El tapiz que aguanta de verdad bajo un arbolado denso no lo forma la vinca mayor, sino la pequeña. Vinca minor tarda más en cerrar, crece la mitad de alto y no se lanza sobre lo que tiene alrededor, pero cuando se instala deja una alfombra de 15 cm tan compacta que las hierbas anuales dejan de germinar debajo. Esa es la diferencia práctica entre las dos, y explica por qué en jardinería seria de sombra se recurre a esta y no a la otra.

Un aviso previo que despeja el terreno: la planta contiene alcaloides indólicos y es tóxica por ingestión. Y otro que ahorra un disgusto en el vivero: las bandejas de temporada rotuladas «vinca», con flor rosa o blanca y ojo contrastado, no son de este género sino Catharanthus roseus, una planta tropical de pleno sol que no tiene nada que ver con esta.

Tapiz de Vinca minor con flores azules bajo arbolado

Cómo se distingue de la vinca mayor

La comprobación se hace con el dedo. Pase la yema por el borde de la hoja: en Vinca minor es completamente liso y glabro, sin un solo pelo; en Vinca major se nota una aspereza fina, porque lleva el margen ciliado. Los sépalos siguen la misma regla: aquí son cortos, de 3 a 4 mm, y lampiños, frente a los de 7 a 17 mm y ciliados de la mayor.

El resto de caracteres confirman. La hoja mide de 1,5 a 4,5 cm, es elíptica o lanceolada, de verde oscuro lustroso y persistente. La flor tiene de 2 a 3 cm de diámetro —la mitad que en la mayor—, con cinco lóbulos oblicuos, en un azul violáceo más suave. Florece con fuerza de marzo a mayo y suele dar un repunte disperso en otoño si el tiempo acompaña.

El comportamiento de los tallos es lo que cambia el resultado en el jardín. La mayor lanza látigos arqueados que enraízan por la punta a un metro de distancia, saltando obstáculos. Vinca minor tiene tallos rastreros y pegados al suelo que arraigan en los nudos, uno tras otro, sin dar saltos. Avanza más despacio, avanza por contacto continuo y, por eso mismo, se ve venir y se contiene con una repasada al borde. Su expansión es un problema mucho menor: en España se comporta de forma bastante contenida, aunque en el este de Norteamérica sí figura como invasora de bosque templado.

Añada la rusticidad. La vinca menor es la más resistente al frío del género y sale sin daño de inviernos de -25 ºC, con lo que sirve en Castilla, en Aragón, en zonas de montaña y en cualquier sitio donde la mayor se quema en enero.

El catálogo de cultivares

Es el motivo principal para trabajar con esta especie. La forma silvestre es agradable pero indistinta; los cultivares seleccionados durante dos siglos cubren un rango de color de flor y de hoja que ninguna otra cubresuelos de sombra ofrece, y todos comparten el mismo cultivo.

Por color de flor:

'Atropurpurea' (a veces etiquetada 'Rubra' o 'Purpurea') da flor de un púrpura vinoso oscuro poco frecuente en sombra, que gana mucho junto a hojas claras. 'Alba' es la blanca clásica, algo menos vigorosa que el tipo. 'Gertrude Jekyll' es también blanca, pero de flor más pequeña y mata más apretada y baja, la mejor opción para un tapiz fino y regular. 'Bowles', que circula además como 'La Grave' o 'Bowles Variety', tiene la flor azul más grande y más intensa del conjunto y forma matas más agrupadas y menos corredoras: es la elección cuando interesa la floración más que la cobertura rápida. Y hay dobles: 'Azurea Flore Pleno', azul cielo, y 'Multiplex', púrpura, ambas de flor más duradera y menos elegante.

Por color de hoja:

'Argenteovariegata' —también vendida como 'Variegata'— lleva un margen crema irregular y flor azul, y es la variegada de referencia. 'Aureovariegata' hace lo mismo en amarillo. 'Ralph Shugert' combina borde blanco limpio con buen vigor, algo que las variegadas suelen sacrificar. 'Illumination' es el caso extremo: hoja casi enteramente amarilla con un fino ribete verde, espectacular en una sombra oscura, pero más lenta, más delicada y con tendencia a quemarse si le entra sol directo de tarde.

Flor blanca de un cultivar de Vinca minor

Dos advertencias de manejo. Las variegadas revierten: emiten de vez en cuando un tallo íntegramente verde, más vigoroso, que si se deja termina comiéndose la mata; se corta a ras en cuanto asoma. Y no conviene mezclar cultivares de vigor muy distinto en el mismo parterre, porque en tres años el fuerte ha borrado al lento.

Dónde funciona

Su hueco natural es el suelo bajo arbolado, ahí donde el césped se rinde: bajo tilos, arces, fresnos, castaños de indias o un seto de laurel. Tolera la sombra seca de raíces competidoras mejor que casi cualquier alternativa, porque su sistema radicular es superficial y no pelea por el mismo estrato. También resuelve taludes sombríos, donde sujeta el suelo, y bordes de camino en umbría.

