Razas de gato de capa azul uniforme hay tres reconocidas: el korat, el cartujo (o chartreux) y el azul ruso. Las tres tienen un pelaje gris con reflejo plateado y las tres se confunden constantemente en las fotos, pero se distinguen bien por tres detalles: el color de los ojos, el tipo de manto y la forma de la cabeza. El cartujo tiene los ojos de un dorado cobrizo y una sola cara ancha con mejillas llenas; el azul ruso y el korat los tienen verdes, pero el ruso lleva doble capa de pelo y silueta estilizada, y el korat una sola capa muy pegada a la piel y la cabeza en forma de corazón.
Lo segundo que suele buscar quien acaba de traer a casa un gato de estos es qué plantas tiene que quitar del salón. La respuesta corta: los lirios del género Lilium y Hemerocallis, la cica, la adelfa y el tejo son los casos graves y no deberían estar en una casa con gato. Más abajo está la lista completa, con la parte de la planta que lo es y qué plantas sí les convienen.
Korat, el gato de Nakhon Ratchasima
El korat, o si sawat, procede de la provincia tailandesa de Nakhon Ratchasima. Es una raza natural y antigua, documentada en los manuscritos de gatos tailandeses conservados en el Museo Nacional de Bangkok, donde se describe su pelaje como nubes con puntas de plata y sus ojos como gotas de rocío sobre una hoja de loto. En Tailandia se ha considerado tradicionalmente un animal de buena fortuna, y por eso no se vendía: se regalaba, en pareja, como obsequio de respeto. Los primeros ejemplares llegaron a Inglaterra en 1972.
Físicamente es un gato mediano, musculoso y de líneas redondeadas, con la cabeza en forma de corazón vista de frente y orejas grandes de puntas redondeadas. Su manto es de una sola capa, corto, fino y muy asentado sobre la piel, sin lanilla debajo, lo que le da ese brillo plateado tan característico y hace que suelte bastante menos pelo que las otras dos razas. Los cachorros nacen con los ojos ambarinos y el verde va apareciendo y ganando profundidad conforme el gato madura, un proceso que puede tardar un par de años.
Es una raza con un fondo genético pequeño, y por eso los criadores serios trabajan con pruebas de ADN para la gangliosidosis, una enfermedad hereditaria que aparece en la línea. Si te ofrecen un korat, ese análisis de los progenitores es la pregunta que hay que hacer.
Cartujo, el azul francés de mejillas llenas
El cartujo o chartreux es una raza francesa, la más corpulenta de las tres. La historia de los monjes cartujos que lo habrían criado como cazador de ratones para proteger sus manuscritos es una leyenda muy repetida, pero no está documentada. Lo que sí consta es que en Francia existía una población de gatos azules de pelo lanoso, y que la raza se fijó a partir de ella en el siglo XX.
Se reconoce por la cabeza ancha y redondeada, con mandíbula potente y mejillas llenas que en los machos adultos llegan a formar papada. Los ojos van del dorado al cobrizo, nunca verdes, y ese es el rasgo que lo separa de un azul ruso a primera vista. Su pelaje es doble y de longitud media, con una lanilla densa debajo que le da textura lanosa y hace que repela el agua. Los machos maduros tienen el manto más espeso; el de las hembras y el de los gatos menores de dos años es más sedoso. Las tonalidades van del gris ceniza al pizarra.
Ese pelaje doble tiene una consecuencia doméstica muy concreta: suelta mucho, sobre todo en las mudas de primavera y otoño, y el gato se traga buena parte de lo que se acicala. De ahí que en las casas con cartujo la hierba para gatos no sea un capricho.
Azul ruso, el del puerto de Arcángel
El azul ruso es otra raza natural, no fruto de cruces. Su origen se sitúa en el norte de la Rusia europea, y llegó a Inglaterra y a Escandinavia a mediados del siglo XIX en los barcos que salían del puerto de Arjánguelsk (Arcángel), de donde le viene otro de sus nombres. Es un gato estilizado, de patas largas y orejas grandes y anchas en la base, con los ojos verdes y almendrados.
Su seña de identidad es el manto: doble, corto y muy denso, con un pelo de guarda plateado en la punta que produce un efecto de escarcha sobre el gris. Suele describirse como reservado con los desconocidos, aunque conviene no tomar el carácter de una raza como una ley: cada gato es distinto y el ambiente pesa tanto como la genética.
Circula mucho la idea de que el azul ruso es hipoalergénico. No lo es. Ningún gato lo es. Se ha especulado con que produzca menos Fel d 1, la proteína de la saliva responsable de la mayoría de las alergias, pero no hay evidencia sólida que lo respalde y quien es alérgico puede reaccionar igual.
