La planta que se vende como candy cane es Oxalis versicolor, una oxalidácea bulbosa del Cabo, en Sudáfrica. El nombre comercial viene de los bastones de caramelo navideños, y se lo ha ganado por el capullo: mientras la flor está enrollada, los bordes rojos de los pétalos quedan por fuera y dibujan una espiral roja y blanca perfecta. Ese es todo el truco, y es un truco puramente geométrico.
Conviene deshacer de entrada un malentendido que circula mucho: no cambia de color con el clima. Cuando la flor se abre del todo al sol, el rojo queda repartido por el borde exterior de los pétalos y por dentro se ve blanca, y cuando se vuelve a cerrar reaparece la espiral. El epíteto versicolor significa de varios colores, no que los cambie. Y el segundo malentendido, más importante para quien la compra: no pierde la hoja en verano por ningún proceso de regeneración, la pierde porque en verano duerme.
Qué planta es
Es una geófita pequeña, de no más de un palmo, con un bulbo diminuto del que salen hojas finas de tres foliolos estrechos, casi lineales, que forman una mata densa parecida a la hierba. Las flores son embudos de cinco pétalos, blancos por dentro y con el margen rojo carmín, que se abren de una en una y solo cuando hay sol directo. Con el cielo cubierto o al caer la tarde se cierran, y entonces vuelve el bastón de caramelo.
Pertenece al género Oxalis, que es enorme, con varios cientos de especies repartidas sobre todo por Sudáfrica y por América. La flora del Cabo es el gran foco de diversidad del género, y de ahí salen casi todas las que se cultivan como bulbosas ornamentales. Las hojas del género se pliegan por la noche o cuando las molestas, un movimiento llamado nictinastia, y se pliegan también cuando la planta está pasando calor.
El ciclo al revés: crece en invierno
Este es el dato que ordena todo lo demás. Oxalis versicolor viene de una zona de clima mediterráneo del hemisferio sur, con lluvias de invierno y verano seco. Su ciclo está montado sobre eso: brota en otoño cuando llegan las primeras lluvias, crece y florece durante el invierno, se seca a finales de primavera y pasa el verano bajo tierra, en reposo, sin una hoja.
Traducido a España, es una bulbosa que te da flor cuando casi ningún otro tiesto la da, entre finales de otoño y el invierno según el año y la zona. Y es una bulbosa a la que en verano no hay que hacerle nada, salvo dejarla en paz y seca. El error clásico es tratarla como una planta de verano, regarla cuando está durmiendo y pudrirle el bulbo.
Cómo se planta
Los bulbillos se plantan en otoño, poco profundos, en maceta ancha y no muy honda, con un sustrato que drene de verdad: tierra con bastante arena gruesa o con perlita, o directamente un sustrato de cactáceas aligerado. En el suelo de jardín solo funciona si el suelo es arenoso y no se encharca en invierno.
Quiere sol directo, cuanto más mejor, porque sin él las flores sencillamente no se abren y te quedas mirando capullos cerrados todo el invierno. Riego moderado mientras tenga hoja, dejando secar la capa superficial entre riegos, y corte total de riego en cuanto las hojas empiecen a amarillear en primavera. A partir de ahí, la maceta se guarda seca, a la sombra, hasta el otoño siguiente.
Sobre el frío hay que ser prudente: aguanta el fresco del invierno mediterráneo bien, pero no es una planta rústica de interior peninsular. En zonas con heladas fuertes lo razonable es tenerla en maceta y meterla en un porche cubierto o en un invernadero frío cuando se anuncien días duros. Decir que resiste zonas heladas, como hacen muchas fichas, es pasarse.
El género Oxalis en el jardín español: cuidado con las primas
Esto no aparece en las fichas de venta y debería. Oxalis versicolor es contenida y se queda donde la pones, pero varias especies del género se comportan de forma muy expansiva en España y son un problema real.
La más conocida es Oxalis pes-caprae, la vinagrera o agrillo, de flor amarilla, que alfombra bancales, cítricos y olivares de todo el litoral mediterráneo y de las islas entre invierno y primavera. Se multiplica por bulbillos que se desprenden al mover la tierra, de modo que cavar para quitarla es exactamente lo que la reparte. Una vez instalada en una parcela, no se erradica con facilidad.
Oxalis latifolia y Oxalis articulata hacen algo parecido en huertos y jardines, y Oxalis corniculata es esa mata rastrera de trébol pequeño que sale entre las baldosas y en el borde de todas las macetas. Todas se propagan por bulbillos o por fragmentos. La lección práctica es sencilla: las Oxalis de flor amarilla o rosa que aparecen solas en tu jardín no son un regalo, y no se comparten a nadie en un tiesto.
Oxalatos: el dato de seguridad
El nombre del género viene del griego oxys, ácido, y lo dice todo: las hojas del género contienen oxalatos, que son los que dan ese sabor ácido que hace que los críos chupen tallos de vinagrera. En cantidad pequeña no pasa nada, y de hecho hay especies que se han comido tradicionalmente en ensalada, pero los oxalatos en cantidad son irritantes y comprometen el calcio del organismo.
Para perros y gatos el género figura entre las plantas a vigilar por ese mismo motivo: si un animal se dedica a comer la mata, los oxalatos pueden causar vómitos, salivación y, en ingestas grandes, problemas renales. No es una planta de las peligrosas de verdad, pero si tienes un gato al que le da por mordisquear todo lo que parezca hierba, esta mata fina y tierna es justo lo que le gusta, y mejor ponerla donde no llegue.
El significado, contado como lo que es
No hay aquí un simbolismo antiguo que rescatar. El nombre candy cane es comercial y descriptivo: apareció con el cultivo ornamental de la especie y la asocia a la Navidad porque florece en invierno y porque se parece a un caramelo americano. No tiene entrada en el lenguaje de las flores victoriano ni tradición propia en España.
Lo que sí tiene historia es el género. Las Oxalis de hoja trifoliada se venden como falso trébol o trébol de la suerte, sobre todo Oxalis tetraphylla, que tiene cuatro foliolos y se comercializa en torno a San Patricio como trébol de cuatro hojas garantizado. Es una sustitución comercial: el trébol de verdad es del género Trifolium y la gracia del de cuatro hojas es justamente que sea raro. Vendido con cuatro foliolos de serie, deja de ser suerte y pasa a ser botánica.
En resumen
El candy cane es Oxalis versicolor, una bulbosa pequeña del Cabo que hace la espiral roja y blanca cuando la flor está cerrada y que aparece blanca por dentro cuando la abre el sol. Crece en invierno y duerme en verano, así que se planta en otoño, se riega solo mientras tiene hoja y se deja seca y olvidada de mayo a septiembre.
Pide sol directo para abrir, sustrato que drene y protección en zonas de helada fuerte. Y dos avisos: sus parientes del género, empezando por Oxalis pes-caprae, se comportan de forma invasora en medio litoral español y no conviene meterlos en el jardín, y las hojas del género llevan oxalatos, motivo suficiente para ponerla lejos del alcance del perro o del gato.