UN JARRÓN ESPECTACULAR
La singular belleza de las flores de la mimosa la hacen ideal para dar color a cualquier ambiente. Se debe cortar con cuidado un racimo, dejando en el extremo un trozo de la ramilla (ya se eliminará más tarde si hiciera falta). Lo mejor es colocarla en un jarrón de cristal alto y estrecho, o al menos uno con boca no muy ancha para que no se incline con el peso del racimo.
La singular belleza de las flores de la mimosa la hacen ideal para dar color a cualquier ambiente. Se debe cortar con cuidado un racimo, dejando en el extremo un trozo de la ramilla (ya se eliminará más tarde si hiciera falta). Lo mejor es colocarla en un jarrón de cristal alto y estrecho, o al menos uno con boca no muy ancha para que no se incline con el peso del racimo.