Hay muchos insectos, miles de millones de especies, en todo el mundo. Fueron unos de los primeros animales en aparecer, y también unos de los que más cambios han tenido a lo largo de su evolución. De entre todos ellos, hay algunos que son muy especiales para el huerto: los sírfidos .
Por lo general, cualquier bicho pequeño no es bienvenido, ya que se lo primero en lo que pensamos es que van a perjudicar a las plantas. Pero esto, amigos, no es así. O no siempre. Cada animal tiene su papel en el ecosistema, y el de nuestros protagonistas seguro que os encantará .
¿Qué son?
Los sírfidos son insectos conocidos como dípteros braquíceros que, una vez adultos, se alimentan del néctar de las flores . El tamaño varía mucho, no en vano, hay unas 5400 especies: pueden medir desde pocos milímetros hasta algunos centímetros. Los colores que predominan en su cuerpo son los amarillos, anaranjados o pardos, a menudo con bandas marcadas sobre el abdomen.
Su aspecto es muy similar al de las abejas y el de las avispas, pero a diferencia de estas solo cuentan con un par de alas.
¿Qué beneficios tienen en el huerto?
Para el huerto… y para las plantas de todos los lugares 😉 . Son muy beneficiosos, ya que para empezar las hembras dejan los huevos sobre las hojas. Una vez que eclosionan, las larvas se alimentan de los pulgones y de otros insectos blandos que pueda haber. Así se convierten en pupa, y cuando llegan a la edad adulta, polinizan las flores .
Y claro, con la polinización hay frutos… y semillas. Por lo que gracias a ellos no solo podemos disfrutar de unos cultivos más sanos y protegidos, sino que además no tendremos necesidad de gastar dinero en nuevos ejemplares.
¿Qué os parecido este artículo? ¿Habéis visto alguno en el huerto, patio o jardín?