La flor del corazón sangrante es una de las pocas que se reconocen sin saber nada de botánica: un corazón rosa colgado de un tallo arqueado, con una gota blanca asomando por debajo. Esa forma no es una casualidad decorativa, es la estructura de la flor, y se puede desmontar con los dedos en diez segundos para ver cómo está hecha.
La planta que la produce se llama hoy Lamprocapnos spectabilis. Durante más de siglo y medio se llamó Dicentra spectabilis, y con ese nombre sigue etiquetada en media España, así que las dos denominaciones son la misma planta. Aquí va la flor: cómo es por dentro, qué colores existen de verdad, de dónde viene el nombre y por qué no conviene dejarla al alcance de un perro.
Las flores se alinean en una sola fila a lo largo de un tallo arqueado y cuelgan todas hacia el mismo lado.
Cómo es la flor por dentro
Cada flor tiene cuatro pétalos dispuestos en dos pares cruzados. Los dos externos son los gruesos y coloreados: están abombados en la base, forman una bolsa cada uno y, al juntarse, dibujan el corazón. Sus puntas se doblan hacia fuera y hacia arriba, como dos alas cortas. Los dos internos son blancos, estrechos y están soldados entre sí por el ápice, y sobresalen por la punta del corazón formando esa gota que le da el nombre a la planta en casi todos los idiomas.
Dentro de los pétalos internos van los estambres, agrupados en dos haces, y el pistilo. Es la arquitectura típica de las fumarioideas, la subfamilia de las papaveráceas a la que pertenece, la misma de las fumarias y las Corydalis. Si comparas una flor de corazón sangrante con una de fumaria de cuneta, que es diminuta, verás el mismo esquema de dos pétalos externos abolsados y dos internos unidos.
Hay un juego clásico de jardín con esta flor. Si coges una flor abierta, la sujetas por la base y tiras suavemente de los dos pétalos externos hacia los lados, se separan sin romperse y queda a la vista la pieza blanca central. De ahí vienen los nombres populares ingleses y japoneses que la comparan con una señora en la bañera o con un conejo blanco. No hace falta arrancar la flor para verlo: basta con abrir una de las que ya están pasadas.
Los dos pétalos externos forman el corazón y se doblan en la punta; los dos internos, blancos y soldados, salen por debajo.
El racimo y por qué cuelga
Las flores no salen sueltas. Se disponen en un racimo, un tallo que sale de la axila de las hojas, se arquea por el peso y lleva las flores colgando de pedúnculos cortos, alineadas en una sola fila y todas orientadas hacia el mismo lado. Un racimo bien formado lleva del orden de ocho a quince flores, y se abre de la base hacia la punta, de modo que en el mismo tallo puedes tener flores pasadas abajo, flores abiertas en medio y botones cerrados en el extremo.
Eso explica que la mata parezca en flor durante semanas aunque cada flor individual dure poco. También explica por qué es tan difícil fotografiarla bien: la flor mira hacia abajo y hay que ponerse a su altura o por debajo para verla de frente.
Los colores que existen de verdad
El tipo silvestre es rosa con la gota blanca. Además circulan tres selecciones que se encuentran sin dificultad en vivero:
- 'Alba', enteramente blanca, flor y gota. Es algo menos vigorosa y luce mucho en rincones sombríos.
- 'Gold Heart', de flor rosa normal y follaje amarillo dorado. El contraste es fuerte, pero ese follaje se quema con sol directo de mediodía en el interior peninsular.
- 'Valentine', de flor roja cereza sobre tallos oscuros, casi vinosos.
Y ahí se acaba la lista. Si ves a la venta semillas de corazón sangrante azul, morado, negro o multicolor, es un fraude conocido: son fotografías retocadas, y esos colores no existen en la especie. Con semilla, además, ni siquiera las selecciones legítimas salen iguales a la planta madre, porque son cultivares que se mantienen por división. Si quieres un color concreto, compra planta, no sobre.
Quién la poliniza
La flor está construida para insectos con trompa larga y fuerza suficiente para abrir los pétalos externos, y en la práctica son abejorros los visitantes habituales en primavera. Es frecuente además el robo de néctar: abejorros de lengua corta que, en vez de entrar por la boca de la flor, perforan la bolsa del pétalo por fuera y beben directamente. Si miras flores viejas de una mata establecida, encontrarás agujeritos en la base del corazón.
