Olea europaea es el olivo, un árbol de hoja perenne de la familia de las oleáceas y la especie que mejor define el paisaje agrario del sur de Europa. Esta ficha lo mira como árbol de jardín, que es un uso muy distinto del cultivo para aceite: aquí lo que importa es el porte, la sombra ligera, el color gris plateado del follaje y la resistencia a la sequía, y la aceituna es un extra.
Como planta ornamental tiene una ventaja que pocas especies reúnen: es perenne, aguanta calor, sequía, viento, salinidad y suelo calizo, vive siglos, admite trasplante de ejemplares adultos y se puede podar prácticamente a cualquier forma. Su límite es el frío intenso y el suelo encharcado, y fuera de eso es difícil de matar.
Cómo reconocerlo
El olivo forma un árbol de tronco grueso, retorcido y acanalado con la edad, que en los ejemplares viejos se ahueca y se llena de nudosidades. La copa es irregular, abierta y de follaje ligero, y el árbol tiende a formar mata con varios pies si no se conduce a tronco único.
La hoja es opuesta, estrecha y lanceolada, coriácea, de un verde grisáceo por el haz y claramente plateada por el envés, cubierta de pelos escamosos que reducen la pérdida de agua. Ese doble color es lo que produce el efecto característico cuando sopla el viento y el olivar entero cambia de tono.
Florece entre abril y junio, según la zona, en racimillos axilares de flores pequeñas, blanquecinas y poco vistosas, muy numerosas. La polinización es anemófila, es decir, la hace el viento, y el polen es una causa conocida de alergia estacional en las zonas olivareras.
El fruto es la aceituna, una drupa que pasa del verde al morado y al negro al madurar, entre noviembre y marzo. En un olivo de jardín sin tratar, la aceituna cae al suelo y mancha el pavimento, lo que conviene tener presente al elegir el sitio.
Dónde plantarlo en España
El olivo prospera en toda la España mediterránea y en el interior de la mitad sur, así como en el valle del Ebro y en zonas templadas del interior. Necesita sol pleno: en sombra se ahíla, pierde el color plateado y no fructifica.
El frío marca su límite septentrional y altitudinal. Las heladas fuertes y prolongadas dañan las ramas jóvenes y pueden matar los ejemplares pequeños, aunque un olivo adulto herido suele rebrotar desde la base. En el norte húmedo el problema no es solo la temperatura, sino la falta de calor estival y el exceso de humedad, que favorece las enfermedades de hoja.
Tolera muy bien el ambiente costero, incluida la salinidad del viento, y el suelo calizo, que es donde vive de forma natural. Aguanta también el ambiente urbano y el reflejo del pavimento.
Dos consideraciones para el jardín. La primera es la caída de aceituna, que mancha suelos claros y terrazas. La segunda es el polen: plantar un olivo junto a la ventana de un dormitorio en una casa con alérgicos al polen de olivo no es buena idea.
Riego y sustrato
Riego escaso, y eso es literal. Un olivo bien arraigado sale adelante en casi toda su área de cultivo sin riego, y en jardín lo que más lo perjudica es el exceso de agua, no la falta. La raíz es profunda y explora un gran volumen de suelo.
Los dos o tres primeros años sí necesita riegos de apoyo en verano, espaciados y profundos, para que la raíz baje. A partir de ahí, un riego mensual en los veranos más duros basta y sobra. Si el olivo comparte alcorque con un césped regado a diario, el resultado es un árbol con raíz superficial, más frágil y más expuesto a podredumbres.
El sustrato ideal es pobre, suelto, pedregoso y bien drenado, y admite pH básico sin ningún problema. En suelos arcillosos y pesados hay que garantizar el drenaje, plantar en montículo si hace falta y no regar de más. La asfixia radicular en suelo encharcado es la causa más frecuente de muerte de un olivo de jardín.
Plantación y trasplante
Se planta en primavera en zonas frías y en otoño o final del invierno en las cálidas. El hoyo debe ser amplio, con la tierra circundante descompactada, y el cuello nunca enterrado.
