Un esqueje se define por dos cosas: de qué órgano se ha tomado y en qué estado está ese tejido. De esa combinación salen ocho o diez tipos distintos, cada uno con sus especies, su época y su forma de manejarse. Este artículo es el panorama completo de esos tipos; la fisiología del enraizamiento, el calendario del esqueje leñoso y el uso de las hormonas están desarrollados en artículos aparte de esta misma sección.
Lo que la planta tiene que ser capaz de hacer
Un trozo de planta se convierte en planta entera si es capaz de regenerar lo que le falta. Un esqueje de tallo trae ya sus yemas: solo necesita formar raíces adventicias. Un esqueje de hoja o de raíz no tiene yemas, así que necesita además formar yemas adventicias, y esa segunda capacidad está mucho menos repartida.
De ahí sale la advertencia que ahorra tiempo: una hoja de Ficus elastica puesta en sustrato echa raíces y se queda así, verde y viva durante meses, sin producir jamás un brote. Ha resuelto la mitad del problema y no puede resolver la otra. Antes de intentar un esqueje de hoja conviene saber si la especie forma yemas adventicias, porque el resultado se ve al cabo de mucho tiempo.
Esquejes de tallo: el mismo órgano en tres estados
Herbáceo o de madera tierna. Se toma del brote del año en pleno crecimiento, cuando todavía se dobla sin romperse y no ha empezado a lignificar. Es el tipo que enraíza más rápido, en dos o tres semanas, y también el que se deshidrata antes: necesita humedad ambiental alta, propagador cerrado o nebulización, y sombra. Época: de abril a junio. Especies: Pelargonium, Fuchsia, Plectranthus, Impatiens, crisantemo, Dahlia a partir de brotes basales, Petunia, salvias herbáceas, y las aromáticas blandas como menta, albahaca y melisa, que enraízan incluso en un vaso de agua.
Semileñoso. El brote del año cuando la base ya ha empezado a endurecerse y la punta sigue tierna: al doblarlo se dobla y vuelve, con cierta resistencia. Es el tipo con el que se multiplica la mayor parte del arbusto ornamental mediterráneo. Época: de julio a septiembre. Especies: Camellia japonica, Laurus nobilis, Buxus sempervirens, Pittosporum tobira, Escallonia, Photinia, Ligustrum, Hedera helix, Rosmarinus officinalis, Lavandula, Cistus, Hydrangea macrophylla. Se dejan dos o tres hojas superiores, recortadas a la mitad si son grandes, para reducir la transpiración sin anular la fotosíntesis.
Leñoso. Madera del año ya agostada, sin hojas, tomada en reposo invernal. Es el tipo más lento y el más resistente al descuido, y su calendario y su manejo tienen artículo propio. Época: de noviembre a febrero. Especies: Ficus carica, Vitis vinifera, Salix, Populus, Cornus, Ribes, Morus, Punica granatum, Forsythia.
Variantes del esqueje de tallo
De talón. En lugar de cortar el brote lateral, se tira de él hacia abajo para arrancarlo con una lengüeta de corteza de la rama de la que sale. En esa base se concentran cofactores del enraizamiento y, en algunas especies, iniciales radicales ya preformadas, de modo que sale adelante material que cortado a tijera se pudre. La lengüeta se recorta y se iguala con un cuchillo antes de plantar. Es el método de referencia en coníferas —Juniperus, Chamaecyparis, Taxus, Thuja— y en arbustos como Berberis, Pyracantha, Daphne o Ceanothus. Época: final del verano y otoño.
De crucero. Se corta un trozo corto de la rama madre, de un par de centímetros, con el brote del año saliendo de su centro, de forma que la base del esqueje sea madera vieja y el corte quede en forma de T. Sirve en especies con la médula blanda o propensas a pudrirse por la base, porque la madera vieja es más resistente. Se emplea en Berberis, Mahonia, Vitis y algunos frutales de hueso. Época: la misma que el semileñoso o el leñoso, según la especie.
De yema, o de nudo único. Un solo nudo con su hoja y la yema axilar, y dos o tres centímetros de tallo por debajo. Multiplica por tres o por cuatro el número de plantas obtenidas de una rama, lo que interesa cuando el material de partida es escaso o caro. Funciona en Camellia, Hydrangea, Ficus elastica, Rubus, Mahonia y Dracaena. En Clematis se usa la variante internodal: el corte inferior se hace por el entrenudo, a un centímetro por debajo del nudo, porque el nudo es justamente la zona por la que la especie se pudre. Época: de mayo a agosto.
Esquejes de hoja
Reservados a las especies que forman yemas adventicias, casi todas herbáceas y buena parte de ellas de interior. Se hacen en primavera y verano, con calor de fondo de 20-24 °C y humedad alta.
Hoja entera con pecíolo. Se toma una hoja sana de edad media, con tres o cuatro centímetros de pecíolo, y se entierra solo el pecíolo, inclinado, dejando el limbo sin tocar el sustrato. Del extremo del pecíolo salen primero las raíces y después uno o varios brotes, que tardan entre seis semanas y tres meses. Es el método clásico de la violeta africana (Saintpaulia ionantha), y funciona igual en Peperomia, Crassula ovata y Begonia. La hoja madre acaba consumiéndose y se retira cuando el brote nuevo ya tiene dos hojas propias.
Hoja seccionada. La hoja se corta en fragmentos y cada fragmento regenera por su cuenta. En Sansevieria trifasciata se corta en secciones transversales de cinco a siete centímetros y se entierran unos dos centímetros respetando la polaridad: la sección plantada del revés no brota. Un truco útil es hacer un corte en V en el extremo superior de cada sección al trocearla, para no confundirse después. Hay que contar con una consecuencia conocida: las variedades de margen amarillo, como 'Laurentii', son quimeras, y la planta obtenida de un fragmento de hoja pierde el amarillo y sale verde entera; para conservar la variegación hay que dividir la mata.
