EN EL NOMBRE DE AQUILES
La milenrama, como todo el género Achillea, recibe su nombre del héroe griego Aquiles, que supuestamente se valió de sus propiedades medicinales para curar a sus soldados de sus heridas. En la jardinería actual son incontables los cultivares disponibles. Su abanico cromático abarca desde el suntuoso rojo aterciopelado de Red Velvet* al rosa intenso de Rose Madder, el magenta de Pomegranate o el rosa malva de Lilac Beauty. En algunos, la tonalidad de las flores cambia a medida que envejecen, como en las del popular Terracotta (en la foto), que pasan del amarillo al anaranjado; las del Kelwayi, que viran de un rosa suave a uno intenso, o las del Lansdorferglut*, cuyo rosa profundo se convierte en un crema apagado.
* Cuentan con el Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society por sus cualidades jardineras.
La milenrama, como todo el género Achillea, recibe su nombre del héroe griego Aquiles, que supuestamente se valió de sus propiedades medicinales para curar a sus soldados de sus heridas. En la jardinería actual son incontables los cultivares disponibles. Su abanico cromático abarca desde el suntuoso rojo aterciopelado de Red Velvet* al rosa intenso de Rose Madder, el magenta de Pomegranate o el rosa malva de Lilac Beauty. En algunos, la tonalidad de las flores cambia a medida que envejecen, como en las del popular Terracotta (en la foto), que pasan del amarillo al anaranjado; las del Kelwayi, que viran de un rosa suave a uno intenso, o las del Lansdorferglut*, cuyo rosa profundo se convierte en un crema apagado.
* Cuentan con el Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society por sus cualidades jardineras.