Un esquema correcto de cloroplasto necesita nueve elementos rotulados y tiene que acertar en tres cosas que casi ningún dibujo escolar acierta: que la envoltura son dos membranas y no una línea gruesa, que los tilacoides forman un sistema cerrado independiente de esas membranas, y que las granas son mucho más pequeñas en proporción de lo que se suele dibujar.
Lo demás es cuestión de orden de trazado. Empezando por el contorno y terminando por el contenido del estroma, sale bien a la primera y sin borrar.
Las proporciones, antes de trazar nada
Merece la pena tener presentes cuatro cifras antes de coger el lápiz, porque de ellas depende que el dibujo sea verosímil:
| Elemento | Medida real | En un dibujo de 10 cm de largo |
|---|---|---|
| Longitud del cloroplasto | 5 micras | 10 cm |
| Grosor del cloroplasto | 2,5 micras | 5 cm |
| Diámetro de una grana | 0,3-0,6 micras | De 6 a 12 mm |
| Grosor de una membrana | 7 nanómetros | 0,014 mm: imposible a escala |
La conclusión práctica es doble. Primero, la forma es una lente, más o menos el doble de larga que de gruesa; no un círculo ni un óvalo muy alargado. Segundo, una grana debe medir aproximadamente la décima parte de la longitud del orgánulo. En la mayoría de los libros ocupan un tercio, y eso deforma la idea que se hace el lector: un cloroplasto real contiene del orden de 40 a 80 granas, no cinco.
El grosor de las membranas no puede respetarse a escala, y no pasa nada: se dibujan dos líneas separadas por un hueco visible, aceptando que es una convención. Lo que no es aceptable es dibujar una sola.
El orden en que conviene trazarlo
1. El contorno exterior. Una lente. Traza primero la línea externa completa.
2. La segunda membrana. Una línea paralela por dentro, a uno o dos milímetros. El hueco entre ambas es el espacio intermembrana, y debe verse.
3. Las lamelas del estroma. Aquí está la clave del dibujo y es el paso que casi todo el mundo se salta. Antes de las granas, traza dos o tres pares de líneas largas que crucen el interior en diagonal, de un extremo a otro, sin tocar la envoltura. Son los tilacoides no apilados.
4. Las granas. Sobre esas lamelas, en los puntos donde quieras colocarlas, dibuja pilas de cinco a diez discos aplanados, conectadas a las lamelas. Nunca sueltas.
5. El contenido del estroma. Uno o dos granos de almidón como óvalos claros, unos puntitos para los ribosomas, un bucle cerrado y enmarañado para el ADN, y dos o tres puntos oscuros pequeños para los plastoglóbulos si quieres ser exhaustivo.
Que las granas se dibujen después de las lamelas y apoyadas en ellas evita de golpe el error más extendido de todos, que es representar las pilas como islas flotando en el estroma sin conexión con nada.
Las nueve partes que hay que rotular
Con estas nueve, un esquema está completo para cualquier examen de secundaria o de primer curso:
1. Membrana externa. 2. Membrana interna. 3. Espacio intermembrana. 4. Estroma. 5. Tilacoide. 6. Grana. 7. Lamela del estroma. 8. Lumen tilacoidal. 9. Grano de almidón.
Si se quiere ir más allá, se añaden ADN plastidial, ribosomas 70S y plastoglóbulos. La función de cada una está en cloroplastos y sus partes.
Hay dos rótulos que se omiten casi siempre y que conviene incluir porque son los que demuestran que se ha entendido la estructura: el lumen, que exige señalar el interior de un tilacoide y no el espacio de alrededor, y la lamela del estroma, que exige haberla dibujado.
Los seis errores que arrastran muchos libros
Granas flotando sin conexión. El más frecuente. Aparecen pilas de discos repartidas por el estroma como monedas caídas. En un cloroplasto real todos los tilacoides forman una red continua y su lumen es un único espacio compartido; si no se dibujan las conexiones, esa idea se pierde por completo.