En Streptocarpus se emplean dos variantes. La transversal, cortando la hoja en bandas de unos cuatro centímetros y enterrando el borde inferior; y el método del nervio partido, que consiste en cortar la hoja a lo largo eliminando el nervio central y plantar cada mitad apoyada por su borde cortado: a lo largo de ese borde brota una fila de plantitas. En Begonia rex la hoja se tiende del derecho sobre el sustrato, se hacen cortes que atraviesen los nervios principales y se sujeta con horquillas para que el corte quede en contacto; de cada herida sale un brote. También se puede trocear en cuñas triangulares, cada una con un trozo de nervio en el vértice, que es el extremo que se entierra.
Hoja con pecíolo y yema. Aunque se llame esqueje de hoja, esta variante lleva un fragmento de tallo con la yema axilar incluida, es decir, es un esqueje de nudo único con una sola hoja. Se usa en Begonia de rizoma, Camellia, Hydrangea, Rubus y Ficus elastica, y la diferencia práctica con el esqueje de hoja verdadero es que aquí el brote viene de una yema ya formada, no de una regeneración, y por eso sale antes.
Esquejes de raíz
Poco usados y muy eficaces en las especies que los admiten, que son las que forman yemas adventicias en la raíz. Se toman en pleno reposo, de diciembre a febrero, que es cuando la raíz tiene sus reservas al máximo y la parte aérea no compite.
Se desentierra la planta o se abre un lado del cepellón y se toman raíces jóvenes, del grosor de un lápiz en las especies de raíz gruesa. También aquí manda la polaridad, y como un trozo de raíz no tiene arriba ni abajo evidente, se marca con la forma del corte: recto en el extremo que estaba más cerca de la planta y en bisel en el más alejado. Las secciones de raíz gruesa, de cuatro a seis centímetros, se plantan verticales con el corte recto arriba, a ras de sustrato. Las de raíz fina, más largas, se tienden horizontales y se cubren con un centímetro de sustrato.
Especies: Papaver orientale, Acanthus mollis, Phlox paniculata, Verbascum, Anemone hupehensis, Echinops, Symphytum, Rhus typhina, Robinia pseudoacacia, Ailanthus, Chaenomeles, frambueso y algunos portainjertos de manzano. En muchas de ellas es también la explicación de por qué rebrotan por todas partes cuando se cava cerca: cada trozo de raíz que queda en el suelo es un esqueje.
Suculentas y cactáceas
Por hoja. Solo funciona si la hoja se desprende entera y con su base intacta, porque el tejido capaz de regenerar está justo en el punto de inserción: una hoja que se rompe dejando la base pegada al tallo no dará nada. Se separa con un movimiento lateral suave, no tirando hacia fuera. Especies fiables: Echeveria, Graptopetalum, Pachyphytum, Sedum, Crassula, Kalanchoe. Especies que no responden por hoja: Aeonium, Aloe, Agave y Haworthia, que se multiplican por hijuelos o por corte de la roseta.
Por segmento. Palas de Opuntia, cadenas de dos o tres segmentos en Schlumbergera, tramos de quince a veinte centímetros en Epiphyllum, rosetas cortadas con un trozo de tallo en Echeveria y Aeonium.
En los dos casos el paso decisivo es el mismo y es el que separa el éxito del fracaso: el secado previo del corte. El material se deja en sombra, seco y aireado, hasta que la herida forme callo: de dos a cinco días en una hoja pequeña, de una a dos semanas en una pala de Opuntia o un tallo grueso. Después se apoya sobre sustrato seco y muy drenante, sin enterrar apenas, y no se riega hasta que aparezcan las primeras raíces; a partir de ahí, pulverizaciones ligeras. Plantar el corte fresco en sustrato húmedo termina en podredumbre casi siempre. Época: primavera y comienzo del verano, con temperaturas de 20-25 °C.
Qué tipo elegir, y qué no sale de esqueje
La regla de decisión es corta. Si la especie es herbácea y de crecimiento rápido, esqueje herbáceo en primavera. Si es un arbusto de hoja perenne, semileñoso a final de verano. Si es un caducifolio de madera fácil, leñoso en invierno. Si es una conífera o un arbusto difícil, de talón. Si el material escasea, de nudo único. Si es una herbácea de interior con hoja carnosa o rizomatosa, prueba de hoja. Si es una vivaz de raíz gruesa con tendencia a rebrotar, esqueje de raíz en invierno. Y si es suculenta, hoja o segmento con secado previo.
Queda un grupo que no se multiplica por esqueje en condiciones domésticas, y saberlo evita perder temporadas: Quercus, Fagus, Castanea, Betula y Juglans adultos, la mayoría de Pinus, Abies y Cedrus, y las variedades de frutal de pepita y hueso, que se propagan por injerto sobre portainjerto. En todos ellos el material adulto ha perdido la capacidad de formar raíces adventicias, y solo responden brotes juveniles de plantas muy jóvenes o de rebrotes de cepa.
En resumen
Los esquejes se ordenan por órgano y por estado del tejido: de tallo herbáceo, semileñoso o leñoso, con las variantes de talón, de crucero y de nudo único; de hoja, entera con pecíolo, seccionada o con yema; de raíz, en invierno y respetando la polaridad; y de suculenta, por hoja entera o por segmento, siempre con el corte cicatrizado antes de plantar. La elección depende de la especie y arrastra la época, así que lo primero es identificar bien la planta y lo segundo mirar el calendario. Para el detalle de cómo se forman las raíces adventicias, para la ventana exacta del esqueje leñoso y para el uso de las hormonas de enraizamiento, esta sección tiene artículos dedicados.