono cobrizo, son la elección lógica para una zona húmeda del jardín o el borde de un estanque, donde otras vivaces no aguantan.
Y conviene conocer el Geum urbanum, la hierba de San Benito, común en toda la Península en setos, cunetas y bosques umbríos. No es planta de jardinería, pero se resiembra sola y aparece con frecuencia sin que nadie la haya plantado.
Cómo cultivarlos
Exposición. Aquí está la clave para España. En la mitad norte y en zonas de montaña aceptan pleno sol. En el centro, el este y el sur necesitan sol tamizado, sombra parcial o sombra durante la tarde. A pleno sol en un jardín de Sevilla o de Murcia, un geum se seca en junio.
Suelo. Fértil o de fertilidad media, con cierta humedad constante pero bien drenado. No toleran los extremos: ni el suelo que se seca del todo en verano ni el arcilloso que se encharca en invierno. En terreno pesado, el rizoma se pudre con las lluvias de otoño, y esa es la causa habitual de pérdida.
Riego. Regular y moderado. El Geum coccineum y sus cultivares soportan solo periodos cortos de falta de agua. Un acolchado de material orgánico ayuda mucho a mantener fresco el suelo durante el verano y reduce bastante la frecuencia de riego.
Mantenimiento. Retirar las flores marchitas prolonga la floración de forma notable. Cuando los tallos florales se agotan del todo, se cortan a ras para que la mata gane densidad y recupere buen aspecto. Cada dos o tres años conviene dividir la mata en primavera o en otoño: la corona se ahueca y se vuelve leñosa con el tiempo, y la división es a la vez rejuvenecimiento y multiplicación.
Plagas. Prácticamente no tienen. Los problemas que se ven suelen ser de suelo mal drenado o de exceso de sol y calor.
Dónde quedan bien
En borduras mixtas con vivaces de floración simultánea, en rocallas, en el primer plano de un macizo y en maceta grande. Los cultivares altos como 'Totally Tangerine' funcionan muy bien salpicados entre gramíneas ornamentales y salvias, porque sus tallos finos dejan ver lo que hay detrás.
En maceta hay que tener presente que el cepellón se calienta y se seca mucho más deprisa que el suelo, de modo que necesitan un recipiente de buen tamaño, sombra durante las horas centrales y riego frecuente en verano.
En resumen
Los geums son vivaces de montaña europea que aportan naranjas y escarlatas difíciles de encontrar en otras plantas, con una floración larga si se retiran las flores marchitas. El Geum coccineum y sus cultivares son los mejor adaptados al clima ibérico, y 'Totally Tangerine', al ser estéril, es el que más tiempo florece.
Su límite es el verano seco y caluroso. En la mitad norte funcionan a pleno sol; del centro hacia el sur solo prosperan con sombra durante las horas de más calor, suelo fresco y acolchado. En suelo arcilloso que se encharca en invierno se pudre el rizoma, así que el drenaje es tan importante como la humedad.