'Iceberg' es el rosal blanco más plantado del mundo y probablemente el floribunda con el que más gente ha aprendido que un rosal puede estar florido de abril a noviembre. Es una obtención de Reimer Kordes que salió al mercado alemán en 1958 con el nombre de 'Schneewittchen', Blancanieves, y que en Francia se vende como 'Fée des Neiges'. Su código de obtentor es KORbin. El nombre inglés 'Iceberg' es el que se impuso en los catálogos internacionales, y es el que se encuentra en cualquier vivero español.

Lo que la ha llevado hasta ahí no es la flor, que tomada de una en una es discreta, sino el conjunto: una mata arqueada que se cubre de racimos blancos con una constancia poco común, hojas de un verde claro brillante, pocos aguijones y una tolerancia notable a climas muy distintos. En 1983 la World Federation of Rose Societies la eligió rosa favorita del mundo, y sigue plantándose masivamente en jardinería pública por la misma razón por la que funciona en un jardín particular: da mucho a cambio de poco.

rosa iceberg ficha

Cómo es la planta

Es un floribunda de porte medio, habitualmente entre un metro y metro y medio, que tiende a arquearse a medida que crece y que en clima cálido y suelo bueno se pasa con facilidad de esas medidas. El follaje es verde claro y lustroso, de foliolos más bien pequeños, y los tallos llevan pocos aguijones, lo que se agradece al podar y al plantarla junto a un paso.

La flor es blanca, de forma clásica de híbrido de té en el capullo y bastante más suelta al abrir, con un número de pétalos que suele quedar entre veinticinco y treinta y cinco. Sale en racimos de tamaño medio, con varias flores por ramillete, y al abrir del todo deja ver un centro de estambres amarillos que rompe el blanco. El aroma existe pero es ligero, de tipo dulce y meloso, y hay que acercarse.

Un detalle que despista a mucha gente: en primaveras frescas y en otoño, las flores de 'Iceberg' pueden salir con un tinte rosado en el envés de los pétalos o en el borde. No es un defecto ni una mezcla de variedades, es una respuesta a la temperatura baja, y desaparece con el calor.

rosa iceberg Rosa Iceberg. Foto: Kordes

Sus formas: arbusto, pie alto y trepadora

La variedad original es un arbusto, pero el éxito comercial ha traído varias presentaciones que se encuentran en cualquier vivero. La trepadora, 'Climbing Iceberg', es una mutación de la forma arbustiva que conserva la flor y multiplica el vigor: cubre pérgolas y muros con facilidad y florece con menos constancia que la arbustiva, con una oleada principal muy fuerte y rebrotes después.

El pie alto, injertado sobre un tallo de patrón de un metro o metro y medio, aprovecha el porte arqueado para formar una copa que llora hacia los lados. Es una de las pocas variedades a las que ese formato le sienta realmente bien. También circulan mutaciones de color con el mismo comportamiento y otro tono, como las versiones rosa y borgoña.

rosa iceberg arbusto rosa iceberg pie alto rosa iceberg trepador

Dónde plantarla en España

Necesita sol, seis horas como mínimo, y a diferencia de muchos rosales de flor pálida aguanta bien el sol directo del mediodía sin que la flor se queme. Tolera la media sombra, aunque ahí se estira, florece menos y se vuelve más propensa a los hongos foliares.

Se adapta a suelos muy distintos, arcillosos o arenosos, siempre que drenen. En los suelos calizos del este y el sur peninsular el problema recurrente no es la textura sino la clorosis férrica, con hojas amarillas de nervios verdes: se corrige con quelato de hierro y se previene aportando materia orgánica todos los años.

Para macizo, un marco de setenta a ochenta centímetros entre pies deja que cada mata se arquee sin apelotonarse. Como seto informal se puede cerrar algo el marco. En maceta funciona, contra lo que suele decirse de los rosales, siempre que el recipiente sea profundo, del orden de cuarenta a cincuenta centímetros, con drenaje real y un sustrato que no se compacte; a cambio hay que asumir riegos y abonados mucho más frecuentes.

rosa iceberg en maceta

Riego y abonado

Riego moderado, al pie y nunca sobre las hojas. En tierra y con la planta establecida, dos riegos abundantes por semana cubren la primavera y el otoño en clima mediterráneo, y en pleno julio y agosto del interior peninsular hará falta más. La forma de comprobarlo es escarbar tres o cuatro centímetros: si por debajo de la capa superficial está seco, hay que regar más a menudo. Mejor pocos riegos profundos que un goteo diario superficial, que fabrica raíces someras.

