EL MANZANO DE CARTAGO
Los romanos lo conocieron por los cartagineses, de ahí que lo llamaran Malum punicum, manzano de Cartago. Sin embargo, el granado ya llevaba un par de milenios de cultivo en Asia occidental y el norte de África. Fue apreciado también por sus propiedades medicinales por todas las grandes civilizaciones de la Antigüedad: Babilonia, Fenicia, Grecia, Egipto, Persia..., en muchas de las cuales gozaba de un valor simbólico y religioso. Los árabes lo introdujeron en Europa a través de Andalucía, donde extendieron su cultivo hasta el punto de bautizar con su nombre a la ciudad de Granada.
Los romanos lo conocieron por los cartagineses, de ahí que lo llamaran Malum punicum, manzano de Cartago. Sin embargo, el granado ya llevaba un par de milenios de cultivo en Asia occidental y el norte de África. Fue apreciado también por sus propiedades medicinales por todas las grandes civilizaciones de la Antigüedad: Babilonia, Fenicia, Grecia, Egipto, Persia..., en muchas de las cuales gozaba de un valor simbólico y religioso. Los árabes lo introdujeron en Europa a través de Andalucía, donde extendieron su cultivo hasta el punto de bautizar con su nombre a la ciudad de Granada.