Temperatura baja, media y alta
Pleno sol
Suelo muy rico, fresco, bien drenado
Riego regular profundo
Hoja caduca
Flor: junio-octubre
Semillas

Los híbridos de Delphinium elatum son las vivaces de espigas azules más altas que se pueden plantar en un arriate: tallos rectos que superan el metro y medio, cubiertos en su mitad superior por decenas de flores con espolón, en azules de todos los tonos, violetas, malvas, blancos y rosados, muchas con un pequeño penacho central de color contrastado que los jardineros ingleses llaman la abeja.

Vienen de una especie de montaña de Europa central y Asia, y ese origen explica a la vez su virtud y su límite. Aguantan el frío invernal sin inmutarse, pero sufren con el calor seco: son plantas de suelo profundo, fresco y muy fértil, no de secano mediterráneo. Antes de plantarlas conviene decidir si se les puede dar ese ambiente, porque de eso depende todo lo demás.

Aviso importante: planta tóxica

Todo el género Delphinium es tóxico por ingestión. Contiene alcaloides diterpénicos en todas sus partes, con mayor concentración en las semillas y en los brotes jóvenes. La savia puede además irritar la piel en personas sensibles.

En la práctica: no se ingiere ninguna parte de la planta ni se usa con ningún fin casero, conviene plantarla lejos del alcance de niños pequeños y de animales que roan plantas, y es prudente manipularla con guantes al podarla o dividirla, lavándose las manos después. Ante una ingestión, hay que acudir a un servicio médico o veterinario.

Cómo son

Forman una mata basal de hojas palmeadas, profundamente divididas en lóbulos dentados, de la que salen en primavera varios tallos huecos y erguidos. La hoja es caduca: la parte aérea se seca en invierno y la planta rebrota de la cepa.

La inflorescencia es un racimo denso y alargado que puede ocupar medio metro del tallo. Cada flor está formada por sépalos petaloides, uno de ellos prolongado en un espolón hacia atrás, y por unos pétalos centrales pequeños de color distinto. Hay variedades de flor simple y de flor doble.

Dentro del grupo conviene distinguir dos tipos que se comportan de forma diferente en el jardín: los del grupo Elatum, de espiga muy densa y compacta y gran altura, y los del grupo Belladonna, más bajos, ramificados y de espigas sueltas, bastante más resistentes al viento y a la lluvia, y en general más fáciles de mantener.

Dónde plantarlos en España

Quieren pleno sol, y a la vez un lugar resguardado del viento fuerte, que es el enemigo directo de una espiga de metro y medio.

Geográficamente, su territorio es la mitad norte y las zonas de montaña: cornisa cantábrica, Galicia, Pirineo, sistema Ibérico, zonas altas del interior. Ahí el verano no los castiga y se comportan como vivaces de larga vida. En el interior seco de la meseta y en el litoral mediterráneo cálido son cultivables, pero con condiciones: sombra en las horas centrales del verano, acolchado grueso para mantener fresca la raíz y riego constante. En muchos jardines del sur acaban tratándose como planta de una o dos temporadas, y no es un fracaso del jardinero: es el clima.

El frío no les preocupa. Toleran temperaturas bajas, medias y altas según indica la ficha, y son las heladas invernales lo último que hay que temer con ellos.

Suelo y riego

Aquí no valen medias tintas. Necesitan un suelo muy rico, profundo, fresco y bien drenado, con abundante materia orgánica. La preparación del hoyo importa: conviene cavar hondo, incorporar compost o estiércol bien hecho y asegurar que el agua no se estanque en invierno, porque la cepa se pudre con facilidad si pasa el frío encharcada.

El riego debe ser regular y profundo, mojando bien todo el perfil y no solo la superficie. Un delphinium que pasa sed en junio da espigas cortas y flores pequeñas, y ya no lo arregla nada esa temporada. En verano, un acolchado de compost o corteza sobre el pie reduce mucho la frecuencia de riego necesaria.

Agradecen el abonado, cosa poco frecuente en las plantas de esta ficha: un aporte de compost al arrancar la primavera y un abono equilibrado durante el crecimiento sostienen el desarrollo de esas espigas, que consumen mucho.

