La gatuña es Ononis spinosa, una leguminosa leñosa por la base, espinosa y de flor rosa, que crece en ribazos, cunetas, pastos secos y terrenos pedregosos de casi toda España. No es una planta de jardín ni se vende en vivero: es flora silvestre de borde de camino, de las que ves sin buscarla y pisas sin querer una vez.
Si has llegado buscando la infusión de gatuña, conviene decirlo de entrada: no existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas para esta planta en la Unión Europea, y aquí no vas a encontrar usos medicinales ni dosis. Lo que sí hay es una planta interesante por otro motivo: es la que le paró el arado al labrador durante siglos, y de ahí su otro nombre, detienebuey.
Cómo se reconoce
La flor la delata: es papilionada, o sea de tipo guisante, con el estandarte grande y erguido, dos alas laterales y una quilla que envuelve los estambres. Sale rosa, con venas más oscuras que hacen de guía de aterrizaje hacia el néctar, y se dispone de una en una o en pares en las axilas de las hojas, hacia el extremo de las ramas.
El resto de la planta cuadra con una leguminosa pequeña: hojas divididas en tres foliolos dentados (las de arriba, muchas veces simples), tallos con pelos que en varias especies son glandulares y pegajosos al tacto, y un fruto en legumbre corta con pocas semillas. Las espinas no son pinchos independientes: son ramas cortas que se endurecen y acaban en punta, y ese es el rasgo que separa a Ononis spinosa de sus parientes inermes.
De dónde vienen sus nombres
"Gatuña" viene de uña de gato, por esas espinas curvas y duras. El nombre es un caso claro de homonimia peligrosa, porque uña de gato designa en España sobre todo a Carpobrotus edulis, la crasa invasora del litoral recogida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, y en internet casi siempre a Uncaria tomentosa, una liana amazónica que se vende como complemento. Tres plantas sin ningún parentesco y un mismo nombre: el lío está desmenuzado en uña de gato.
El otro nombre, detienebuey (y sus variantes detiene-buey o abreojos), es descriptivo y viene del trabajo del campo: la raíz es leñosa, gruesa y profunda, y cuando el arado enganchaba una mata, la yunta se frenaba. Es uno de esos nombres que cuentan la historia agrícola de una planta mejor que cualquier descripción botánica.
Cuántas gatuñas hay
Ononis es un género amplio y difícil, con muchas especies en la Península, formas intermedias y poblaciones que se solapan. Las que más te vas a encontrar:
- Ononis spinosa: flor rosa, espinosa, erguida. La gatuña por excelencia.
- Ononis repens: muy parecida pero tendida por el suelo y casi sin espinas.
- Ononis natrix: flor amarilla con venas rojizas, muy pegajosa y con olor fuerte, llamada garbancillo o asnallo según la comarca.
- Ononis fruticosa: arbustiva y leñosa, de flor rosa, sobre todo en el este peninsular y el Pirineo.
Para identificar una gatuña a nivel de especie hay que mirar espinas, forma de los foliolos, pelos y fruto a la vez. Con la foto de la flor sola no basta, y las claves de campo serias para este género son largas por algo.
Dónde crece en España
Es planta de suelos secos y pobres, muchas veces calizos y pedregosos, y ahí está buena parte de su gracia: aparece donde otras no aguantan. Ribazos, linderos, cunetas, pastos ralos, majadales pisados por el ganado, taludes de camino. Va del nivel del mar a la media montaña y está en el litoral mediterráneo, en el interior continental y en el norte, aunque en el noroeste ácido y húmedo es menos frecuente.
Florece en primavera y verano, con la floración más prolongada en las zonas frescas. Al ser leñosa por la base, el ramaje seco del año anterior aguanta el invierno en pie, así que en enero reconoces la mata por las espinas aunque no tenga hoja.
La raíz, el labrador y el ganado
La raíz profunda y leñosa explica casi todo lo demás. Le permite vivir en suelo seco sacando agua de abajo, rebrotar después de un desbroce o de un incendio ligero, y resistir el arrastre del arado. Para el agricultor eso la convierte en mala hierba perenne difícil de eliminar, porque cortarla por arriba no sirve: rebrota de la raíz.
Con el ganado pasa algo parecido y menos conocido. Las espinas hacen que el diente la evite, así que en un pasto sobrepastoreado la gatuña va ganando terreno mientras las hierbas apetecibles desaparecen. Una ladera con mucha gatuña suele ser una ladera con demasiada carga ganadera, y ese es su valor como indicadora.
Para qué vale, mirándola bien
Como leguminosa, fija nitrógeno atmosférico gracias a las bacterias de sus nódulos radiculares y lo devuelve al suelo. Como planta de raíz profunda, sujeta taludes y ribazos y frena la erosión en terrenos donde poco más agarra. Y como flor, alimenta abejorros y abejas: la flor papilionada obliga al insecto a posarse en las alas y abrir la quilla, un mecanismo que solo manejan polinizadores de cierto tamaño.
En jardinería apenas se usa, y tiene sentido: pincha, es poco lucida de cerca y en un jardín pequeño se hace pesada. En jardinería de bajo consumo de agua con flora autóctona sí encaja, sobre todo en taludes soleados que no se van a pisar.
Sobre los usos tradicionales
La raíz de gatuña figura en la tradición herbolaria europea y se vende todavía en bolsitas para infusión. Eso es lo que se puede decir con rigor: que existe un uso tradicional documentado. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta, un uso tradicional no equivale a un efecto demostrado, y nada de esto sustituye a un tratamiento médico.
Y una advertencia práctica sobre la recolección. Arrancar la raíz de una planta silvestre requiere permiso del propietario del terreno, está prohibido en espacios protegidos y no es inocuo para el pasto. Si además consideramos que Ononis es un género difícil de identificar a nivel de especie, recolectar raíces por el nombre común es exactamente el tipo de práctica que este sitio no recomienda.
En resumen
La gatuña o detienebuey (Ononis spinosa) es una leguminosa espinosa de ribazo y pasto seco, con flor rosa papilionada de venas oscuras y una raíz leñosa que es la clave de su biografía: le da resistencia a la sequía, al desbroce y al arado, y le puso el nombre. Es planta indicadora de suelo pobre y de pasto castigado.
Su nombre la mete en un lío con otras dos plantas que también se llaman uña de gato y que no tienen nada que ver, una de ellas invasora en nuestras costas. Y de sus supuestas virtudes, lo honesto es lo que hay: un uso tradicional en infusión, ninguna propiedad saludable autorizada y ninguna razón para ir a arrancarle las raíces al ribazo.