La rosa 'Super Star' es un híbrido de té de la casa alemana Tantau que en 1960 introdujo un color que hasta entonces no existía en los rosales: un bermellón luminoso, entre naranja y coral, con una saturación que parecía fluorescente y que se ve a distancia. Fue una de las variedades más vendidas del siglo XX y todavía hoy es la referencia cuando alguien busca un rosal naranja de flor grande.
Se comercializa con dos nombres según el mercado, 'Super Star' en Europa y 'Tropicana' en América, y es la misma planta. Sus dos grandes bazas son ese color y un perfume afrutado fuerte, poco común en las variedades de tono naranja. Su punto débil, y hay que decirlo antes de plantarla, es que es de las más propensas al oídio que se pueden comprar.
Por qué fue importante
Antes de 1960, la gama de los rosales llegaba al rojo, al rosa, al amarillo, al blanco y a los cobres apagados. El bermellón puro y brillante era un color que los obtentores llevaban décadas persiguiendo. Cuando Tantau lo consiguió, la variedad se convirtió en un fenómeno comercial inmediato y su color se copió y se cruzó durante los treinta años siguientes. Buena parte de los rosales naranjas que hay hoy en catálogo descienden de ella.
Como suele pasar con las variedades muy antiguas y muy multiplicadas, la planta que se compra hoy no siempre está en la forma de 1960. Merece la pena adquirirla en viveros que trabajen material sano, porque las multiplicaciones sucesivas de material vegetal viejo arrastran problemas de vigor.
Cómo es la flor
- Tamaño: unos 12 centímetros de diámetro, con 30 a 35 pétalos.
- Forma: cónica alta y bien centrada al abrir, copa amplia después.
- Color: bermellón coral luminoso, uniforme, con muy poco degradado.
- Presentación: normalmente solitaria en tallo largo, a veces en ramilletes de hasta cinco flores.
- Aroma: fuerte y afrutado. Se aprecia especialmente en las noches templadas de verano, cuando la planta libera más compuestos volátiles.
Sobre el color hay un detalle práctico. Los pigmentos que producen los tonos naranjas son poco estables frente a la luz intensa, así que en pleno sol de julio en el sur peninsular la flor se aclara hacia el salmón y los bordes de los pétalos exteriores se pueden quemar. Con sol de mañana y protección de las horas centrales del verano, el bermellón aguanta bastante más y la flor dura más días abierta.
Cómo es la planta
Es un arbusto vigoroso y erguido, bien ramificado, con hojas verde oscuro brillantes. La altura depende mucho del clima y del manejo: en zonas frías con poda corta se queda en torno al metro, mientras que en clima suave y con poda ligera puede pasar del metro y medio. La anchura ronda los 90 centímetros, así que necesita sitio.
Tiene muchos aguijones y gruesos, lo cual conviene tener en cuenta a la hora de decidir dónde va: no es un rosal para un paso estrecho ni para el borde de un camino. Reflorece por oleadas durante toda la temporada y produce tallos largos y rectos, muy aprovechables para corte.
Dónde plantarla
Sol directo, seis horas largas como mínimo, con la matización del color ya comentada para la mitad sur. Aguanta el calor sin problemas y en semisombra florece bastante menos, así que tampoco conviene pasarse protegiéndola.
Lo que de verdad importa en esta variedad es la circulación de aire, porque es lo único que reduce de forma seria su tendencia al oídio. Hay que darle sitio: 80 centímetros entre plantas como mínimo, sin setos pegados que le roben nutrientes y le corten la ventilación, y sin arrimarla a un muro cerrado en un rincón sin corriente.
El suelo tiene que drenar. En los suelos calizos del este y el sur se cultiva sin dificultad; si aparece clorosis férrica, con las hojas nuevas amarillas y los nervios verdes, se corrige con materia orgánica y, si persiste, con quelato de hierro. En terreno arcilloso que se encharca, plantar sobre caballón.
La plantación a raíz desnuda va de noviembre a febrero según la zona, antes en el sur y el Levante y más tarde donde hiela fuerte; desde maceta, casi todo el año salvo los meses de calor extremo. El hoyo, del doble del volumen del cepellón, con la tierra de la excavación mezclada con compost, y el punto de injerto a ras de suelo o algo por encima en zonas templadas.