Tutorado: no es opcional

Un tallo de metro y medio cargado de flores se parte con una tormenta de verano, y se parte entero, no a la mitad. El tutorado hay que ponerlo en primavera, cuando la planta aún es baja, no cuando el tallo ya está crecido.

Sirve una caña por tallo, atada de forma holgada en dos o tres puntos con material blando, o mejor aún un aro o una estructura de varillas a través de la cual crece la mata y que queda oculta al desarrollarse el follaje. En variedades Belladonna, más ramificadas y bajas, a veces basta con un soporte perimetral.

Segunda floración y mantenimiento

La floración principal llega a partir de junio. Cortando la espiga a ras de la mata en cuanto se marchita, sin esperar a que forme semilla, la planta suele emitir tallos nuevos que dan una segunda floración a finales de verano y en otoño, más corta pero muy agradecida. De ahí que la ficha extienda la floración hasta octubre.

Un consejo que mejora mucho el resultado en matas establecidas: aclarar los brotes en primavera, dejando cuatro o cinco tallos por planta adulta y eliminando el resto cuando miden un palmo. Menos tallos significan espigas más gruesas, más largas y mejor sostenidas.

En otoño, cuando la parte aérea se seca, se corta a ras y se cubre el pie con un acolchado, sobre todo en zonas de invierno húmedo.

Multiplicación

La forma correcta de mantener un color concreto es la división de mata en primavera, separando la cepa en porciones con varios brotes y raíces propias. Conviene hacerlo cada tres o cuatro años, porque las matas viejas pierden vigor.

También se multiplican por esqueje basal: se toman en primavera los brotes nuevos de unos diez centímetros cortados en la base, con un trozo de la corona, y se enraízan en sustrato arenoso a la sombra. Es la técnica de los cultivadores profesionales y da plantas idénticas a la madre.

La semilla germina bien, pero la descendencia de los híbridos no reproduce el color ni el porte de los padres. Las series de semilla comerciales están seleccionadas para eso y son una opción válida si se busca una mezcla de colores.

Plagas y problemas frecuentes

Caracoles y babosas son su gran problema, y no de forma menor: se comen los brotes tiernos en cuanto asoman en primavera y pueden liquidar una mata entera antes de que llegue a crecer. La vigilancia de marzo y abril, con la mata recién brotada, es el momento decisivo del año.

El oídio aparece en verano en plantas apretadas o con poca ventilación, y las pudriciones de cuello y raíz se dan en suelos que se encharcan en invierno. Se previenen con marco de plantación amplio, riego al pie y drenaje.

Pueden sufrir también pulgón sobre los botones y ácaros en veranos secos. Y hay un problema que no es plaga: la mata que se queda pequeña y florece mal en el sur casi siempre está pasando calor, no enferma.

Usos en el jardín

Su sitio es el fondo de la bordura de vivaces, donde su verticalidad contrasta con las masas redondeadas de las plantas de delante. Es el efecto clásico del jardín de estilo inglés, con delphiniums al fondo, rosales y peonías en la banda media y vivaces bajas en el borde.

Funciona muy bien como flor cortada, con espigas que duran en jarrón si se cortan cuando la mitad inferior de las flores está abierta, y sus flores secan bien conservando el color. Es además muy visitada por abejorros, que son sus polinizadores naturales.

En resumen

Los híbridos de Delphinium elatum dan la floración vertical más espectacular del arriate a cambio de exigencias claras: sol, abrigo del viento, suelo profundo y muy rico, riego regular y abundante, tutorado puesto a tiempo y vigilancia constante de caracoles en primavera. Cortando la espiga en cuanto pasa, se consigue una segunda floración en otoño.

En el norte y en zonas de montaña son vivaces duraderas; en el interior seco y en el litoral cálido hay que darles sombra en las horas fuertes y asumir que su vida será más corta. Y por encima de todo, no olvidar que la planta es tóxica por ingestión, especialmente sus semillas y brotes jóvenes, y colocarla en consecuencia.


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