Temperatura media o alta
Pleno sol
Sustrato medio, bien drenado
Riego regular o escaso
Hoja perenne
Flor: junio-septiembre

Angelonia angustifolia es una planta de flor originaria de México y América Central que ha resuelto uno de los problemas clásicos de la jardinería de verano en España: qué poner en una jardinera a pleno sol que siga floreciendo en agosto sin parar y sin pedir agua constantemente. Sus espigas de flores pequeñas y bilabiadas, en púrpura, lila, azul violeta, rosa o blanco, recuerdan a las de una boca de dragón en miniatura, de ahí el nombre comercial de boca de dragón de verano con el que se vende a menudo.

Lo que la distingue de las plantas de temporada habituales es su tolerancia al calor. Petunias, surfinias y otras compañeras de jardinera se agotan y se paran cuando llegan las semanas duras del verano; la angelonia sigue floreciendo, y además no necesita que se le retiren las flores marchitas, porque las va soltando por su cuenta y mantiene buen aspecto sin intervención. Eso la hace especialmente adecuada para balcones y terrazas que no reciben atención diaria.

Cómo reconocerla

Forma una mata erguida y ramificada, de porte bajo o medio, que en cultivo de temporada se queda en un tamaño manejable de jardinera. Los tallos son finos pero firmes y no necesitan tutor.

Las hojas son opuestas, estrechas y lanceoladas (de ahí el epíteto angustifolia, que significa hoja estrecha), con el borde ligeramente dentado y un verde brillante. Al frotarlas desprenden un aroma ligero y agradable, un rasgo que sorprende a quien no lo espera.

Las flores se disponen en espigas laxas en el extremo de los tallos y van abriendo desde abajo hacia arriba, con lo que cada espiga se mantiene decorativa durante semanas. Cada flor es pequeña, con dos labios y una garganta ancha, y a menudo presenta manchas o punteados de color más oscuro en el interior. Las series comerciales modernas cubren toda la gama de violetas, azules, rosas, blancos y bicolores.

Anual o vivaz, según la zona

Es una planta perenne en su clima de origen, y también aquí, mientras no llegue el frío. No tolera las heladas: una helada la mata. Eso condiciona por completo cómo se cultiva en España.

En Canarias y en las zonas más cálidas del litoral se comporta como vivaz y puede pasar varios años en el jardín, rebrotando cada primavera con una poda de limpieza. En el resto del país, que es la inmensa mayoría, se usa como planta de temporada: se plantan ejemplares en primavera, una vez pasado el riesgo de heladas, florecen todo el verano y hasta el otoño, y se retiran cuando llegan los fríos. También se puede intentar invernarla en un lugar resguardado y luminoso, aunque suele salir más a cuenta guardar unos esquejes que la planta entera.

Dónde plantarla

A pleno sol. Es una planta que quiere luz directa y calor, y que a la sombra se ahíla, florece poco y pierde el porte compacto. No hay que tenerle miedo al sol de mediodía en pleno julio, que es justamente donde da su mejor resultado.

Tolera bien tanto el calor seco del interior como la humedad del litoral, algo poco frecuente y que amplía mucho su rango. Necesita algo de protección frente al viento fuerte, que puede tumbar los tallos florales más largos.

Suelo y riego

No es exigente. Le sirve cualquier sustrato de calidad media con buen drenaje, tanto en tierra como en maceta. En jardinera conviene un sustrato universal aligerado con perlita o arena, y un agujero de drenaje que funcione de verdad.

El riego debe ser regular durante la floración, sin llegar a mantener el sustrato empapado. Aguanta mejor un olvido puntual que un riego excesivo: una vez establecida, tolera periodos de sequía moderada, y en cambio el suelo permanentemente saturado le pudre las raíces. La regla práctica en maceta es regar cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos.

Al florecer de forma continua durante meses en un volumen de sustrato limitado, agradece un abonado quincenal con fertilizante para plantas de flor durante toda la temporada. Sin él, a mitad de verano la floración se apaga y las hojas empiezan a palidecer. Es el factor que más se nota en el resultado final de una jardinera.

Poda y mantenimiento

El mantenimiento es mínimo, y esa es una de sus mejores cualidades. No hace falta retirar las flores pasadas para que siga floreciendo, porque la planta se limpia sola.

Lo que sí ayuda es un despunte de los brotes en las plantas jóvenes, para que ramifiquen y formen una mata densa en lugar de unos pocos tallos altos. Y a mitad de temporada, si la planta se ha alargado y empieza a florecer solo en las puntas, un recorte general de un tercio la rejuvenece: en un par de semanas rebrota y vuelve a llenarse de espigas.

En las zonas donde se conserva de un año para otro, la poda de renovación se hace al final del invierno o al empezar la primavera, antes de la brotación.

Plagas y problemas frecuentes

Es una planta sana y con pocos enemigos. El pulgón puede aparecer en brotes tiernos y espigas florales en primavera, y la mosca blanca en cultivos protegidos y en balcones muy resguardados y poco ventilados. Ambos se controlan con facilidad si se detectan pronto.

En ambientes muy húmedos, con poca ventilación o cuando se riega sobre el follaje, pueden aparecer hongos foliares y podredumbres en la base de los tallos. Regar siempre al pie y no amontonar las plantas evita casi todos los problemas de este tipo.

El fallo más común, con diferencia, es el exceso de riego en maceta, que produce hojas amarillas desde la base, pérdida de vigor y finalmente pudrición del cuello. Ante una angelonia que decae en pleno verano, lo primero que hay que revisar es el platillo lleno de agua bajo la maceta.

Multiplicación

Por esqueje de brote tierno en primavera o verano, que enraíza con facilidad en sustrato ligero y ambiente húmedo. Es el método que se usa para las series comerciales, que son híbridos seleccionados y no se reproducen fielmente de semilla, y también el más práctico para conservar una variedad concreta de un año para otro sin tener que invernar la planta entera.

Por semilla es posible en el caso de las series desarrolladas para siembra: se siembra a finales de invierno en semillero protegido, con calor, y se trasplanta al exterior cuando ya no hay riesgo de heladas.

Usos en el jardín

Su terreno natural es la jardinera, la maceta y el macizo de temporada, siempre a pleno sol. En balcones y terrazas es una de las mejores opciones para el periodo de junio a octubre, sola o combinada con otras plantas de sol que compartan su necesidad de riego moderado.

Combina bien con gramíneas ornamentales pequeñas, con plantas de follaje gris y con otras de temporada de flor abundante, y su porte erguido aporta verticalidad a composiciones que de otro modo serían todas de porte colgante o rastrero. Plantada en masa en un macizo, en grupos de un mismo color, da un efecto de bloque muy limpio.

Sus flores atraen abejorros y mariposas durante todo el verano, lo que suma un valor añadido en una terraza urbana. Las espigas cortadas duran razonablemente bien en jarrón pequeño.

En resumen

La angelonia es una planta de flor de origen centroamericano que florece en espigas de aire de boca de dragón durante todo el verano, a pleno sol, sin detenerse con el calor y sin necesidad de que se le retiren las flores marchitas. Es de las opciones más fiables para jardineras soleadas de junio a octubre.

Pide sol directo, sustrato drenado, riego regular sin excesos y abonado continuado durante la floración, y su única limitación seria es el frío: fuera de Canarias y del litoral más cálido se cultiva como planta de temporada. Un despunte inicial y un recorte a mitad de verano son todo lo que necesita para mantenerse compacta y cuajada de flor hasta el otoño.


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