Zonas 7-10: soporta hasta -15º
Pleno sol o sombra parcial
Cualquier sustrato ligero, bien drenado
Riego moderado regular
Follaje caduco
Floración: junio-octubre
Pequeñas drupas aromáticas

El sauzgatillo (Vitex agnus-castus), llamado aloc en catalán y valenciano, es un arbusto caducifolio de la familia de las labiadas, la misma de la lavanda y el romero, propio de la cuenca mediterránea y del oeste de Asia. En España es una planta autóctona que crece de forma natural en ramblas, cauces y suelos húmedos del litoral mediterráneo y del sur, y ese origen explica buena parte de su comportamiento en el jardín.

Su gran virtud es el calendario de floración. Florece en pleno verano, de junio a octubre, cuando el jardín mediterráneo está en su momento más pobre, con espigas erguidas de flores pequeñas de color azul lila que atraen a abejas y mariposas en cantidad. A eso se suma un follaje aromático de textura fina, con hojas palmeadas de foliolos estrechos, y una rusticidad notable: aguanta la sequía, el suelo calizo, el calor y también heladas de cierta entidad, según la ficha hasta unos quince grados bajo cero.

Cómo reconocerlo

Forma un arbusto amplio, ramificado desde la base, de porte medio, que en buenas condiciones y con los años se convierte en un arbusto grande o en un pequeño arbolillo de varios troncos.

La hoja es la mejor pista: es opuesta y palmeada, formada por varios foliolos estrechos y alargados que salen de un mismo punto, verde oscuro por el haz y más pálida y afieltrada por el envés. Al frotarla desprende un aroma fuerte, entre picante y resinoso, característico de las labiadas.

Las flores se agrupan en espigas terminales delgadas y erguidas, de color azul violáceo, lila o malva, que van abriéndose de abajo arriba durante semanas. Existen selecciones de flor blanca y de flor rosada, además de formas con foliolos más anchos.

Los frutos son pequeñas drupas aromáticas que maduran en otoño y persisten un tiempo en la planta.

El sauzgatillo tiene una larga tradición de uso medicinal, y ese es el motivo de varios de sus nombres populares. Esta ficha no entra en ese terreno: es un asunto ajeno a la jardinería y no debe abordarse por cuenta propia.

Dónde y cómo plantarlo

Pleno sol o sombra parcial, y mejor a pleno sol si se busca floración abundante. Es una planta de exposición abierta, que en sombra se estira y florece poco.

Acepta cualquier sustrato ligero y bien drenado, incluidos los suelos pobres, pedregosos y calizos. Tolera además la salinidad del ambiente costero, lo que lo hace útil en jardines de litoral.

Tiene un rasgo poco habitual: procediendo de ramblas y cauces, soporta encharcamientos temporales y suelos que se inundan de forma puntual, siempre que después drenen. Eso lo convierte en una de las mejores opciones para zonas bajas del jardín donde se acumula el agua de las tormentas y donde otros arbustos mediterráneos se pudren.

El frío no es un obstáculo en la mayor parte de España. Se comporta bien en el interior peninsular, donde la parte aérea puede sufrir en inviernos muy duros pero rebrota con fuerza desde la base en primavera.

Se planta en otoño o a finales de invierno, con la planta en reposo. Conviene reservarle espacio, porque su desarrollo a lo ancho es considerable.

Riego y sustrato

La ficha indica riego moderado y regular, y es la pauta que da mejor floración. Con riegos periódicos en verano encadena espigas durante meses; en secano estricto florece menos y de forma más corta, aunque sobrevive perfectamente una vez establecido.

Los dos primeros años necesita riegos regulares para instalar la raíz. Después, riegos profundos y espaciados en los meses secos son suficientes, y en zonas con lluvias de primavera y otoño puede pasar con muy poco.

No necesita abonado en suelo. Un aporte de compost al plantar y, si acaso, otro cada varios años, cubre todo lo que pide. Los excesos de nitrógeno producen mucha madera blanda y menos flor.

Poda

Florece sobre los brotes del año, y esto cambia por completo la forma de tratarlo respecto a los arbustos de floración primaveral. La poda se hace a finales de invierno, antes de la brotación, y puede ser severa.

La pauta habitual es acortar de forma clara toda la ramificación del año anterior, dejando una estructura de ramas principales cortas, o incluso rebajar la mata casi hasta la base si se quiere mantenerla compacta. Cuanto más fuerte es la poda de invierno, más vigorosos son los brotes y más grandes las espigas florales, aunque se retrasa algo el inicio de la floración.

Durante la temporada se pueden cortar las espigas ya marchitas para provocar una segunda floración, que en clima cálido suele llegar y prolonga el interés hasta bien entrado el otoño.

Rebrota con facilidad desde madera vieja y desde la base, así que un ejemplar abandonado se recupera sin dificultad con una poda de renovación a finales de invierno.

Plagas y problemas frecuentes

Es un arbusto muy sano y prácticamente libre de plagas de importancia en el jardín. Su follaje aromático parece contribuir a que los insectos lo dejen bastante en paz.

Los problemas que se ven suelen ser de manejo: escasez de flor por sombra o por falta de poda de invierno, y podredumbre de raíz en suelos permanentemente encharcados, que es distinto de la inundación temporal que sí tolera.

En primaveras muy húmedas puede verse algo de oídio en las hojas, sin consecuencias. Los brotes tiernos pueden atraer pulgones de forma puntual.

Multiplicación

Se multiplica con facilidad por esqueje semileñoso tomado en verano, con brotes del año de unos diez o quince centímetros, en sustrato ligero y con ambiente húmedo. También funciona el esqueje leñoso en invierno, clavado directamente en un bancal protegido, que no requiere ningún medio especial.

La siembra es viable con semilla recogida en otoño de los frutos maduros, sembrada en sustrato drenante. Germina de forma desigual y las plantas tardan un par de temporadas en tener tamaño de jardín, pero es una vía barata cuando se necesitan muchos ejemplares, por ejemplo para una plantación en talud.

El acodo y la separación de rebrotes de la base son alternativas sencillas para obtener plantas sueltas.

Usos en el jardín

Es una pieza de primer orden en jardinería mediterránea de bajo consumo de agua: macizos secos, setos informales, taludes, bordes de camino y zonas bajas donde se acumule el agua de lluvia. Su floración estival lo hace especialmente valioso combinado con arbustos que florecen en primavera, para escalonar el interés del jardín.

Es también una de las mejores plantas melíferas del verano, muy visitada por abejas y mariposas, así que encaja de lleno en jardines pensados para polinizadores. Conducido a varios troncos y despejado por abajo funciona como arbolillo de sombra ligera en patios pequeños.

En resumen

El sauzgatillo es un arbusto caducifolio mediterráneo, autóctono en buena parte del este y el sur peninsular, con hoja palmeada aromática y espigas azul lila que se suceden de junio a octubre. Tolera la sequía, el calizo, el ambiente costero, las heladas moderadas y los encharcamientos temporales.

Quiere pleno sol, un suelo ligero y drenado y riegos moderados y regulares para florecer bien. Como florece sobre los brotes del año, se poda a finales de invierno y admite podas severas, que es justo lo que hace falta para tener espigas grandes y una mata compacta.


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