La punta de la hoja de la Yucca gloriosa es una espina dura, de color pardo, capaz de atravesar una manga y de llegar al hueso de la mano. Ese detalle, y no el porte ni la floración, es lo que decide dónde se planta. Todo lo demás de esta planta es fácil: aguanta el viento salino, la sequía y las heladas moderadas sin pedir nada. Pero si se coloca mal, cada persona que pase por delante paga el descuido.
Dónde no se planta
Las reglas de colocación son cortas y no admiten excepciones:
Nunca al borde de un camino, un paso o una escalera. El margen de seguridad razonable es dejar el eje de la planta a metro y medio largo del borde por el que camina la gente, contando con que las hojas exteriores se abren con los años y con que un ejemplar adulto ocupa entre 1,5 y 2 m de diámetro.
Nunca en una isleta estrecha de aparcamiento, donde alguien abre la puerta del coche y sale directo contra las hojas.
Nunca en zonas de juego ni en el paso hacia ellas. Aquí está lo importante: la etapa peligrosa no es la del ejemplar viejo y alto, que ya tiene la copa por encima de la cabeza, sino la del ejemplar joven, todavía sin tronco, con la roseta a media altura. Esa altura coincide con la cara de un niño de cinco o seis años.
Si el sitio es bueno para la planta pero pasa gente por al lado, la alternativa razonable es Yucca gloriosa var. tristis, que muchos catálogos siguen llamando Yucca recurvifolia: mismo porte, misma tolerancia, pero hojas arqueadas hacia abajo y con el ápice mucho más blando. Cortar las puntas a una gloriosa normal no es solución, porque la hoja queda truncada de por vida y la planta pierde por completo la forma que justificaba plantarla.
Un pinchazo profundo, y sobre todo cualquier lesión ocular, se ve en urgencias y no en casa: la punta es quebradiza y puede quedar dentro. Para podar u operar cerca, gafas y guantes de manejo de espinos.
Qué planta es
Es una asparagácea del sureste de Estados Unidos, de las dunas y los arenales costeros que van de Carolina del Norte a Florida. Ese origen explica casi todo su comportamiento en jardín.
Forma un tronco leñoso, simple al principio y ramificado con los años, que en cultivo suele quedarse entre 1 y 2,5 m, con ejemplares viejos que pasan de 4 m. Las hojas miden entre 40 y 60 cm de largo por 3 a 6 cm de ancho, son rígidas, de un verde azulado glauco, con el margen entero y liso, sin dientes ni filamentos. Eso la separa de Yucca aloifolia, que tiene el borde finamente denticulado, y de Yucca filamentosa, que se deshilacha en hilos rizados y carece de tronco.
Florece a finales de verano y en otoño, entre agosto y octubre, con una panícula erguida de 1 a 1,5 m cargada de flores acampanadas colgantes, blancas y a menudo teñidas de púrpura por fuera. En su tierra la poliniza una polilla del género Tegeticula, que no está aquí, así que en España la floración es espectacular pero casi nunca cuaja fruto. Sin fruto no hay semilla, y la multiplicación va por otro lado.
Entre las variedades de hoja, 'Variegata' lleva el margen crema y 'Bright Star' combina amarillo dorado con tonos rosados en frío. Las dos pinchan exactamente igual que la especie.
Por qué funciona en la costa y en el jardín seco
Los dos usos vienen del mismo sitio: es una planta de duna. Sus hojas gruesas y cerosas soportan el salitre y el viento marino sin quemarse, y sus raíces trabajan bien en suelos arenosos, pobres y muy drenados. En primera línea de costa, donde la mayoría de arbustos ornamentales se achicharran por el lado que da al mar, la gloriosa mantiene la hoja intacta. Aguanta también el rociado ocasional de agua salobre de riego, que es el otro problema típico del litoral mediterráneo.
En el jardín seco de interior sirve por lo contrario: por la sequía. Un ejemplar establecido pasa el verano sin un solo riego en casi toda la Península. La silueta rígida y vertical le da estructura a las plantaciones de gravas, que sin ella tienden a quedarse en una masa blanda de aromáticas.
Cultivo
Suelo. El drenaje manda por encima de la fertilidad. En arena o grava crece sin problema; en arcilla compacta con invierno lluvioso, la base del tronco se pudre. Si el suelo es pesado, se planta en un montículo elevado 20 o 30 cm y se enmienda con árido grueso, no con turba.
Sol. Pleno, todo el día. A media sombra se ahíla, las hojas pierden rigidez y no florece.
Riego. El primer verano, un riego generoso cada dos o tres semanas para asentar la raíz. A partir del segundo año, nada en jardín; en maceta, un riego cuando el sustrato esté seco de arriba abajo, y ninguno entre noviembre y febrero.
Frío. Es rústica de verdad para lo que aparenta: soporta entre -12 y -15 ºC sin daño apreciable, y bajadas puntuales de -18 ºC si el suelo está seco. El frío húmedo con suelo encharcado la mata mucho antes que el frío seco.
Abonado. Innecesario en suelo. En maceta, un abono para cactáceas diluido, una o dos veces en primavera. Con exceso de nitrógeno la hoja se pone blanda y se dobla.
Limpieza. Las hojas secas quedan colgando en una falda alrededor del tronco. Se pueden dejar, que es el aspecto natural, o retirar tirando hacia abajo con guantes. La vara floral seca se corta a ras en cuanto pierde las flores.
Multiplicación. Por hijuelos de la base, separados en primavera con un trozo de raíz, o por trozos de tronco de 20 a 30 cm plantados verticales en arena húmeda, también en primavera. Enraízan en dos o tres meses con calor.
Toxicidad y otros avisos
Las hojas y el rizoma contienen saponinas, irritantes para el aparato digestivo. No es una planta comestible ni sus frutos se consumen, y conviene tenerlo presente si hay perros que muerden todo lo que encuentran. El contacto con la savia puede irritar la piel sensible.
Plagas, pocas. En clima húmedo aparecen cochinillas algodonosas escondidas en la base de las hojas, donde es difícil llegar, y en ejemplares mal drenados, podredumbres de cuello que empiezan por un olor agrio y hojas que se desprenden enteras al tirar. Cuando eso pasa, la parte alta del tronco todavía sana se puede cortar y reenraizar; la base ya no se recupera.
En resumen
La Yucca gloriosa es un arbusto de tronco, hoja rígida glauca y punta espinosa dura, originario de las dunas del sureste de Estados Unidos. Florece en verano tardío y otoño con una panícula blanca de más de un metro, aguanta -12 a -15 ºC, el viento salino y la sequía, y solo exige un suelo que drene. Su punto crítico es la colocación: lejos de pasos, accesos y zonas de niños, con margen para el diámetro adulto. Donde eso no se pueda garantizar, la variedad tristis de hoja arqueada da el mismo efecto sin el riesgo.