Cómo distinguirlos
| Rasgo | Korat | Cartujo | Azul ruso |
|---|---|---|---|
| Ojos | Verdes (ámbar de joven) | Dorado a cobrizo | Verdes |
| Manto | Capa única, pegada | Doble, lanoso | Doble, denso y sedoso |
| Cabeza | Acorazonada | Ancha, con mofletes | En cuña, orejas grandes |
| Silueta | Media, compacta | Robusta | Estilizada |
| Origen | Tailandia | Francia | Norte de Rusia |
Las plantas que hay que sacar de casa
Un gato de interior aburrido mordisquea plantas. Estas son las que suponen un riesgo real, con la parte implicada:
- Lirios del género Lilium y azucenas de día (Hemerocallis). Son el caso más grave y específico del gato: todas las partes de la planta son tóxicas para él, incluido el polen, y bastan cantidades mínimas para provocar un fallo renal. Un ramo de floristería con lirios en el salón es motivo suficiente para no meterlo en casa.
- Cica (Cycas revoluta). Toda la planta es tóxica y la semilla es la parte más concentrada. Se vende barata como planta de decoración y es de las peores que puede haber en un salón con gato.
- Adelfa (Nerium oleander). Hojas, flores, tallos y hasta el agua del jarrón. Muy común en terrazas y medianas de toda España.
- Tejo (Taxus baccata). Toda la planta salvo la pulpa roja del arilo, y la semilla que va dentro sí lo es.
- Ricino (Ricinus communis). La semilla, sobre todo. Crece asilvestrado en muchas zonas del sur y del levante.
- Bulbos de narciso (Narcissus) y de tulipán (Tulipa). La concentración está en el bulbo, así que el riesgo mayor es la bolsa guardada en casa antes de plantarlos, no la flor del jarrón.
- Aráceas de interior: dieffenbachia, potos (Epipremnum aureum), filodendro, alocasia, monstera y espatifilo. Todas llevan cristales de oxalato de calcio en hojas y tallos, que causan irritación intensa de boca y garganta. Rara vez son graves, pero son las que más sustos dan porque están en todas las casas.
- Azaleas y rododendros (Rhododendron spp.). Hojas y flores.
- Hiedra común (Hedera helix), hojas y bayas, y boj (Buxus sempervirens).
Si sospechas que tu gato ha mordido cualquiera de estas, la indicación es acudir al veterinario y llevar un trozo de la planta o una foto para identificarla. No se provoca el vómito por cuenta propia ni se dan remedios caseros. Tenemos fichas más detalladas de la adelfa, la dieffenbachia, la Cycas revoluta y el tejo.
Plantas que sí les convienen
La contrapartida es fácil y barata. Un tiesto de hierba para gatos resuelve casi todo: es una mezcla de gramíneas tiernas, normalmente trigo, avena o cebada germinados, que el gato come para ayudarse a expulsar las bolas de pelo. Se siembra en un tiesto ancho y poco profundo, germina en cuatro o cinco días, y se resiembra cada tres o cuatro semanas cuando las hojas se ponen duras. En una casa con cartujo o azul ruso, con esas dos capas de pelo, tener dos tiestos rotando compensa. Hay más sobre este tema en la estrategia contra las bolas de pelo.
La otra es la hierba gatera (Nepeta cataria), una labiada rústica que se cultiva como una menta, a pleno sol y con riego moderado. Sus hojas contienen nepetalactona, que en una parte de los gatos (no en todos, y la respuesta es hereditaria) produce un episodio de euforia breve e inofensivo. Puedes ver cómo se cultiva en nuestra ficha de la menta de gato.
Y si el problema es el contrario, que el gato use un arriate concreto como arenero, el repelente vegetal que mejor funciona es el Plectranthus caninus, que a nosotros nos huele bien. Las pieles de cítrico esparcidas por el sustrato tienen el mismo efecto, aunque hay que renovarlas.
Papeleo y cuidados básicos en España
Desde la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, la identificación es obligatoria en toda España también para los gatos, no solo para los perros, y la esterilización lo es para los gatos con acceso al exterior que no estén inscritos como reproductores en el registro correspondiente. Cada comunidad autónoma gestiona su propio registro de identificación, así que el microchip se pone en el veterinario y se inscribe allí.
En cuidados, los tres son gatos de pelo corto y ninguno pide peluquería. El cartujo y el azul ruso agradecen un cepillado semanal, y dos o tres veces por semana durante las mudas de marzo y de octubre. Los tres necesitan altura, rascadores y juego diario, sobre todo si viven sin acceso al exterior, que es lo recomendable en ciudad tanto por su seguridad como por el impacto del gato suelto sobre la fauna del barrio.
En resumen
Korat, cartujo y azul ruso comparten la capa azul plateada y poco más. El ojo dorado del cartujo, el manto de una sola capa del korat y la silueta esbelta del azul ruso son los tres atajos para no confundirlos. Ninguno es hipoalergénico, ninguno tiene un carácter garantizado por pertenecer a la raza y los tres se identifican con microchip por obligación legal.
La parte del jardín es la que más se descuida y la que más disgustos da. Fuera de casa los lirios, la cica, la adelfa y el tejo; en alto o fuera del alcance las aráceas de interior; y dentro, un tiesto de hierba de cereal siempre disponible y, si quieres, una mata de Nepeta cataria en la terraza. Con eso el gato tiene qué mordisquear y tú te ahorras la visita de urgencia.