'Pascali' es la rosa blanca de referencia entre los híbridos de té, y lo es por una razón concreta: aguanta la lluvia sin mancharse. Los pétalos blancos son los que peor llevan el agua, porque se vuelven translúcidos y se pardean, y esta variedad resiste bastante mejor que la mayoría, lo que la hace especialmente útil en el norte peninsular y en primaveras lluviosas.
A eso se suma una segunda virtud poco común en los rosales de esa época: es bastante sana, con buena tolerancia a los hongos habituales del rosal. Es una variedad de mantenimiento fácil, con la única pega de que su perfume es discreto.
Rosa 'Pascali'
La variedad
'Pascali' fue obtenida por el rosalista belga Louis Lens y presentada en 1963, del cruce entre 'Queen Elizabeth' y 'White Butterfly'. Ha acumulado premios a lo largo de las décadas, entre ellos el All-America Rose Selections en 1969, y en 1991 fue elegida rosa favorita del mundo por la federación mundial de sociedades de la rosa.
- Grupo: híbrido de té.
- Color: blanco con el centro crema o marfil, que va aclarando a blanco puro conforme la flor se abre.
- Flor: forma clásica de capullo alto y centrado, en torno a 30 pétalos, de unos 10 centímetros de diámetro.
- Perfume: ligero. No es una variedad para quien busque aroma.
- Porte: arbusto erguido y bien vestido, habitualmente entre 80 y 120 centímetros; en el litoral mediterráneo y en el sur, con temporada de crecimiento larga, se hace bastante más alto con los años.
- Follaje: verde oscuro y brillante, abundante, con relativamente pocos aguijones.
La flor sale casi siempre solitaria en una vara larga y firme, que es exactamente lo que se pide a un rosal de corte. Aguanta bien en jarrón y no se despetala enseguida.
Dónde plantarla
A pleno sol es donde da su mejor floración; tolera media sombra, pero entonces florece menos y la mata se ahíla. Con seis horas de sol directo va sobrada.
Las flores blancas tienen una ventaja de diseño que conviene aprovechar: iluminan las zonas de sombra parcial y son las únicas que siguen viéndose al anochecer, así que funcionan muy bien junto a una terraza o un porche de uso vespertino. También son el mejor acompañante para arriates de colores intensos, porque separan y ordenan.
El marco de plantación entre híbridos de té es de 60 a 80 centímetros. Como todos los de su grupo, se queda desnuda por la parte baja de las cañas, así que agradece herbáceas o arbustos bajos por delante.
Suelo, plantación y riego
Crece bien en suelo fértil, profundo y con buen drenaje. Si el terreno es pobre se mejora con compost y estiércol bien hecho, y si encharca, con materiales porosos como corteza de pino o fibra de coco, que aumentan la permeabilidad aunque aporten pocos nutrientes; por eso se combinan siempre con materia orgánica.
En los suelos calizos y de pH alto del este y el sur peninsular hay que vigilar la clorosis férrica: hojas jóvenes amarillas con los nervios en verde. Se corrige con aportes de materia orgánica y quelatos de hierro formulados para pH alto, y reaparece cada temporada si el agua de riego es dura.
La plantación a raíz desnuda va de noviembre a febrero, fuera de días de helada, con el punto de injerto a ras de suelo. El hoyo se hace amplio, con compost mezclado en la tierra de relleno.
El riego, abundante y espaciado, siempre al pie. Aunque esta variedad soporte bien el agua de lluvia sobre la flor, mojar el follaje con el riego sigue siendo mala idea, porque favorece los hongos. Un acolchado sobre el alcorque ayuda mucho en el verano del interior.
Poda y floración
La poda es la del híbrido de té y se hace al final del invierno, cuando ya han pasado las heladas fuertes y las yemas se hinchan: enero en el litoral y el sur, febrero o marzo en la meseta y el norte de interior.
Se conservan de tres a cinco cañas jóvenes, repartidas en forma de vaso, acortadas dejando entre tres y cinco yemas, con el corte en bisel justo encima de una yema orientada hacia fuera. Se retira lo seco, lo enfermo, lo cruzado y lo más fino que un lápiz, y se arrancan desde la base los chupones que salgan por debajo del injerto.
Su floración es remontante y bastante continua. Retirar las flores marchitas cortando por encima de la primera hoja completa de cinco foliolos adelanta la siguiente oleada y evita que la planta gaste en formar escaramujos; en esta variedad la diferencia entre limpiar y no limpiar se nota mucho en la floración de otoño.
Sanidad y resistencia al frío
Es una de las rosas blancas más sanas del grupo, con buena tolerancia al oídio y a la mancha negra. Eso no significa inmunidad: en un rincón cerrado, con riego por aspersión al atardecer y hojas secas acumuladas bajo el arbusto, también enferma.
Las medidas que la mantienen limpia son las de siempre: marco de plantación holgado, poda que abra el centro, riego al pie y por la mañana, retirada de las hojas caídas y abonado equilibrado sin exceso de nitrógeno. Si en algún momento hay que tratar, en jardinería doméstica solo cabe usar productos autorizados para jardinería exterior doméstica, con la dosis de la etiqueta, y nunca en floración ni en horas de vuelo de las abejas.
Tolera bien el frío y las heladas del invierno continental. En las zonas más frías conviene proteger el pie con un cordón de tierra o de material vegetal, que es la medida estándar para cualquier híbrido de té injertado.
Para qué usarla
Es un rosal muy versátil. Funciona en arriate de rosales, en grupos de tres del mismo cultivar, como seto bajo informal y también en maceta grande, siempre que el recipiente tenga profundidad suficiente y drenaje.
Su uso más evidente es la flor de corte: vara larga, forma impecable y buen comportamiento en jarrón. Y en jardines de ceremonia o de tono sobrio es de las pocas blancas en las que se puede confiar aunque el tiempo venga con lluvia, que es la situación en la que la mayoría de las rosas blancas quedan pardeadas y feas.
En resumen
'Pascali' es un híbrido de té blanco crema obtenido por Louis Lens en 1963, con flor de forma clásica de unos 30 pétalos, perfume ligero y un arbusto erguido y bien vestido de entre 80 y 120 centímetros. Sus dos grandes virtudes son la resistencia de la flor a la lluvia y su buena sanidad frente a los hongos del rosal.
Se cultiva como cualquier híbrido de té: sol directo, suelo fértil y drenado con vigilancia del hierro en terrenos calizos, plantación a raíz desnuda entre noviembre y febrero con el injerto a ras, riego abundante al pie sin mojar la hoja, poda en vaso a finales de invierno y limpieza de flores marchitas durante toda la temporada. Es una de las opciones más seguras cuando se busca una rosa blanca de jardín y de corte.