El border collie tiene fama de ser el perro más inteligente, y esa fama es justo la razón por la que muchos acaban en protectoras. Un perro con una capacidad de aprendizaje enorme y un instinto de pastoreo intacto no se conforma con dos paseos y un sofá: necesita trabajo, y si no se lo das, se lo busca. Normalmente en el jardín, y normalmente en forma de un agujero, un aspersor destrozado o un seto abierto por el mismo punto todos los días.

Antes de plantearse convivir con uno conviene entender qué pide de verdad: ejercicio diario, estimulación mental, una rutina y alguien que disfrute entrenando. A cambio da un compañero excepcionalmente atento y motivado. Y si hay jardín, la convivencia mejora muchísimo si el jardín está pensado para él, que es de lo que va la segunda mitad de este artículo.

Un perro de trabajo, antes que nada

El nombre viene de The Border, la región fronteriza entre Escocia e Inglaterra donde se fijó la raza como perro de manejo de ganado ovino. Su forma de trabajar es peculiar: no arrea a base de ladridos y mordiscos, sino que controla al rebaño con la mirada y la postura, agachado y avanzando en semicírculos, respondiendo a silbidos y señales de mano a distancia. Todo el estándar de la raza se seleccionó en función de esa habilidad, no de un aspecto concreto.

Por eso el border collie es un perro variable en apariencia. De tamaño mediano, alrededor de medio metro a la cruz, y complexión atlética. El blanco y negro es el patrón más conocido, pero los hay tricolor, mirlo, rojos y chocolate, con manto corto o moderadamente largo, y orejas erectas, semierectas o caídas. Muda dos veces al año, con abundancia.

Su capacidad de aprendizaje está bien documentada. En investigaciones sobre aprendizaje de vocabulario en perros, algunos ejemplares de esta raza han llegado a asociar cientos de nombres de objetos distintos y a deducir el nombre de un objeto nuevo por exclusión.

Dicho esto, conviene no convertir la raza en una etiqueta. Hay individuos más nerviosos y más tranquilos, líneas de trabajo y líneas de exposición, y el carácter final depende tanto de la socialización temprana y del manejo como de la genética. Lo que sí es común a casi todos es la necesidad de tener algo que hacer.

Qué significa "necesita ejercicio" en la práctica

No significa correr más. Un border collie al que solo se le da carrera se vuelve más resistente y más frustrado. El ejercicio que le sirve combina movimiento con cabeza: trabajo de olfato, búsqueda de objetos, obediencia con variantes, juegos de resolución de problemas, sesiones cortas de agility o de pastoreo si hay acceso a ello. Media hora de trabajo mental cansa más que dos horas de pelota, y la pelota lanzada en repetición sin control es, de hecho, una de las formas más rápidas de generar un perro obsesivo.

El instinto de pastoreo se manifiesta en casa de formas reconocibles: agrupar a los niños, perseguir bicicletas, coches y patinetes, tocar los talones con el hocico, fijar la mirada en algo que se mueve. No se elimina, se redirige hacia una actividad aceptable. Y hace falta enseñarle también lo contrario del trabajo, es decir, a apagarse y descansar, que en esta raza cuesta más que enseñar cualquier orden.

El jardín con un border collie

Un jardín no sustituye al ejercicio, pero puede hacer la vida mucho más fácil si se diseña contando con el perro en lugar de contra él.

Lo primero es asumir tres comportamientos que van a ocurrir. Uno, el patrullaje perimetral: el perro correrá pegado a la valla, siempre por el mismo trazado, hasta dejar un camino de tierra desnuda. Es inútil resembrarlo una y otra vez. Lo sensato es aceptar ese recorrido y convertirlo en un sendero, con grava fina redondeada o corteza gruesa, y plantar por dentro un seto de arbustos robustos que le impidan ver la calle, porque casi siempre lo que dispara la carrera es lo que pasa al otro lado.

Dos, la excavación. Suele concentrarse en zonas de sombra y en tierra fresca recién removida, es decir, justo donde acabas de plantar. Habilitar un arenero o un rincón concreto donde sí se puede cavar, y enterrar allí juguetes, funciona mucho mejor que perseguir el problema por todo el jardín.

Tres, el pisoteo. Los parterres se atraviesan. Las plantas de tallo tierno y las anuales de temporada no sobreviven en el paso de un perro activo, así que conviene reservarlas para zonas elevadas, jardineras o parterres protegidos con bordillo y con un arbusto de guardia delante.

Para el césped, no todas las especies aguantan igual el pisoteo y la carrera de un perro grande:

EspecieComportamiento con un perro activo
Grama (Cynodon dactylon)La más resistente al pisoteo en clima cálido. Rizomatosa, se repone sola de las calvas. Se agosta y amarillea en invierno.
Festuca alta (Festuca arundinacea)Raíz profunda, buena tolerancia al pisoteo y se mantiene verde todo el año en gran parte de España. Se resiembra bien.
Ray-grass inglés (Lolium perenne)Germina muy rápido, ideal para resembrar calvas, pero por sí solo no aguanta veranos secos.
Zoysia (Zoysia japonica)Muy densa y resistente, aunque se recupera despacio de los daños y también se agosta en invierno.
Grama fina de costa (Paspalum vaginatum)Buena en litoral, tolera salinidad y riego con agua de baja calidad.