De dónde viene el nombre
El nombre científico vigente, Lamprocapnos, se compone de raíces griegas que significan algo así como humo brillante, en referencia a las fumarias, el grupo al que pertenece. El anterior, Dicentra, aludía a los dos espolones de los pétalos externos. El cambio se consolidó a principios de los años 2000, cuando los estudios moleculares confirmaron que esta especie estaba separada de las Dicentra americanas; el vivero ha tardado en enterarse y por eso conviven las dos etiquetas.
En español se la conoce como corazón sangrante, corazón de María y, en zonas del norte, pendientes de la Virgen. Son nombres descriptivos de la forma. Al margen de eso, esta planta tiene un lugar en el lenguaje de las flores, la convención de origen victoriano que en el siglo XIX asignó significados a las especies de jardín para el intercambio de ramos y tarjetas; en esos repertorios el corazón sangrante se asoció al amor no correspondido, precisamente por la imagen de la gota. Es una convención cultural con fecha y contexto, no una propiedad de la planta, y conviene contarla como lo que es. No tiene nada que ver con el esoterismo de los catálogos actuales.
Como flor cortada
Se puede cortar, pero es una flor delicada. Los tallos son carnosos, huecos y frágiles, se doblan con facilidad y la flor abierta se desprende al mínimo golpe. Se corta el racimo entero cuando están abiertas las dos o tres primeras flores de la base, nunca cuando ya está todo abierto, y se pone en agua inmediatamente porque el tallo se deshidrata rápido. Aun haciéndolo bien, dura pocos días en jarrón: no es una flor de comercio, es una flor de jardín para cortar y usar el mismo día.
Es tóxica, y también para perros y gatos
Toda la planta contiene alcaloides isoquinolínicos, la familia de compuestos característica de las papaveráceas. Ninguna parte se come: ni las flores, ni las hojas, ni las raíces carnosas, que son lo más cargado. Es tóxica también para perros y gatos, y los casos que se documentan suelen implicar a un perro que ha escarbado y ha roído las raíces, no a un animal que mordisquea una flor. Si ocurre, la consulta es con un veterinario.
Por contacto, la savia provoca dermatitis en pieles sensibles, con enrojecimiento y picor que aparecen unas horas después. La precaución razonable es trabajarla con guantes siempre que se manipulen raíces al dividir o trasplantar, y lavarse las manos después de podar. Fuera de eso no es una planta peligrosa de tener cerca: no desprende nada al aire y no irrita a distancia.
En una mata establecida los racimos se solapan y la floración parece continua durante semanas.
Otras plantas que se venden con el mismo nombre
Bajo el nombre de corazón sangrante circulan al menos tres cosas distintas, y merece la pena distinguirlas antes de comprar:
- Lamprocapnos spectabilis, la de este artículo: vivaz herbácea, caduca, de flor grande colgante en racimo arqueado.
- Dicentra formosa y Dicentra eximia, americanas, más bajas, de follaje muy dividido que aguanta el verano y con flores bastante más pequeñas y alargadas, menos parecidas a un corazón.
- Clerodendrum thomsoniae, una trepadora tropical de hoja perenne con cáliz blanco acampanado y corola roja saliente. No tiene nada que ver, no es rústica y no pasa un invierno peninsular en el jardín.
La regla rápida: si lo que tienes delante es una trepadora que no pierde la hoja, no es Lamprocapnos.
Qué esperar de ella en un jardín español
La flor aparece en primavera, antes o después según la zona, y el ciclo termina pronto: en cuanto aprieta el calor la planta amarillea y desaparece entera hasta la primavera siguiente. Funciona bien en el norte húmedo y en zonas de montaña, y en el resto de la Península hay que darle sombra fresca. Si lo que buscas es cómo plantarla, regarla y dividirla, lo tienes desarrollado en la ficha de cultivo de corazón sangrante.
En resumen
La flor del corazón sangrante tiene cuatro pétalos en dos pares: dos externos abombados que forman el corazón y dos internos blancos y soldados que asoman como una gota. Cuelgan en fila de un racimo arqueado que se abre de la base a la punta, y por eso la mata parece florida durante semanas. Los colores reales son el rosa del tipo, el blanco de 'Alba', el follaje dorado de 'Gold Heart' y el rojo de 'Valentine'; cualquier otro que veas en un sobre de semillas está retocado.
El nombre actual es Lamprocapnos spectabilis y el antiguo, Dicentra spectabilis, sigue en las etiquetas. El significado que se le atribuye viene del lenguaje de las flores victoriano y se cuenta como historia, no como efecto. Y hay un punto que no es decorativo: la planta contiene alcaloides, no se come ninguna parte, irrita la piel al manipular las raíces y es tóxica también para perros y gatos.