La rosa 'Lolita Lempicka' es un híbrido de té de la casa francesa Meilland, de flor grande, muy llena y de un rosa magenta profundo, con un perfume potente que es su principal argumento. Pertenece a la línea perfumada del obtentor, la que agrupa las variedades seleccionadas por el olor antes que por la forma, y lleva el nombre de la diseñadora y perfumista francesa.
Fuera de Francia se comercializa también como 'Peter Mayle', y es exactamente la misma planta. Merece la pena saberlo porque en los viveros españoles aparece con uno u otro nombre según el proveedor, y quien busque solo por uno de ellos puede darla por no disponible cuando la tienen.
Cómo es la flor
Es una flor de las que se notan a distancia. Ronda los 12 centímetros de diámetro, con sesenta o setenta pétalos, lo que la sitúa en el extremo alto de lo que se considera doble. Abre con la forma cónica alta clásica del híbrido de té y termina en una copa ahuecada, con los pétalos exteriores algo reflejados.
El color es un rosa magenta intenso, más profundo en el centro y algo más claro hacia el borde, que se sostiene razonablemente bien mientras la flor dura. Los tonos magenta aguantan la luz mejor que los malvas y peor que los rojos oscuros, así que en pleno sol de julio en la mitad sur la flor se aclara, aunque sin llegar a desvaírse del todo.
El perfume es fuerte y no plano: hay una base amaderada con notas frutales de manzana y albaricoque y un fondo cítrico. Es más intenso a primera hora de la mañana y en días templados y húmedos; en un mediodía seco de 35 grados apenas se percibe, algo que vale para cualquier rosal perfumado y que conviene tener presente antes de decidir que una variedad "no huele".
Cómo es la planta
- Porte: erguido y compacto, de un metro a un metro diez de altura por unos 50 o 60 centímetros de ancho. Ramifica bien para ser un híbrido de té.
- Follaje: verde oscuro, semibrillante, de densidad media.
- Floración: por oleadas, desde finales de primavera hasta el otoño, con pausas entre tandas.
- Sanidad: es de las variedades modernas con buen comportamiento frente a las enfermedades habituales de los rosales, aunque no inmune.
- Forma trepadora: existe una versión sarmentosa de la misma variedad, que da la misma flor sobre ramas largas y necesita otro tipo de conducción y de poda.
Un dato práctico para quien la quiera para cortar: las flores muy dobles aguantan bien en jarrón, y esta tiene fama de durar. Se corta en cuanto el capullo empieza a soltar los pétalos exteriores, de madrugada o al anochecer, nunca a pleno sol.
Dónde plantarla
Necesita sol directo, entre seis y ocho horas. En el norte y en el interior húmedo, cuanto más sol mejor. En Andalucía, Murcia, el Levante y el valle del Ebro, una exposición con sol de mañana y algo de sombra a partir de las tres de la tarde alarga la vida de cada flor y evita el quemado del borde de los pétalos exteriores, que en las variedades tan dobles es un problema real en agosto.
El suelo debe drenar. Los suelos calizos del este y el sur no le suponen dificultad, aunque en los más pobres puede aparecer clorosis férrica, con las hojas nuevas amarillentas y los nervios verdes; se corrige con materia orgánica y, si persiste, con un quelato de hierro. En arcilla compacta, plantar sobre caballón y mejorar el hoyo con compost y arena gruesa.
El marco de plantación para un híbrido de té de este porte es de 60 a 80 centímetros entre plantas. Apretarlos más da un macizo denso el primer año y problemas de hongos a partir del segundo, porque no circula el aire. En maceta necesita al menos 40 centímetros de diámetro y otro tanto de profundidad, con sustrato de calidad y un buen drenaje en el fondo.
Como todos los híbridos de té, la base queda desnuda con los años. Funciona bien acompañado por delante con plantas bajas de porte redondeado, y muy bien cerca de una zona de paso o de estar, para aprovechar el perfume.
