UN CLÁSICO DE LOS PARQUES
Por su impresionante porte, floración, densa sombra y precioso otoño, el tulípero de Virginia es un árbol muy utilizado en las zonas climáticas aptas. Se suele emplear en alineaciones, como en el jardín de la familia Botín en Puente San Miguel, Cantabria, o en el palacio de Serralves, en Oporto; en grupos, o como elemento singular y alegórico, como el ejemplar que destaca en el Monasterio de Yuste, Extremadura.
Existen numerosos cultivares, entre ellos Arnold, columnar; Compactum, que no supera los 15 metros; Aureo Marginatum, de hojas con márgenes amarillos; Medio Pictum, de hojas con manchas amarillentas en el centro; Integrifolium, de hojas casi rectangulares; Tortuosum, de ramillas tortuosas y curvadas.
Por su impresionante porte, floración, densa sombra y precioso otoño, el tulípero de Virginia es un árbol muy utilizado en las zonas climáticas aptas. Se suele emplear en alineaciones, como en el jardín de la familia Botín en Puente San Miguel, Cantabria, o en el palacio de Serralves, en Oporto; en grupos, o como elemento singular y alegórico, como el ejemplar que destaca en el Monasterio de Yuste, Extremadura.
Existen numerosos cultivares, entre ellos Arnold, columnar; Compactum, que no supera los 15 metros; Aureo Marginatum, de hojas con márgenes amarillos; Medio Pictum, de hojas con manchas amarillentas en el centro; Integrifolium, de hojas casi rectangulares; Tortuosum, de ramillas tortuosas y curvadas.