UNA FLOR PARA AROMATIZAR EL TÉ
En el Lejano Oriente, de donde es originario (desde el Himalaya al sur de la China, Taiwán y el sur de Japón), las flores del Osmanthus fragrans se utilizan para perfumar el té verde o negro, tal como se hace con las de jazmín (Jasminum sambac), pero con el resultado de un aroma menos intenso y más afrutado. Basta añadir una pequeña cantidad de flores secas a un buen té y dejar que la mezcla repose en un recipiente herméticamente cerrado durante un par de semanas. También se emplean para preparar tartas, salsas, mermeladas, licores, dumplings y sopas. Forman parte de la farmacopea china como ingrediente de tisanas medicinales, y en el norte de la India, su poderoso perfume sirve como repelente de insectos
En el Lejano Oriente, de donde es originario (desde el Himalaya al sur de la China, Taiwán y el sur de Japón), las flores del Osmanthus fragrans se utilizan para perfumar el té verde o negro, tal como se hace con las de jazmín (Jasminum sambac), pero con el resultado de un aroma menos intenso y más afrutado. Basta añadir una pequeña cantidad de flores secas a un buen té y dejar que la mezcla repose en un recipiente herméticamente cerrado durante un par de semanas. También se emplean para preparar tartas, salsas, mermeladas, licores, dumplings y sopas. Forman parte de la farmacopea china como ingrediente de tisanas medicinales, y en el norte de la India, su poderoso perfume sirve como repelente de insectos