Los geranios y las gitanillas de la terraza dan flor de forma continua de abril a octubre, y esa flor se puede cortar para la mesa. Conviene saber de antemano lo que se puede esperar: un umbela de geranio en agua dura unos tres o cuatro días, no una semana. No es una flor de florista y no se comporta como tal.

A cambio tiene dos ventajas. Una, que cortar estimula a la planta a producir más flor, así que el ramo sale gratis y además mejora la maceta. Y dos, que su formato, umbelas redondas de color muy saturado sobre un tallo corto, funciona muy bien en recipientes bajos y pequeños, que es justo lo que una mesa de comer necesita para que la gente se vea las caras.

Ramilletes de geranios en una coleccion de recipientes sencillos de cristal sobre una mesa rustica.

Qué estás cortando exactamente

Lo que en España llamamos geranio no pertenece al género Geranium sino a Pelargonium, un género sudafricano. Los verdaderos Geranium son otra cosa, vivaces rústicas de jardín. En la terraza tienes básicamente estos:

  • Geranio común (Pelargonium zonale y sus híbridos). Hoja redondeada con una banda oscura en herradura, umbelas densas y muy compactas. Es el que mejor se comporta cortado, porque el pedúnculo es firme.
  • Gitanilla (Pelargonium peltatum). De porte colgante, hoja carnosa y brillante, umbelas más sueltas. En jarrón dura algo menos y se deshoja antes.
  • Pelargonio de pensamiento (Pelargonium grandiflorum y los híbridos de flor grande). Flores mucho mayores y manchadas, floración más corta y concentrada en primavera. Muy vistoso cortado, pero se pasa deprisa.
  • Pelargonios de hoja aromática (P. graveolens, P. odoratissimum, P. crispum y afines). La flor es discreta; lo que interesa es la hoja, que al rozarla desprende olor a rosa, limón o menta. Una hoja suelta bajo una servilleta o en la base de un ramillete aporta más que la propia flor.

Cómo cortar sin estropear la planta

La umbela del pelargonio va sobre un pedúnculo largo que arranca en la axila de una hoja. Ese pedúnculo se corta en su base, a ras de donde nace, no a media altura. Si dejas un trozo de pedúnculo colgando, se seca, se pudre y es una puerta de entrada para el moho gris (Botrytis), que en primaveras húmedas es el problema número uno del geranio.

De hecho el pedúnculo suele desprenderse limpiamente empujándolo con el pulgar hacia un lado, sin necesidad de tijera. Es la misma operación que se hace para retirar las flores marchitas, y hacerla con regularidad es lo que mantiene la planta floreciendo hasta octubre: mientras no forma semilla, sigue produciendo flor.

Corta a primera hora de la mañana, cuando la planta está turgente y fresca, nunca al mediodía de un día de julio. Lleva un cubo con agua a la terraza y mete los tallos en cuanto los cortes, sin dejarlos al sol ni un minuto.

Cómo hacer que duren en el agua

Con una flor de vida corta, los detalles se notan más que con una rosa de floristería. Lo que de verdad marca diferencia:

  • Recorta los tallos en agua, en oblicuo, justo antes de colocarlos. El corte al aire deja entrar una burbuja que bloquea la conducción.
  • Quita toda hoja que quede sumergida. Es la causa principal de que el agua se enturbie y de que los tallos se pudran en un día.
  • El jarrón tiene que estar limpio de verdad. Lávalo con agua caliente y jabón; los restos de bacterias de un uso anterior acortan la duración a la mitad.
  • Cambia el agua a diario y vuelve a recortar un centímetro de tallo cada dos días.
  • Sitio fresco y sin sol directo. En agosto, retirar el centro de mesa a la cocina por la noche alarga bastante el ramo.
  • Lejos de la frutera. La fruta madura desprende etileno, que acelera el envejecimiento de las flores.

El conservante en sobre que viene con las flores compradas también funciona con las de casa. Si no tienes, un chorrito de lejía muy diluida en el agua, apenas una gota por litro, reduce la carga bacteriana; es más eficaz que los remedios de azúcar y aspirina, que sobre todo alimentan bacterias.