El abonado se organiza en dos aportes. Uno al final del invierno con compost o estiércol maduro, extendido alrededor de la mata sin tocar el cuello. Otro a comienzos del verano, después de la primera oleada de flor, que puede ser un abono de liberación lenta o un abono líquido en el riego. A partir de finales de agosto conviene reducir el nitrógeno para que la madera endurezca antes del frío.

Poda

Se poda como un floribunda, es decir con menos severidad que un híbrido de té. Al final del invierno, cuando ha pasado el riesgo de helada fuerte: en la costa mediterránea y el sur, en enero o primeros de febrero; en el interior y el norte, entre mediados de febrero y comienzos de marzo.

Se dejan entre cuatro y seis yemas en las ramas del año anterior, cortando siempre por encima de una yema orientada hacia el exterior. Se elimina la madera muerta, las ramas finas que no van a sostener flor y las que cruzan hacia el centro, porque en esta variedad la aireación interior es lo que decide si habrá o no problemas de hongos. Y no conviene acortarla demasiado: 'Iceberg' florece bien sobre madera de cierta longitud y una poda corta la deja rala.

Durante la temporada, cortar el ramillete entero cuando se ha pasado, por debajo del corimbo, es lo que encadena las oleadas. La forma trepadora se trata distinto: se atan las ramas principales lo más horizontales que se pueda, se dejan sin acortar y solo se recortan los tallos laterales que florecieron.

Su punto débil

La sanidad de 'Iceberg' es buena de conjunto, pero tiene un talón de Aquiles conocido: la mancha negra, causada por Diplocarpon rosae. En zonas de veranos húmedos, en la cornisa cantábrica y en cualquier situación con poco aire y riego por aspersión, se le llenan las hojas de manchas oscuras de borde difuso, amarillean y caen, y la planta llega desnuda a septiembre. En el interior seco el problema es mucho menor.

Lo que de verdad funciona contra esto no es un tratamiento sino el manejo: podar para que el aire circule por dentro de la mata, regar al pie y a primera hora, no plantarla pegada a un muro sin ventilación, y recoger y retirar las hojas caídas, porque ahí es donde el hongo pasa al año siguiente. Si aun así hace falta tratar, el criterio es el mismo que para cualquier fitosanitario en España: producto autorizado para jardinería exterior doméstica y la dosis que diga la etiqueta del envase.

Del resto de problemas, el pulgón de primavera es casi inevitable y rara vez grave, y la araña roja aparece en verano seco, sobre todo en la planta cultivada en maceta y a resguardo de la lluvia.

Dónde conseguirla

Es una variedad tan extendida que se encuentra en cualquier vivero, en enero y febrero a raíz desnuda y el resto del año en contenedor. Si se compra por internet, lo que interesa es el formato: un rosal arbustivo 'Iceberg' en contenedor permite plantar fuera de la temporada de raíz desnuda y arranca sin el parón que a veces sufre la planta a raíz desnuda plantada tarde. A cambio es más caro y llega en menos tamaño que un rosal de vivero de tres años.

En resumen

'Iceberg' es un floribunda blanco de Kordes introducido en 1958, conocido también como 'Schneewittchen' y KORbin, con flores de veinticinco a treinta y cinco pétalos en racimo, aroma ligero, follaje verde claro brillante y pocos aguijones. Florece de forma casi ininterrumpida durante toda la temporada, existe en versión arbustiva, de pie alto y trepadora, y su color puede virar a rosado con el frío.

Se cultiva sin dificultad en casi toda España: sol, suelo drenado, riego profundo al pie, dos abonados al año y una poda suave de final de invierno a cuatro o seis yemas. Su único problema serio es la mancha negra en clima húmedo, y se combate antes con aireación, riego al pie y limpieza de hoja caída que con ningún producto.


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