Riego y abonado
Riego espaciado y abundante, no poco y a diario. En verano mediterráneo y con la planta asentada, dos o tres riegos generosos por semana; en primavera y otoño, uno; en invierno, ninguno salvo sequía prolongada. Siempre al pie, con manguera lenta o goteo, y nunca por aspersión sobre el follaje.
Un acolchado de corteza o de restos de poda triturados en la base recorta bastante el gasto de agua entre junio y septiembre y estabiliza la temperatura del suelo.
El abonado se reparte en dos momentos: materia orgánica bien descompuesta a finales de invierno, extendida alrededor del pie sin tocar el injerto, y un fertilizante para rosales durante la temporada, en aportes ligeros tras cada oleada y con las dosis del envase. Un exceso de nitrógeno produce brotación blanda y suculenta, que es exactamente el tejido que el oídio prefiere, así que en esta variedad conviene no pasarse. El último aporte, a finales de agosto.
Poda
Poda en vaso, a finales de invierno y antes de que las yemas hinchen: enero o principios de febrero en Andalucía y el Levante, febrero o marzo en la meseta y el norte.
- Quitar la madera muerta, seca o dañada, cortando hasta ver médula blanca.
- Quitar los tallos más finos que un lápiz y todos los que crucen hacia el centro.
- Dejar tres o cuatro ramas principales repartidas en círculo, acortadas a tres o cuatro yemas.
- Cortar en bisel por encima de una yema orientada hacia fuera, a medio centímetro de ella.
- Arrancar de su base los chupones que broten por debajo del injerto.
El objetivo de la poda en vaso es dejar el centro del arbusto abierto para que entre luz y corra el aire. En una variedad tan sensible al oídio, esto no es un detalle estético: es la medida preventiva más eficaz de todas.
El oídio y el resto de problemas
El oídio es la enfermedad que define a 'Super Star'. Se reconoce por un polvillo blanco harinoso sobre brotes, pedúnculos y hojas jóvenes, que se deforman y se rizan. A diferencia de la mancha negra, no necesita que la hoja esté mojada: le basta con humedad ambiental alta y una diferencia marcada entre días cálidos y noches frescas. Por eso su temporada en España es mayo y septiembre, y por eso aparece incluso en zonas secas.
Lo que funciona:
- Espacio y ventilación entre plantas, y poda que abra el centro.
- No abonar en exceso con nitrógeno.
- Riego regular sin oscilaciones bruscas: la planta estresada por sequía es más vulnerable.
- Cortar y retirar los brotes atacados en cuanto aparecen, sin dejarlos al pie.
- Retirar en otoño las hojas caídas, que además son el refugio invernal del hongo de la mancha negra.
Este orden, prevención y medios físicos antes que el tratamiento químico, es el principio de gestión integrada de plagas que establece el Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios. Si aun así hay que tratar, en jardinería doméstica solo pueden usarse productos autorizados para uso exterior doméstico, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis, el momento y el número de aplicaciones son los de la etiqueta del envase. Aplicar fungicidas de forma preventiva y sistemática, como recomendaban los manuales de hace décadas, ni es lo que dice la norma ni es buena idea: acelera la aparición de resistencias.
Del resto, poco: pulgón en el brote tierno de abril, que se resuelve con un chorro de agua a presión o agua jabonosa y con la fauna auxiliar que llega detrás, y araña roja en verano seco si el rosal está contra un muro caliente. Y no se trata con el rosal en flor ni en horas de vuelo de las abejas.
En resumen
'Super Star', también llamada 'Tropicana', es el híbrido de té de Tantau que en 1960 puso el bermellón luminoso en el catálogo de las rosas. Da flores de unos 12 centímetros, muy saturadas, con un perfume afrutado potente, sobre un arbusto vigoroso, erguido y muy espinoso que reflorece toda la temporada y produce tallos largos para corte.
En España pide sol, aunque en la mitad sur el color aguanta mejor con sol de mañana, suelo drenado y sobre todo espacio y aire, porque su gran problema es el oídio. Marco de plantación amplio, poda en vaso que abra el centro, riego al pie sin oscilaciones y abonado moderado en nitrógeno resuelven más que cualquier tratamiento aplicado después.