Los helechos son unas de las plantas consideradas como fósiles vivientes, ya que fueron unas de las primeras en aparecer sobre la Tierra, después de que lo hicieran todas aquellas que conocemos como musgo. En su época de esplendor, crecían por prácticamente toda la superficie terrestre. El clima era tan agradable que favoreció que, algunos de ellos, alcanzaran alturas sorprendentes teniendo en cuenta la fase de la evolución en la que se encontraban.
Hoy en día los encontramos principalmente en zonas tropicales, donde viven en bosques húmedos, bajo la sombra de los grandes árboles que dibujan el paisaje. Afortunadamente, hay muchos que podemos tener en interior sin problemas. Aquí te diremos los tres mejores de cuidar.
Asplenium nidus
El Asplenium nidus, también conocido como Nido de ave, cada vez es más frecuente encontrarlo en interiores. Sus largas hojas de un color verde brillante son, simplemente, maravillosas, ¿no te parece?
Es originario de las selvas lluviosas de Australia, por lo requiere mucha humedad ambiental… algo que se consigue poniendo varios vasos con agua alrededor o, mejor aún, pulverizándole las hojas a diario excepto en invierno.
Nephrolepsis cordifolia
El Nephrolepsis cordifolia es un helecho muy interesante, ya que puede estar tanto en exterior siempre y cuando las temperaturas no bajen de 0 grados, pero también puede vivir en interior. Es uno de los más sencillos de cuidar y de mantener.
Originario de América del Sur, tiene un crecimiento razonablemente rápido y, además , es ideal para aquellas personas que no tengan experiencia con los helechos.
Davallia
Las Davallia son, por lo general, muy frioleras debido a su origen tropical. En interior crecerán bien siempre que dispongan de mucha luz y una alta humedad ambiental. Son plantas más bien pequeñas, que no ocupan mucho espacio. Es por ello por lo que se pueden tener en macetas o tiestos de reducido tamaño.
¿Cuál te ha gustado más? ¿Tienes alguno en casa?