UN ÁRBOL MÁGICO
Los serbales, que se extienden por las regiones templadas de América del Norte, Europa, el norte de África y Asia central, son árboles de múltiples utilidades. Su madera es dura y elástica y se emplea en tornería. Con las flores se prepara una bebida calmante que se consume como un té. Los frutos en crudo resultan tóxicos son ricos en vitamina C; sirven para hacer mermeladas e intervienen en la elaboración del vodka ruso. Pero el serbal es también para algunos pueblos un árbol mágico. Los escoceses ponen sus hojas entre la ropa con fines protectores.
Los serbales, que se extienden por las regiones templadas de América del Norte, Europa, el norte de África y Asia central, son árboles de múltiples utilidades. Su madera es dura y elástica y se emplea en tornería. Con las flores se prepara una bebida calmante que se consume como un té. Los frutos en crudo resultan tóxicos son ricos en vitamina C; sirven para hacer mermeladas e intervienen en la elaboración del vodka ruso. Pero el serbal es también para algunos pueblos un árbol mágico. Los escoceses ponen sus hojas entre la ropa con fines protectores.