El olivo tiene una capacidad de rebrote y de regeneración radicular excepcional, y por eso admite el trasplante de ejemplares adultos, incluso muy viejos, algo que ninguna otra especie arbórea de jardín tolera de forma comparable. Es lo que ha creado un comercio de olivos centenarios para jardinería.
Sobre ese comercio conviene una advertencia práctica. Un olivo viejo trasplantado necesita años de cuidado hasta reconstruir raíz, un anclaje firme y, sobre todo, una procedencia documentada. La sanidad vegetal de un ejemplar sin papeles es una incógnita, y los movimientos de olivos adultos son precisamente una de las vías de dispersión de plagas reguladas. Comprar en vivero con pasaporte fitosanitario no es un formalismo.
Poda
La poda ornamental del olivo no tiene nada que ver con la de producción. En jardín el objetivo es la forma y la salud del árbol, no la cosecha, así que se poda menos y con otro criterio.
Lo básico es aclarar el interior de la copa para que entre luz y aire, retirar la madera seca y quitar los chupones que salen del pie y del tronco, que aparecen constantemente y a mucha velocidad. Esos chupones conviene arrancarlos en verde con la mano en cuanto salen, porque cortados vuelven con más fuerza.
El momento es el final del invierno o el principio de la primavera, con el frío ya pasado. El olivo tolera podas severas y rebrota de madera vieja, de modo que un ejemplar abandonado se puede reconducir, aunque conviene repartir la operación en dos o tres años en vez de hacerla de golpe.
Si se quiere reducir la producción de aceituna en un olivo ornamental, una poda de aclareo tras la floración reduce el cuajado sin dañar el árbol.
Plagas y enfermedades
- Xylella fastidiosa. Es una bacteria de cuarentena presente en varias zonas de España, y el olivo es uno de sus huéspedes. Provoca desecación de ramas y decaimiento progresivo. Ante un olivo que se seca por sectores sin causa clara, lo correcto es avisar al servicio de sanidad vegetal de la comunidad autónoma y no mover material vegetal de la finca. Es también el motivo por el que existen restricciones al movimiento de plantas en las zonas demarcadas.
- Repilo. Hongo que produce manchas circulares en la hoja, con halo, y defoliación. Aparece con humedad y copas cerradas. El aclareo de la copa es la mejor prevención.
- Mosca del olivo. Pica la aceituna y la echa a perder. En un olivo puramente ornamental es indiferente.
- Cochinilla. Frecuente en copas densas y poco ventiladas, con la negrilla asociada que ennegrece las hojas.
- Tuberculosis del olivo. Bacteria que forma tumores leñosos en ramas y tronco, y que entra por heridas. Se limita desinfectando la herramienta de poda y evitando podar con tiempo húmedo.
Usos en el jardín
Como pieza aislada es difícil de superar: un olivo viejo de tronco retorcido en medio de una grava o de un tapiz de aromáticas resuelve un jardín mediterráneo entero. La sombra que da es ligera y permite plantar debajo especies de secano como lavanda, romero, salvia o santolina.
En seto y en pantalla se usa poco, pero funciona en grupo o en alineación en fincas grandes. También se cultiva en contenedor grande en terrazas, donde el problema pasa a ser el riego, porque en maceta sí hay que regar con regularidad, y sobre todo el drenaje.
Es una de las especies clásicas de bonsái mediterráneo, gracias al rebrote de madera vieja y a la corteza que envejece rápido, y admite formas recortadas en bola o en nube.
En resumen
El olivo es el árbol perenne más resistente que se puede plantar en clima mediterráneo: sol, sequía, caliza, viento salino y ciudad no le hacen mella, vive siglos y su follaje gris plateado da carácter a cualquier jardín seco. Se poda con libertad, rebrota de madera vieja y admite el trasplante de ejemplares adultos.
Sus dos límites son el frío intenso y, sobre todo, el agua en exceso: la mayoría de los olivos que se pierden en jardín mueren por encharcamiento, no por sequía. A eso se añaden dos cosas a valorar antes de plantarlo, la caída de aceituna sobre el pavimento y el polen en primavera, y una precaución al comprarlo: exigir siempre planta de vivero con pasaporte fitosanitario, especialmente si se trata de un ejemplar adulto.