POR UN NOBLE ITALIANO
El botánico Alberto Durazzini la bautizó albizia en honor al naturalista Filippo degli Albizzi, el noble florentino que introdujo sus semillas en Europa desde Constantinopla a mediados del siglo XVIII. Julibrissin derivaría de la palabra persa que designa la especie. Precisamente su origen se sitúa en Irán, aunque se da de forma espontánea prácticamente en toda Asia, desde Turquía a China, Taiwán y Japón. Hoy crece en Europa y América gracias a su gran adaptabilidad. A su belleza ornamental se añade el valor de su madera, de un marrón rojizo veteado de negro, que se solía usar en marquetería.
El botánico Alberto Durazzini la bautizó albizia en honor al naturalista Filippo degli Albizzi, el noble florentino que introdujo sus semillas en Europa desde Constantinopla a mediados del siglo XVIII. Julibrissin derivaría de la palabra persa que designa la especie. Precisamente su origen se sitúa en Irán, aunque se da de forma espontánea prácticamente en toda Asia, desde Turquía a China, Taiwán y Japón. Hoy crece en Europa y América gracias a su gran adaptabilidad. A su belleza ornamental se añade el valor de su madera, de un marrón rojizo veteado de negro, que se solía usar en marquetería.