Temperatura media o alta
Pleno sol
Cualquiera, incluso calizo y salino
Riego moderado
Hoja perenne o semiperenne
Flor: abril-septiembre
Vainas semileñosas con semillas

Parkinsonia aculeata, conocida en España como palo verde, espinillo o cina-cina, es una leguminosa americana de porte de arbolito que se planta en las zonas más secas y cálidas del país por una razón muy concreta: florece amarillo durante casi medio año y sobrevive a condiciones que arruinan a casi cualquier otro árbol ornamental.

Su rasgo más llamativo es que el árbol entero es verde. Ramas y tronco joven tienen la corteza de un verde vivo y clorofílico, de modo que la planta fotosintetiza con el tallo. Eso le permite prescindir de la hoja cuando llega la sequía y seguir funcionando, y explica que en verano un ejemplar pueda quedarse casi desnudo sin sufrir por ello.

Cómo reconocerlo

Forma un arbolito o arbusto grande de copa abierta, irregular y muy ligera, a menudo con varios troncos y con ramas colgantes en las puntas. Se queda en un tamaño pequeño o medio, apropiado para jardines de casa, y crece deprisa cuando tiene calor.

La hoja es única y no se parece a la de ningún otro árbol de jardín español: compuesta, con un raquis aplanado, alargado y colgante, de hasta varios decímetros, sobre el que se disponen decenas de folíolos diminutos y separados. El conjunto da un aspecto de cinta verde flotante, y de ahí uno de los nombres populares. Con la sequía los folíolos caen y queda solo el raquis verde, que sigue haciendo su trabajo.

Tiene espinas. En la base de las hojas se forman aguijones cortos y punzantes, y ramas y ramillas también las llevan. Es un dato de ubicación, no un detalle botánico: no es árbol para plantar junto a un paso estrecho, a la entrada de una casa o donde jueguen niños.

La flor sale de abril a septiembre, en racimos de flores amarillas de cinco pétalos, uno de ellos con una mancha anaranjada o rojiza que se oscurece con la edad de la flor. La floración es larga y escalonada, con picos tras las lluvias. El fruto es una legumbre estrecha, algo leñosa, estrangulada entre las semillas, que persiste en la rama.

Dónde plantarlo en España

Es un árbol para el sureste peninsular, para el litoral mediterráneo cálido, para el valle del Guadalquivir y para Canarias. Necesita calor, sol pleno y ausencia de heladas fuertes. En el interior frío y en el norte húmedo no tiene sentido plantarlo.

A cambio, su tolerancia es extraordinaria en tres frentes donde la mayoría falla: sequía prolongada, suelo calizo y salinidad, tanto del suelo como del viento marino. Eso lo convierte en una opción muy útil en jardines de primera línea de costa y en zonas de suelo pobre y salino donde otras especies se estancan.

Requiere sol directo. En sombra parcial se estira, florece poco y pierde la densidad. Y necesita drenaje: la sequía no lo mata, el encharcamiento sí.

Riego y sustrato

El riego es moderado los primeros años y prácticamente prescindible después en su zona de clima. Un ejemplar establecido en el sureste español pasa el verano sin aportes, aunque unos riegos espaciados prolongan la floración y mantienen la hoja, mientras que en sequía severa el árbol simplemente se defolia y espera.

Le vale cualquier suelo mientras drene: arenoso, pedregoso, calizo, pobre o salino. No hay que enmendarlo ni abonarlo: en suelo rico y con agua abundante crece blando, se despeina y se vuelve más frágil.

En terreno arcilloso hay que romper bien el hoyo de plantación, plantar algo elevado y ser prudente con el riego. La asfixia radicular es el único error de cultivo que se paga caro.

Poda

Necesita poda de formación porque tiende a hacer una mata desordenada, con ramas largas, flexibles y colgantes. Elegir pronto uno o varios troncos y limpiar el tercio inferior deja un arbolito con silueta definida y libera el paso bajo la copa.

La poda hay que hacerla con protección: guantes gruesos y manga larga, por las espinas. Se poda a final del invierno o al principio de la primavera, antes de que arranque la floración. La madera es blanda y las ramas largas se rompen con viento fuerte, así que aligerar los extremos de las ramas más extendidas reduce roturas.

Rebrota bien tras podas severas, de manera que un ejemplar viejo y desordenado se puede reconducir. Los rebrotes de la base conviene retirarlos si se quiere mantener el tronco limpio.

Cuidado con la dispersión

El palo verde produce mucha semilla, de cubierta dura y larga persistencia, y en climas cálidos y secos germina con facilidad fuera del jardín, sobre todo en ramblas, cauces y terrenos alterados. En varias regiones del mundo con clima árido se ha convertido en una planta problemática por esa vía.

En un jardín particular la recomendación sensata es retirar las legumbres antes de que se abran si la parcela linda con terreno natural, cauces secos o zonas de rambla, y arrancar las plántulas espontáneas cuando aparezcan. Es una precaución barata y evita convertir una planta ornamental en un problema para el entorno.

Multiplicación

Por semilla, que es lo habitual y lo sencillo. La cubierta es dura e impermeable, así que necesita escarificación previa: una lija suave o un remojo en agua caliente que se deja enfriar durante la noche. Sembrada en primavera con calor, germina en pocos días.

Las plántulas crecen muy rápido y se plantan en su sitio definitivo pronto, porque desarrollan enseguida una raíz principal profunda que no conviene enroscar en el contenedor. También enraíza de esqueje semileñoso, aunque por semilla es tan fácil que rara vez se usa otro método.

Usos en el jardín

Su sitio natural es el jardín seco o de xerojardinería, plantado sobre grava o entre plantas de secano, donde el verde de las ramas y el amarillo de la flor destacan sobre el suelo claro. Combina bien con crasas, agaves, aloes y aromáticas mediterráneas, que piden el mismo riego escaso.

Como árbol de sombra tiene una limitación evidente: la copa es tan ligera que apenas da sombra, y en verano puede quedarse sin hoja. No se planta para eso, sino para la flor, para el color de la corteza y para la silueta.

También funciona como seto defensivo o barrera impenetrable, aprovechando las espinas, en linderos de finca. Y en primera línea de costa es una de las pocas especies arbóreas de floración larga que aguanta el viento cargado de sal sin quemarse.

En resumen

El palo verde es un árbol de jardín seco de primera categoría para el sureste peninsular, el litoral cálido y Canarias: florece amarillo de abril a septiembre, aguanta sequía, caliza, salinidad y suelo pobre, y su corteza verde le da un aspecto que ningún otro árbol ornamental reproduce. Pide sol pleno, drenaje y poco más.

Al plantarlo hay que contar con tres cosas. Tiene espinas, así que la ubicación debe evitar pasos y zonas de juego. Da poca sombra y puede defoliarse en pleno verano, de modo que no sirve como árbol de sombra. Y produce mucha semilla viable, por lo que en parcelas junto a ramblas o terreno natural conviene retirar las legumbres y controlar las plántulas espontáneas.


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