Tilacoides naciendo de la membrana interna. Se ven esquemas en los que la membrana interna se pliega hacia dentro y sus pliegues se convierten en tilacoides. Eso es una mitocondria, donde las crestas sí son invaginaciones de la membrana interna. En el cloroplasto, el sistema tilacoidal es independiente, y por eso hay tres compartimentos y no dos. La comparación completa está en mitocondrias y cloroplastos.
Una sola membrana de envoltura. Dibujar el contorno con una línea gruesa y llamarlo «membrana» borra el rasgo que delata el origen endosimbiótico del orgánulo.
Granas gigantes. Cuando una pila ocupa un tercio del orgánulo, no caben más de tres o cuatro, y el lector se queda con la idea de que un cloroplasto tiene unas pocas granas enormes en vez de decenas de pequeñas.
El ADN dibujado como una doble hélice o como un cromosoma. El ADN plastidial es circular, sin histonas y agrupado en nucleoides. Se representa como uno o varios bucles cerrados, no como una escalera de caracol ni como una equis.
El grano de almidón dentro de un tilacoide. El almidón se acumula en el estroma, nunca dentro del lumen. Es un error de colocación que cambia el significado.
Es un corte, no una vista exterior
Un detalle conceptual que se suele pasar por alto: el esquema estándar representa un corte longitudinal, igual que una micrografía de microscopía electrónica de transmisión. Por eso se ve el interior.
Eso tiene consecuencias sobre lo que se dibuja. Las granas cortadas de canto aparecen como pilas de rayas; las que el plano de corte atraviesa de plano aparecerían como círculos o manchas. En un esquema didáctico se dibujan todas de canto por claridad, y está bien, pero conviene saber que es una simplificación deliberada. Al mirar una fotografía real se encontrarán ambas, y una grana cortada de plano despista bastante si no se espera. Cómo leer esas imágenes está en imágenes de cloroplastos.
Cómo rotular sin ensuciar el dibujo
Las convenciones del dibujo científico son sencillas y hacen que un trabajo parezca mucho mejor hecho:
Líneas guía rectas, finas, a lápiz y sin flechas: en dibujo biológico se usan líneas simples que terminan justo en la estructura señalada.
Las líneas guía no se cruzan entre sí. Si dos se cruzan, hay que reordenar los rótulos.
Todos los textos horizontales y, si es posible, alineados en un margen. Nada de escribir en diagonal ni siguiendo la curva del dibujo.
El título abajo, y una indicación de escala o de aumento. En un esquema teórico basta con anotar el tamaño real del orgánulo; en un dibujo de observación, los aumentos empleados.
Sin sombreados artísticos ni degradados. El dibujo científico se hace a línea; si se colorea, es para distinguir compartimentos, no para dar volumen.
Tres esquemas distintos según lo que se quiera explicar
No hay un único dibujo válido. Depende de la pregunta:
Esquema anatómico. El descrito hasta aquí, con las nueve partes rotuladas. Es el que se pide cuando la pregunta es «dibuja y nombra las partes de un cloroplasto».
Esquema de la fase luminosa. Se dibuja únicamente un tramo de membrana tilacoidal ampliada, en horizontal, con el estroma arriba y el lumen abajo, y sobre ella los cuatro complejos en orden: fotosistema II, citocromo b6f, fotosistema I y ATP sintasa. Se añaden flechas para los electrones y flechas distintas para los protones. Aquí sí se usan flechas, porque representan flujos y no rótulos. El contenido de ese esquema está en cloroplastos fotosíntesis.
Esquema del ciclo de Calvin. Se dibuja el contorno del cloroplasto y, dentro del estroma, un círculo con las tres etapas. Lo importante aquí es que el ciclo quede claramente fuera del tilacoide y dentro del estroma: es el error más penalizado en esta pregunta.
Si el dibujo es de una práctica de microscopía
Aquí cambian las reglas por completo, y conviene no confundir los dos géneros. Un dibujo de observación representa lo que se ve, no lo que se sabe.
