NIEVE DE FLORES ROSADAS
Hacia finales de abril, el bosquecillo de Kolkwitzia amabilis del Real Jardín Botánico de Madrid (en la foto) no deja lugar a dudas de que la estación de las flores ha llegado triunfal. Apenas se ven las hojas entre la extraordinaria profusión de flores, un despliegue que continúa al pie de los troncos como una suave nieve de pétalos. Este espectáculo, uno de los más llamativos del Jardín en primavera, se deja ver desde la misma Puerta de Murillo. La floración dura hasta finales de mayo.
La Kolkwitzia amabilis fue introducida en Europa a comienzos del siglo XX y se impuso en la jardinería occidental en el periodo de entreguerras.
Hacia finales de abril, el bosquecillo de Kolkwitzia amabilis del Real Jardín Botánico de Madrid (en la foto) no deja lugar a dudas de que la estación de las flores ha llegado triunfal. Apenas se ven las hojas entre la extraordinaria profusión de flores, un despliegue que continúa al pie de los troncos como una suave nieve de pétalos. Este espectáculo, uno de los más llamativos del Jardín en primavera, se deja ver desde la misma Puerta de Murillo. La floración dura hasta finales de mayo.
La Kolkwitzia amabilis fue introducida en Europa a comienzos del siglo XX y se impuso en la jardinería occidental en el periodo de entreguerras.