Casi todo lo que hace falta para decorar la casa en diciembre está en el jardín, y en gran parte procede de podas que hay que hacer de todas formas. Ramas de conífera, hiedra, durillo con baya, escaramujos, ramas de cornejo rojo, olivo, laurel, romero, piñas, nueces, cápsulas secas y gramíneas dan material de sobra para una corona de puerta, una guirnalda de barandilla y dos o tres centros de mesa.
Hay una regla previa que conviene fijar: el material sale del jardín propio o de una poda autorizada, no del monte. La recolección de ramas y frutos en el medio natural exige el permiso del propietario y está sujeta a la normativa de la comunidad autónoma correspondiente, y en el caso del acebo (Ilex aquifolium), protegido en varias comunidades, la recolección silvestre está expresamente restringida. Las ramas de acebo que se venden proceden de cultivo.
Qué recoger, y cuándo
Buena parte del material de una decoración navideña se recoge antes de diciembre, en otoño, y se seca. Merece la pena tener presente el calendario.
| Momento | Qué se recoge |
|---|---|
| Final de verano | Cabezas de hortensia para secar, lunaria, cápsulas de amapola, cardos, espigas de gramíneas ornamentales |
| Octubre y noviembre | Piñas, bellotas, castañas de indias, nueces, farolillos de Physalis, hojas de eucalipto, escaramujos de rosal silvestre |
| Diciembre | Ramas verdes de conífera, laurel, olivo, romero, hiedra, durillo con baya, cornejo de corteza roja, sauce |
Lo verde se corta lo más tarde posible, idealmente el mismo día del montaje, y se sumerge en agua unas horas antes de trabajarlo. Cuanto más tiempo pase entre el corte y el montaje, menos durará.
Plantas del jardín que dan buen material
Si el jardín no tiene todavía material invernal, este es el momento de plantarlo, porque las especies de fruto y corteza ornamental se plantan precisamente en invierno.
Para ramas de color, el cornejo de corteza roja (Cornus alba, Cornus sanguinea), que además se poda a fondo cada invierno para que emita brotes nuevos, que son los más vivos de color. Para bayas, el durillo (Viburnum tinus), con racimos azul metálico, el cotoneaster, la pyracantha y los rosales silvestres (Rosa canina, Rosa rugosa), cuyos escaramujos aguantan meses en la planta. Para follaje, laurel (Laurus nobilis), olivo (Olea europaea), mirto, romero, eucalipto y cualquier conífera del jardín.
Para secos, la hortensia, cuyas inflorescencias se cortan ya endurecidas al final del verano y se secan de pie sin agua; la lunaria (Lunaria annua), con sus siliculas nacaradas; y las gramíneas ornamentales, que se cortan con la espiga recién abierta y se secan boca abajo.
Hacer una corona
El montaje es más sencillo de lo que parece y siempre es el mismo.
La base puede ser un aro de sarmientos de vid o de mimbre trenzado en fresco, un aro metálico o un aro de paja. Los sarmientos, si se trenzan recién podados, se doblan sin romperse y al secar mantienen la forma.
El material se prepara en manojos pequeños, de tres o cuatro ramitas cada uno, todos orientados en el mismo sentido. Se ata el primer manojo a la base con alambre floral fino, sin cortar el alambre, y se va colocando el siguiente solapado sobre el tallo del anterior, dando dos o tres vueltas de alambre a cada uno. Así hasta cerrar el círculo, metiendo el último manojo bajo las hojas del primero.
Los elementos secos (piñas, nueces, ramas de baya, cintas) se añaden al final, agrupados en dos o tres puntos y no repartidos uniformemente, que es lo que distingue una corona hecha de una corona comprada.
Para que dure, la corona debe colgar en un sitio fresco y a la sombra. Una puerta orientada al sur, con sol directo toda la mañana, seca el follaje en cuatro días. Si se pulveriza con agua cada dos días, el material verde aguanta bastante más.
Centros de mesa y guirnaldas
Un centro de mesa se resuelve con una bandeja o un plato hondo, un soporte que retenga humedad y material verde clavado en él. La espuma floral sintética funciona bien, pero no es biodegradable y libera microplásticos; alternativas razonables son una base de musgo húmedo bien apretado, un bloque de arcilla floral o, más sencillo todavía, un frasco bajo con agua oculto entre el follaje.
Las guirnaldas de barandilla o de dintel se hacen sobre una cuerda gruesa o un cable, con la misma técnica de manojos solapados y alambre continuo. Como cuelgan en vertical, conviene montar el material apuntando hacia abajo desde el punto medio hacia los dos extremos.
Sobre las velas, una advertencia que no es retórica: el follaje de conífera seco arde con extraordinaria facilidad, y las coronas de Adviento con velas encendidas en el centro son una causa conocida de incendio doméstico. Velas en portavelas de vidrio altos, separadas del material vegetal, y nunca encendidas sin vigilancia.
Cuidado con lo que se cuelga al alcance
Varios de los materiales clásicos de la decoración navideña son tóxicos por ingestión, y el problema no es el adulto que los manipula sino el niño o el animal que muerde una baya caída.
- El acebo (Ilex aquifolium): los frutos rojos son tóxicos por ingestión.
- El muérdago (Viscum album): las bayas blancas son tóxicas por ingestión.
- La hiedra (Hedera helix): los frutos son tóxicos y la savia provoca dermatitis en personas sensibles.
- El tejo (Taxus baccata): es la más peligrosa de todas, extremadamente tóxica en todas sus partes salvo la pulpa roja del arilo, semilla incluida. Se usa a veces en guirnaldas por su follaje oscuro y su porte. Con niños o animales en casa, mejor descartarlo por completo.
- El farolillo (Physalis alkekengi): es una solanácea y sus partes verdes son tóxicas por ingestión.
Nada de esto convierte estas plantas en inutilizables: colgadas en alto, en una corona de puerta o en un dintel, no hay ningún problema. En un centro de mesa al alcance de la mano, con niños pequeños, sí. Ante cualquier síntoma tras una ingestión, la consulta es al médico o al veterinario.
Una nota adicional para quien corte tallos de flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima) para un arreglo: la planta suelta un látex blanco irritante, sobre todo para los ojos. Se corta con guantes y se sella el extremo del tallo unos segundos en agua muy caliente para que no siga sangrando.
Después de Reyes
Todo el material vegetal, verde y seco, va al compostador o a la trituradora una vez retirados los alambres, las cintas y los adornos. Las ramas de conífera trituradas son un acolchado excelente para los arriates de acidófilas, y las piñas y los frutos secos se guardan en una caja para el año siguiente: duran indefinidamente.
Y una nota de calendario: enero y febrero son el momento de podar los cornejos a fondo y de plantar durillos, acebos, cotoneaster o rosales silvestres. Es la forma de que la decoración del diciembre siguiente salga entera del jardín.
En resumen
Una decoración navideña hecha con material del jardín se planifica en dos tiempos: los secos se recogen en otoño (hortensias, lunaria, gramíneas, piñas, escaramujos) y lo verde se corta lo más tarde posible, hidratado unas horas antes del montaje. La técnica de la corona y la guirnalda es siempre la misma, manojos pequeños solapados atados con alambre continuo, y los elementos decorativos se agrupan en dos o tres puntos en lugar de repartirse.
Las cautelas son dos. La primera, de seguridad: velas separadas del follaje y nunca desatendidas, porque la conífera seca arde muy rápido. La segunda, de toxicidad: acebo, muérdago, hiedra, farolillo y sobre todo tejo tienen partes tóxicas por ingestión, así que van colgados en alto y no en un centro de mesa al alcance de niños o animales.