Con un microscopio óptico se ven células con pared, un contorno, y dentro puntos verdes lenticulares junto a la pared. Nada más. Dibujar granas, tilacoides o membranas en un dibujo de observación es falsear el resultado, porque a 400 aumentos esas estructuras no se resuelven. Es un error muy común en los informes de prácticas y se detecta al instante.
Lo que sí debe llevar un dibujo de observación: la fecha, el material observado con su nombre científico, los aumentos totales, y una anotación de lo observado que sea coherente con esos aumentos. Si además se ha visto la corriente citoplásmica, se indica con una flecha y una nota, no dibujando el movimiento. Los protocolos para obtener una buena preparación están en cloroplastos en microscopio.
Lista de comprobación antes de entregar
La envoltura tiene dos líneas con espacio visible entre ellas.
Los tilacoides no salen de la membrana interna.
Todas las granas están conectadas a lamelas del estroma.
Las granas ocupan alrededor de una décima parte de la longitud del orgánulo.
El almidón está en el estroma, no dentro de un tilacoide.
El ADN es un bucle cerrado, no una doble hélice.
El lumen está rotulado señalando el interior de un tilacoide.
Las líneas guía no se cruzan y los textos van horizontales.
Si hay que dibujar el cloroplasto dentro de la célula
Es otra pregunta frecuente y tiene sus propias trampas. El esquema de una célula vegetal con sus orgánulos debe respetar tres cosas que casi nunca se respetan:
La vacuola ocupa la mayor parte. Del 80 al 90 % del volumen. Si en el dibujo aparece como una burbuja mediana rodeada de citoplasma espacioso, las proporciones están mal y el resto de orgánulos salen desmesurados.
Los cloroplastos van pegados a la pared. No repartidos por el centro. Se dibujan en la franja estrecha de citoplasma que queda entre el tonoplasto y la membrana plasmática, y en una sola capa.
La pared y la membrana plasmática son dos líneas distintas. La pared por fuera, más gruesa, con la lámina media compartida con la célula vecina; la membrana por dentro, pegada a ella. Dibujar una sola línea y llamarla «pared celular» es el equivalente al error de la membrana única del cloroplasto.
Con esas tres condiciones cumplidas, el dibujo ya transmite algo correcto sobre la organización celular. Los detalles están en cloroplastos célula vegetal.
Descargar el esquema para imprimir o calcar
El esquema de arriba esta en formato SVG, asi que se amplia todo lo que haga falta sin pixelarse y se imprime nitido a cualquier tamano. Para calcarlo basta con imprimirlo al tamano de la hoja y trabajar encima; para rotularlo a mano, imprimirlo y tapar los textos.
Esta dibujado con las proporciones reales que se explican en el primer apartado: el organulo mide cinco micras de largo, las granas rondan la decima parte de esa longitud y lleva barra de escala. Si se usa como modelo, conviene fijarse en los dos detalles que suelen fallar al copiar de otras fuentes: todas las granas nacen de una lamela del estroma, y entre las dos lineas de la envoltura hay un hueco visible que es el espacio intermembrana.
En resumen
Un buen esquema de cloroplasto se traza en cinco pasos: contorno lenticular, segunda membrana paralela, lamelas del estroma cruzando el interior, granas apoyadas sobre esas lamelas y contenido del estroma. Se rotulan nueve elementos, y los dos que distinguen un dibujo bien entendido de uno copiado son el lumen y la lamela del estroma.
Los errores heredados de muchos libros son granas flotando sin conexión, tilacoides representados como pliegues de la membrana interna, una única línea de envoltura, granas desproporcionadas, ADN dibujado como doble hélice y almidón colocado dentro del tilacoide. Y hay una distinción que conviene respetar siempre: un esquema teórico muestra lo que se sabe, mientras que un dibujo de observación al microscopio debe mostrar solo lo que la óptica permite ver.