¿COMER O NO COMER LOS MADROÑOS?
Los madroños maduros los muy rojos, a punto de desprenderse o en el suelo tienen un sabor dulce y levemente ácido. Se pueden consumir crudos, aunque siempre con moderación: el propio nombre específico, unedo, quiere decir solo uno, una recomendación teóricamente relacionada con la embriaguez que pueden causar, a pesar de que el porcentaje de alcohol que se suele encontrar en ellos es muy bajo. Lo más probable es que el consejo apunte a los problemas de estómago que puede acarrear su alta concentración de taninos. Los madroños se utilizan sobre todo para elaborar mermeladas (en Internet se pueden encontrar numerosas recetas) y vino, vinagre, licor y aguardiente, gracias a la fermentación de los carbohidratos que contienen en gran cantidad.
Los madroños maduros los muy rojos, a punto de desprenderse o en el suelo tienen un sabor dulce y levemente ácido. Se pueden consumir crudos, aunque siempre con moderación: el propio nombre específico, unedo, quiere decir solo uno, una recomendación teóricamente relacionada con la embriaguez que pueden causar, a pesar de que el porcentaje de alcohol que se suele encontrar en ellos es muy bajo. Lo más probable es que el consejo apunte a los problemas de estómago que puede acarrear su alta concentración de taninos. Los madroños se utilizan sobre todo para elaborar mermeladas (en Internet se pueden encontrar numerosas recetas) y vino, vinagre, licor y aguardiente, gracias a la fermentación de los carbohidratos que contienen en gran cantidad.