La orina concentrada quema el césped y deja manchas amarillas con borde verde oscuro. Lo único que funciona es diluirla regando la zona poco después, o enseñar al perro a usar un rincón concreto de grava.

Plantas tóxicas para el perro

Un border collie mordisquea lo que encuentra mientras patrulla, así que la lista importa. Estas son las que conviene retirar o cercar en un jardín español:

  • Cica (Cycas revoluta). Muy tóxica para el perro, sobre todo las semillas, con daño hepático grave. Frecuentísima en jardines mediterráneos.
  • Adelfa (Nerium oleander). Toda la planta, incluidas las hojas secas del suelo y el agua donde hayan estado.
  • Tejo (Taxus baccata), hojas y semilla, y ricino (Ricinus communis), semilla sobre todo.
  • Bulbos de narciso, tulipán, jacinto y amarilis. El bulbo concentra la toxicidad y es justo lo que un perro que cava saca a la superficie.
  • Azalea y rododendro (Rhododendron spp.), hojas y flores.
  • Aráceas de interior y patio: potos (Epipremnum aureum), difenbaquia (Dieffenbachia spp.), filodendro (Philodendron spp.), monstera (Monstera deliciosa), con oxalatos que irritan boca y garganta.
  • Aguacate (Persea americana), hoja, corteza y hueso, y las hojas y tallos verdes del tomate y la patata (Solanum spp.).
  • Nuez de macadamia (Macadamia integrifolia) y uva y pasas (Vitis vinifera), tóxicas para el perro por vía digestiva y renal.

Si sospechas que ha comido cualquiera de ellas, la indicación es acudir al veterinario cuanto antes con un trozo de la planta para identificarla. Nada de remedios caseros ni de esperar a ver qué pasa.

Abonos, acolchados y espigas

Hay tres riesgos de jardín que no son plantas y que se llevan por delante a muchos perros cada año.

El acolchado de cáscara de cacao contiene teobromina, tóxica para el perro, y huele a chocolate, así que se lo come con ganas. En un jardín con perro no se usa, y punto. Sustitúyelo por corteza de pino de calibre grueso o por grava.

Los abonos orgánicos de harina de sangre, de hueso o de pescado son muy atractivos para los perros, que los lamen del suelo y pueden llegar a ingerir cantidades importantes. Se incorporan al suelo y se riega, y el perro no entra hasta que la superficie esté limpia. Lo mismo con los cebos antibabosas con metaldehído, que son de los venenos de jardín más peligrosos, y con cualquier fitosanitario: respeta el plazo de seguridad antes de dejarle pisar la zona.

Y las espigas, que en España son un clásico de mayo a julio. Las espiguillas de gramíneas silvestres como la cebadilla ratonera (Hordeum murinum) tienen forma de arpón y avanzan en una sola dirección. Se clavan entre los dedos, en la oreja, en el ojo o en la nariz, y desde ahí migran hacia dentro. Un border collie que corre entre hierba alta es el candidato perfecto. La prevención es doble: segar el jardín antes de que las gramíneas espiguen, y revisar al perro después de cada salida al campo, dedo a dedo y orejas incluidas. Un estornudo persistente, un movimiento repetido de cabeza o una cojera súbita después de un paseo son motivo de veterinario, no de esperar.

Lo que exige la ley

La identificación con microchip es obligatoria para los perros en todas las comunidades autónomas, junto con la inscripción en el registro de identificación animal correspondiente. La vacunación antirrábica es obligatoria en la mayor parte del territorio, con calendario propio en cada comunidad.

La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales añadió obligaciones de ámbito estatal, entre ellas el seguro de responsabilidad civil para los perros y una formación acreditada para quienes convivan con ellos, con parte del desarrollo reglamentario pendiente. También prohíbe dejar a un perro solo en casa más de veinticuatro horas seguidas y mantenerlo atado de forma permanente. Conviene consultar además la ordenanza del municipio, que es la que regula el acceso a parques, las zonas de suelta y la recogida de excrementos.

En resumen

El border collie es un perro de trabajo con una capacidad de aprendizaje fuera de lo común, y esa cualidad es también su punto débil: sin ocupación se frustra y desarrolla conductas repetitivas. Lo que necesita no es más carrera, sino más cabeza, en sesiones cortas y variadas, y alguien que además le enseñe a descansar.

Si hay jardín, diséñalo contando con que va a patrullar el perímetro, cavar y atravesar los parterres: un sendero de grava donde ya corre, un rincón donde se pueda cavar, césped de festuca alta o grama y las plantas delicadas fuera de su paso. Retira cica, adelfa, tejo, ricino, azaleas y bulbos de narciso, olvídate del acolchado de cacao y siega antes de que las gramíneas espiguen, porque las espiguillas de junio hacen más daño del que parece.


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