Riego y abonado
La regla es riego espaciado y abundante, no poco y a diario. Un riego que moja los primeros centímetros mantiene las raíces en superficie y deja la planta indefensa en cuanto aprieta el calor. En un verano mediterráneo, con la planta asentada, dos o tres riegos generosos por semana; en primavera y otoño, uno; en invierno, ninguno salvo sequía prolongada. Siempre al pie y nunca sobre la hoja: el agua sobre el follaje al atardecer es la condición ideal para la mancha negra.
Un acolchado de corteza, paja o restos de poda triturados en la base reduce mucho la evaporación entre junio y septiembre y mantiene la temperatura del suelo más estable.
El abonado se organiza en dos momentos. A finales de invierno, coincidiendo con la poda, materia orgánica bien descompuesta (estiércol maduro o compost) alrededor del pie, sin tocar el punto de injerto. Durante la temporada de floración, un fertilizante específico para rosales con las dosis del envase, repartido en aportes ligeros después de cada oleada. El último aporte, a finales de agosto: abonar en otoño provoca brotes tiernos que la primera helada quema.
Poda
En su forma de arbusto se poda como cualquier híbrido de té, en vaso y a finales de invierno, cuando ya no se esperan heladas fuertes. En la mitad sur eso cae en enero o principios de febrero; en el interior norte y en zonas de montaña, en febrero o marzo.
- Eliminar la madera muerta, la dañada y la que crece hacia el interior del arbusto.
- Quitar los tallos finos y débiles, los que no llegan al grosor de un lápiz.
- Dejar tres o cuatro ramas principales bien repartidas y acortarlas a tres o cuatro yemas.
- Cortar siempre por encima de una yema orientada al exterior, para que la brotación se abra y el centro quede libre.
- Retirar los chupones que salgan por debajo del injerto, arrancándolos de su base en lugar de cortarlos.
Durante la temporada, cortar las flores pasadas por encima de la primera hoja de cinco foliolos acelera notablemente la oleada siguiente.
La forma trepadora se poda de otra manera: no se acorta en vaso, sino que se conserva la estructura de ramas principales, se atan lo más horizontales posible para que florezcan en toda su longitud y solo se recortan los brotes laterales a dos o tres yemas.
Enfermedades y plagas
Se defiende bien, pero en primaveras húmedas puede coger mancha negra y en los cambios bruscos de temperatura de mayo y septiembre, oídio. El pulgón aparece sobre los brotes tiernos de abril, y la araña roja en verano seco, sobre todo si el rosal está pegado a un muro que refleja calor.
Lo que de verdad reduce los problemas es el manejo: marco de plantación amplio, poda que abra el centro, riego al pie y retirada y eliminación de las hojas caídas al final del otoño, que es donde inverna el hongo de la mancha negra. Contra el pulgón, un chorro de agua a presión o agua jabonosa resuelve la mayoría de los casos sin perjudicar a mariquitas y sírfidos, que son los que acaban con la colonia. Ese orden, prevención y medios físicos y biológicos antes que el tratamiento químico, es el principio de gestión integrada de plagas del Real Decreto 1311/2012 de uso sostenible de fitosanitarios.
Cuando haya que tratar, en jardinería doméstica solo se pueden emplear productos autorizados para uso exterior doméstico, que figuran en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y con la dosis y el intervalo que indique la etiqueta del envase. No se trata con el rosal en flor ni en horas de vuelo de las abejas.
En resumen
'Lolita Lempicka' es un híbrido de té de Meilland, también vendido como 'Peter Mayle', con flores de rosa magenta muy dobles, de unos 12 centímetros, y un perfume fuerte con fondo amaderado y frutal. Es de porte contenido, ramifica bien, reflorece por oleadas y se comporta con sanidad razonable, lo que la hace apta para quien empieza.
En España da lo mejor con sol de mañana y protección de las horas centrales del verano en la mitad sur, suelo drenado, marco de plantación holgado, riego espaciado y abundante al pie y poda en vaso a finales de invierno. Si se busca un rosal para cortar flores perfumadas, es de los que cumplen las dos cosas.