Hay una pregunta previa a cualquier otra en este artículo: por qué una planta que crece en las cunetas de media España se busca en internet con nombre inglés. La respuesta no es botánica, es comercial. Agrimony es el nombre de uno de los treinta y ocho preparados florales de Bach, y en ese sistema los nombres nunca se traducen: se venden igual en Madrid que en Buenos Aires o en Milán. Así que mucha gente conoce la palabra Agrimony antes que la planta, y llega buscando el frasquito.

La planta de verdad es la agrimonia, Agrimonia eupatoria, una hierba perenne de la familia de las rosáceas. Y lo primero que hay que decir es lo que no va a aparecer aquí: ni indicaciones, ni dosis, ni preparaciones, ni promesas. Las flores de Bach no han demostrado eficacia por encima del placebo en los ensayos controlados que se han hecho, y para la planta tampoco existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea, porque esas declaraciones están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea tras evaluación científica. Lo que sigue es lo que sí se puede contar: qué planta es, de dónde viene el nombre y qué hay detrás del frasco.

Espiga de flores amarillas de Agrimonia eupatoria entre hierba alta al borde de un seto Agrimonia en su sitio natural: borde de prado, herbazal alto y una espiga amarilla que asoma por encima de la hierba a principios de verano.

Qué planta hay detrás del nombre

Agrimonia eupatoria es una hierba vivaz de tallo erecto y peludo que sale de una cepa leñosa. Se reconoce por tres cosas a la vez:

  • Una espiga larga y estrecha de flores amarillas pequeñas, de cinco pétalos, que se van abriendo de abajo arriba a lo largo de varias semanas.
  • Hojas compuestas, con folíolos grandes dentados y, entre ellos, parejas de folíolos diminutos intercalados. Ese detalle de los folíolos pequeños entre los grandes es muy característico.
  • Toda la planta cubierta de pelos, que le dan un tacto áspero y un aspecto grisáceo al trasluz.

El fruto es la mejor parte de la historia. Al madurar, el receptáculo se endurece en forma de campanita acanalada rematada por una corona de ganchos. Esos ganchos se agarran al pelo de los animales y a la ropa, y así es como la planta viaja. Si has vuelto de un paseo por un prado con unos frutitos pegados al calcetín, es bastante probable que hayas transportado agrimonia sin saberlo.

Crece en prados, orlas de bosque, cunetas y claros, en casi toda la península, y florece de finales de primavera a mediados de verano según la altitud.

Por qué se llama Agrimony y no agrimonia

El sistema de las flores de Bach lo desarrolló Edward Bach, médico inglés, en Inglaterra a finales de los años veinte y durante los treinta. Cada uno de sus preparados lleva el nombre inglés de la planta de la que se obtiene, y así se ha difundido por todo el mundo sin traducir: Agrimony, Impatiens, Mimulus, Clematis, Vervain, Rock Rose. En los listados en español los nombres siguen en inglés, con una traducción entre paréntesis si acaso.

El resultado es el que ves: páginas enteras en castellano tituladas con el nombre inglés de una planta que aquí tiene nombre propio desde hace siglos. En español la planta es agrimonia, y también se la ha llamado hierba de San Guillermo y hierba de las heridas. El epíteto científico eupatoria se relaciona con Mitrídates VI Eupátor, rey del Ponto, a quien la tradición clásica atribuía interés por las plantas y los antídotos.

Qué son las flores de Bach, contado como lo que son

Conviene explicarlo con precisión, porque es cultura popular contemporánea y hay mucha gente que las usa sin saber cómo se hacen.

Son treinta y ocho preparados, casi todos obtenidos de flores silvestres, más una mezcla de varios de ellos. Bach no los asignó a enfermedades sino a estados de ánimo. Al que corresponde Agrimony es, en su descripción, la persona que oculta su inquietud detrás de una cara alegre y evita los conflictos para no mostrar lo que le pasa por dentro.

La elaboración tiene dos métodos: la solarización, que consiste en dejar flores flotando en un cuenco de agua al sol durante unas horas, y la ebullición, para las especies leñosas. El agua resultante se mezcla con brandy a partes iguales y da lo que se llama tintura madre, que después se diluye varias veces más para preparar el frasco de venta. El resultado final es, esencialmente, agua y alcohol: la cantidad de materia vegetal que queda es despreciable.

Sobre si funcionan, la respuesta hay que darla sin rodeos: las revisiones de los ensayos clínicos controlados que se han publicado no han encontrado efectos por encima del placebo. No son medicamentos y no están autorizados como tales en España. Que a alguien le siente bien tomarlas no prueba que la preparación haga algo, porque el efecto placebo, la expectativa y la simple evolución natural de un mal rato explican lo mismo. Y ante un problema de ansiedad, de sueño o de ánimo que se mantiene en el tiempo, lo que hay que hacer es consultar con un profesional sanitario.

La tradición de la planta, que es otra cosa

La agrimonia, la planta seca en infusión, tiene detrás un uso tradicional documentado en Europa desde la antigüedad, y aparece citada por los autores clásicos. Se la llamó hierba de las heridas por un uso externo que le dio ese nombre. Eso es tradición, está registrado como tal, y no equivale a eficacia demostrada ni sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica.

Y es un asunto distinto del anterior: la infusión de la hierba seca y el preparado floral de Bach no son lo mismo, ni se elaboran igual, ni comparten nada más que el nombre de la planta. Mezclarlos, cosa que hacen muchas páginas, no ayuda a nadie. Esa parte, con lo que dice la evidencia y las precauciones reales de la planta, está desarrollada en la ficha de Agrimonia eupatoria.

Si lo que quieres es la planta

Es una vivaz de jardín perfectamente utilizable, y bastante agradecida. Aguanta suelo pobre y calcáreo, prefiere el sol o la media sombra ligera, no pide riego una vez establecida y encaja muy bien en un borde naturalista o en una pradera de flor alta, donde su espiga amarilla sube por encima de las gramíneas. Se multiplica por semilla y por división de mata.

El cómo está contado paso a paso en cómo plantar agrimonia y en la ficha de agrimonia como planta de exterior. Un aviso de convivencia: los frutos con ganchos se pegan al pelo de los perros con una insistencia notable, así que piensa dos veces antes de ponerla justo al lado del camino por el que pasan a diario.

En resumen

Agrimony es una palabra de catálogo, no un nombre de planta en español. Circula así porque es uno de los treinta y ocho preparados florales de Bach, que conservan su denominación inglesa en todos los idiomas. Detrás hay una hierba real y muy común, Agrimonia eupatoria, con su espiga amarilla, sus hojas de folíolos desiguales y sus frutos con ganchos.

De las flores de Bach se puede hablar como fenómeno cultural, que lo es, pero no como tratamiento: no hay pruebas de efecto más allá del placebo y no son medicamentos. Y de la planta se puede hablar como planta, que es lo que merece la pena: fácil de cultivar, útil en un jardín naturalista y con una tradición de uso que se cuenta como tradición y nada más.


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