Tres montajes que funcionan en una mesa

Recipientes pequeños de cristal, repetidos. Cinco o siete vasos, tarros o botellitas de vidrio transparente alineados por el centro de la mesa, con dos o tres umbelas en cada uno. La clave es que sean bajos, por debajo de los veinte centímetros, para no interponerse entre los comensales, y que se repita el mismo tipo de recipiente aunque las alturas varíen. Sobre madera sin tratar el contraste entre el vidrio y el color saturado de la flor es lo que sostiene la composición. Un pequeño ramillete apoyado en cada plato remata sin añadir volumen.

Terracota en fila. Tiestos pequeños de barro sin esmaltar, todos iguales, en línea por el eje de la mesa, con la planta entera dentro en lugar de flor cortada. Dura toda la temporada, no solo una noche, y por la noche puedes devolverlos a la barandilla. Funciona especialmente bien con geranios blancos y bicolores, que sobre el barro anaranjado se leen mejor que los rojos.

Velas y flores de terraza mezcladas. Velas altas y estrechas alternadas con recipientes bajos donde las umbelas de geranio y gitanilla se mezclan con lo que haya crecido alrededor: espigas verdes, ramillas de romero o lavanda, una hoja aromática de Pelargonium graveolens, alguna gramínea. El cristal transparente y de poca altura mantiene la mesa despejada. Un aviso obvio pero necesario: velas y follaje seco a cierta distancia, y nunca velas encendidas sin vigilancia junto a un centro de mesa vegetal.

Qué más de la terraza aguanta en jarrón

Si vas a cortar de tus macetas, estas son las que mejor responden en agua:

PlantaDuración aproximadaNota
Rosa5 a 7 díasCortar en botón semiabierto, a primera hora
Hortensia4 a 7 díasSumergir la cabeza en agua unos minutos si se mustia
Dalia4 a 6 díasCortar la flor ya abierta, no abre en jarrón
Zinnia y cosmos5 a 8 díasDe las mejores flores de corte de balcón
Lavanda y romeroSemanasAguantan y luego se secan bien
Geranio y gitanilla3 a 4 díasRetirar hojas sumergidas sin falta
Petunia y surfinia1 a 2 díasPrácticamente no sirven cortadas

Las gramíneas ornamentales, las espigas de avena o de cebada silvestre y las ramas de olivo son excelentes rellenos: aportan volumen y movimiento, duran mucho y hacen que tres flores parezcan un ramo.

El geranio y los mosquitos

Circula desde hace décadas que el geranio ahuyenta a los mosquitos, y se venden variedades bajo el nombre comercial de citronela con esa promesa. Conviene decirlo claro: los ensayos que se han hecho no respaldan esa protección. Una planta en la maceta no genera concentración suficiente de compuestos volátiles como para tener efecto sobre una persona sentada al lado. Frotarse las hojas en la piel tampoco es una alternativa fiable, y además puede irritar.

Ten geranios porque florecen sin parar cinco meses y aguantan el verano español mejor que casi nada. Para los mosquitos, lo que funciona es eliminar el agua estancada de platos y cubos de la terraza, que es donde crían.

Dos precauciones

Los pelargonios contienen compuestos que resultan tóxicos para perros y gatos por ingestión, y su savia puede provocar dermatitis de contacto en personas sensibles. Si tienes animales, un centro de mesa con geranios no es una buena idea cuando nadie vigila.

Y aunque sean flores y huelan bien, no las coloques como adorno dentro del plato ni las mezcles con la comida. Adorna alrededor, no encima. La decoración vegetal comestible es un asunto distinto que requiere saber exactamente qué especie es y cómo se ha cultivado.

En resumen

Las flores de los geranios y las gitanillas de la terraza dan un centro de mesa inmediato y gratuito, con la ventaja de que cortarlas hace que la planta florezca más. Su duración en agua es corta, de tres o cuatro días, así que la diferencia la marcan los detalles: cortar a primera hora, retirar el pedúnculo desde su base, quitar toda hoja sumergida, jarrón bien limpio y agua cambiada a diario.

En cuanto al montaje, recipientes bajos y transparentes repetidos a lo largo de la mesa, alturas por debajo de veinte centímetros para no estorbar la conversación, y algún relleno de romero, lavanda o gramíneas para dar volumen. Dos cosas que conviene no arrastrar: el geranio no protege de los mosquitos, y es tóxico para perros y gatos, así que la mesa con animales sueltos pide otra decoración.


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