Rinde en media sombra tanto como en sombra franca; a pleno sol en la mitad sur amarillea y se para. Se adapta a suelos calizos, arcillosos o pobres, siempre que drenen: el encharcamiento permanente es la única situación que no perdona.

Plantación, propagación y manejo

Época y densidad. Se planta en otoño, de octubre a noviembre, para que enraíce con las lluvias y llegue al verano instalada; en zonas de invierno duro, también en marzo. Para cubrir hacen falta de 6 a 9 plantas por metro cuadrado y el tapiz cierra en dos o tres temporadas. Con 4 por metro cuadrado también cierra, pero se tarda cinco años y hay que desherbar todo ese tiempo. Acolchar con corteza o con la propia hojarasca entre planta y planta el primer año ahorra la mayor parte de ese trabajo.

Riego. Regular durante el primer verano, sin excepción, porque es lo que decide si cubre en dos años o en cinco. Después, en clima atlántico o de montaña se mantiene sin riego, y en el interior peninsular basta un riego cada diez o quince días en julio y agosto.

Abonado. Poco. Un aporte de compost o de estiércol maduro extendido sobre el tapiz a finales de invierno cada dos años es suficiente. Los abonos nitrogenados la alargan, la afinan y le quitan densidad, justo lo contrario de lo que se busca.

Poda. No es anual. Cada dos o tres años, a finales de invierno y antes de que arranque la floración, se siega el conjunto a 8-10 cm con desbrozadora o cortasetos: rebrota más denso, se elimina la hojarasca vieja y se rejuvenece el tapiz. Fuera de eso, solo repasar el perímetro una o dos veces por temporada.

Multiplicación. Es de las plantas más fáciles de reproducir. La división de mata en otoño o a principios de primavera consiste literalmente en levantar con una navaja porciones de tallo ya enraizadas en los nudos y replantarlas a la profundidad que tenían. También prende por esqueje semileñoso de 8-10 cm tomado en septiembre u octubre, enterrado dos nudos en sustrato fresco y a la sombra, sin necesidad de hormonas. Y admite acodo provocado: se sujeta un tallo al suelo con una horquilla y en dos meses hay planta nueva.

Problemas reales

Pulgón en los brotes tiernos de primavera, sobre todo en matas muy abonadas. Rara vez pasa de estético; un chorro de agua o jabón potásico lo resuelve.

Colonia de pulgones sobre un brote tierno

Chancro y muerte de tallos por hongos del género Phoma y Phomopsis. Es la enfermedad seria de esta especie y aparece precisamente en su mejor situación: tapiz muy denso, sombra cerrada, humedad persistente y poca ventilación. Se manifiesta en manchas circulares de plantas colapsadas dentro de un tapiz sano. Se corta y se retira todo el material afectado con un margen amplio, se rebaja la densidad de la zona y se evita el riego por aspersión al atardecer. Y roya (Puccinia vincae) en primaveras muy húmedas, con pústulas anaranjadas en el envés, que responde al mismo tratamiento de aclarado y retirada.

Alcaloides, tradición y evidencia

Vinca minor es la especie de la que se aisló la vincamina, un alcaloide indólico que la industria farmacéutica utilizó como base de preparados vasodilatadores cerebrales, y de la que deriva por vía semisintética la vinpocetina. Ese es el origen de su fama medicinal, que la tradición europea amplió a usos como astringente y para la circulación.

Conviene separar las dos cosas. Que de una planta se aísle y se purifique un principio activo dosificado no dice nada sobre la planta cruda, cuyo contenido en alcaloides varía con el ejemplar, la estación y la parte utilizada, y no se puede controlar en casa. La ingestión de la planta es tóxica y produce trastornos digestivos y caída de tensión. No hay preparación doméstica que la vuelva segura, y cualquier pregunta sobre vincamina o vinpocetina corresponde al médico o al farmacéutico, no al jardín.

En resumen

Vinca minor es la vinca de hoja pequeña con el margen glabro, tallos rastreros que arraigan nudo a nudo y flor de 2 a 3 cm. Cubre más despacio que Vinca major pero deja un tapiz más denso, más bajo y mucho más manejable, y resiste hasta -25 ºC. Su ventaja de jardín está en el catálogo de cultivares —'Atropurpurea' púrpura, 'Alba' y 'Gertrude Jekyll' blancas, 'Bowles' de flor azul grande, las variegadas 'Argenteovariegata', 'Ralph Shugert' e 'Illumination'—, todos con el mismo cultivo. Se planta en otoño a 6-9 unidades por metro cuadrado bajo arbolado, se riega el primer verano, se siega a ras cada dos o tres años y se vigilan el pulgón y los chancros de Phoma en tapices demasiado cerrados. Es tóxica por ingestión.


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