FLORES QUE PARECEN DE CHENILLA
El aspecto aterciopelado de las llamativas colas de gato de estas acalifas es el resultado de miles de flores femeninas despojadas de pétalos y sépalos, reunidas en un tipo de inflorescencia en forma de densa espiga o racimo por lo general colgante, llamada amento. Los amentos suelen estar formados solo por flores femeninas, como en este caso, o solo masculinas, como en los sauces y avellanos. En estas acalifas, el rojo de las flores abarca un rango de tonalidades que van del carmín más intenso a un rosa frambuesa. Si se eliminan cuando están marchitas la floración se prolongará.
Existe otra acalifa muy valorada por su belleza, la Acalypha wilkesiana, en la que se lleva el protagonismo su brillante follaje rojo, cobrizo o anaranjado.
El aspecto aterciopelado de las llamativas colas de gato de estas acalifas es el resultado de miles de flores femeninas despojadas de pétalos y sépalos, reunidas en un tipo de inflorescencia en forma de densa espiga o racimo por lo general colgante, llamada amento. Los amentos suelen estar formados solo por flores femeninas, como en este caso, o solo masculinas, como en los sauces y avellanos. En estas acalifas, el rojo de las flores abarca un rango de tonalidades que van del carmín más intenso a un rosa frambuesa. Si se eliminan cuando están marchitas la floración se prolongará.
Existe otra acalifa muy valorada por su belleza, la Acalypha wilkesiana, en la que se lleva el protagonismo su brillante follaje rojo, cobrizo o anaranjado.