El estramonio (Datura stramonium) es una de las plantas más peligrosas que crecen espontáneamente en España. Toda la planta es tóxica, hoja, tallo, flor, raíz y sobre todo la semilla, por sus alcaloides tropánicos: atropina, hioscina o escopolamina y hiosciamina. Las intoxicaciones graves por estramonio se producen todos los años en nuestro país, casi siempre por consumo voluntario con fines recreativos y, en menor número, por accidente en niños que manipulan la cápsula espinosa.
Este artículo explica cómo reconocerla, dónde aparece, qué hacer si está en un jardín con niños o animales y cómo retirarla sin riesgo. No explica cómo consumirla, ni en qué cantidad, ni durante cuánto tiempo dura nada, porque esa información no ayuda a nadie. Ante cualquier sospecha de intoxicación, la indicación es una sola: acudir a urgencias o llamar al Instituto Nacional de Toxicología, y al veterinario si es un animal.
Cómo reconocerlo
Es una planta anual de la familia de las solanáceas, la misma del tomate, la patata y la berenjena, que germina en primavera, crece deprisa durante el verano y muere con las primeras heladas. Alcanza de medio metro a metro y medio, con tallo grueso, hueco, muy ramificado en horquilla y a menudo teñido de violeta.
Las hojas son grandes, de hasta veinte centímetros, ovaladas, con el borde irregularmente sinuado y dentado en dientes grandes y desiguales. Al frotarlas desprenden un olor desagradable, fuerte y peculiar, que es una de las mejores pistas de campo.
Las flores son solitarias, en las horquillas del tallo, con forma de trompeta larga de seis a diez centímetros, blancas y a veces con tonos violáceos. Se abren al atardecer y despiden aroma. Miran hacia arriba, detalle importante para distinguirla de sus parientes.
El fruto es la parte más reconocible y la más peligrosa: una cápsula ovoide del tamaño de una nuez, cubierta de espinas rígidas, que al madurar se abre en cuatro valvas y libera decenas de semillas negras y arriñonadas. De ahí los nombres populares de manzana espinosa y berenjena del diablo. En España se la llama también higuera loca, hierba hedionda y burladora, y en América chamico.
Conviene no confundirla con la Brugmansia, el floripondio o trompeta de ángel, un arbusto o arbolito ornamental de flores mucho mayores y colgantes hacia abajo, muy plantado en jardines del litoral. Es un género distinto pero igual de tóxico y con los mismos alcaloides, así que todo lo que se dice aquí vale también para él.
Dónde aparece
El estramonio es originario de América y está naturalizado en todo el mundo templado. En España se encuentra prácticamente en toda la Península y en los archipiélagos, y se comporta como planta ruderal: coloniza terrenos removidos, escombreras, solares abandonados, cunetas, márgenes de acequia, riberas de río y, muy a menudo, huertos y bancales que se han quedado sin cultivar una temporada.
Prefiere suelos nitrificados, sueltos y con humedad de fondo, y el sol pleno. Sus semillas permanecen viables en el suelo durante años, lo que explica que aparezca de repente en un huerto donde nunca se había visto, en cuanto se remueve la tierra.
Por qué es tan peligroso
Los alcaloides tropánicos bloquean receptores del sistema nervioso y producen un cuadro anticolinérgico que la literatura clínica describe con sequedad de boca y de piel, dilatación muy marcada de la pupila con visión borrosa, dificultad para enfocar, aceleración del pulso, retención de orina, fiebre, enrojecimiento de la piel, agitación intensa, desorientación, alucinaciones y, en los casos graves, convulsiones y coma. Se han documentado fallecimientos.
Tres particularidades hacen que sea especialmente traicionera. La primera es que la concentración de alcaloides varía enormemente de una planta a otra, de una parte a otra de la misma planta y de un año a otro, de modo que no existe cantidad previsible: una misma preparación puede resultar inocua o gravísima. La segunda es que el cuadro de agitación y delirio puede llevar a conductas peligrosas para la propia persona, algo repetidamente descrito en los ingresos hospitalarios. La tercera es la duración: los efectos se prolongan muchas horas.
Hay además una vía de exposición que sorprende a los jardineros. Manipular la planta y llevarse después la mano al ojo produce una dilatación de la pupila de ese ojo que puede durar días. Es un fenómeno bien conocido y no es grave por sí mismo, pero conviene saber por qué ocurre y no alarmarse ni buscar otras causas.
Qué hacer ante una ingestión
Solo hay una indicación, y es acudir de inmediato a un servicio de urgencias o llamar al Instituto Nacional de Toxicología, que atiende consultas las veinticuatro horas. Si el afectado es un animal, al veterinario, y sin esperar a que aparezcan síntomas.
Nada de remedios caseros. No hay que provocar el vómito, ni dar leche, ni administrar nada por boca. Si es posible, conviene llevar una muestra o una foto de la planta, porque acorta mucho el diagnóstico.
Este sitio no da indicaciones médicas ni veterinarias, y por eso aquí no se habla de tratamientos ni de antídotos: eso lo decide un profesional sanitario en un hospital.
Si aparece en el jardín o en el huerto
Lo prudente es retirarla, especialmente si hay niños pequeños, perros o gallinas. El fruto espinoso llama la atención de los niños y el ganado la come cuando no encuentra otra cosa.
Para arrancarla, con guantes y manga larga, y sin llevarse las manos a la cara ni a los ojos hasta haberse lavado bien. Es una anual de raíz pivotante que sale entera tirando desde la base, mejor con el suelo húmedo.
El momento clave es antes de que fructifique. Si se deja madurar una sola planta, siembra el bancal para años. Si ya tiene cápsulas, hay que cortarlas y recogerlas primero, con cuidado de no derramar semillas.
Los restos no van al compost, porque la semilla sobrevive y el compost se reparte por todo el huerto. Tampoco se queman: el humo no es una forma segura de deshacerse de una planta con alcaloides. Se meten en una bolsa cerrada y se retiran con la basura, o se llevan a un punto limpio si el ayuntamiento lo indica así.
Después conviene revisar la zona durante dos o tres temporadas, porque el banco de semillas del suelo va germinando de forma escalonada. Un acolchado grueso sobre el terreno desnudo reduce mucho las nascencias.
Un apunte legal
El estramonio figura entre las especies incluidas en la Orden SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad. Es decir, no es una planta que pueda comercializarse libremente al público como producto vegetal, y esa restricción existe precisamente por el riesgo que aquí se describe.
En resumen
El estramonio es una anual ruderal, de hoja grande y maloliente, flor blanca en trompeta erguida y fruto en cápsula espinosa, que crece espontáneamente en solares, cunetas y huertos abandonados de toda España. Toda la planta es tóxica por sus alcaloides tropánicos, con la semilla como parte más concentrada, y la enorme variabilidad de su contenido hace que no exista una cantidad previsible.
Si aparece en un jardín con niños o animales, se arranca con guantes antes de que fructifique, los restos no van al compost ni al fuego, y la zona se vigila un par de temporadas. Y ante cualquier ingestión o sospecha, urgencias o el Instituto Nacional de Toxicología, y el veterinario si es un animal, sin remedios caseros de ningún tipo.