La etiqueta del vivero dice Viburnum lucidum. Los catálogos botánicos actuales lo escriben de otra forma: Viburnum tinus subsp. lucidum (Mill.) Nyman. Es decir, el llamado durillo grande no es una especie distinta del durillo de toda la vida, sino una subespecie del mismo Viburnum tinus que puebla los encinares y umbrías de la península. Conviene aclararlo antes de nada, porque el nombre de la etiqueta anuncia una planta distinta de la que en realidad va al hoyo, y el seto acaba comportándose exactamente como un durillo común.

La cuestión del nombre, resuelta

Viburnum lucidum Mill. es un nombre publicado en el siglo XVIII que la mayoría de los tratamientos taxonómicos modernos no acepta como especie independiente. Se recoge como subespecie o como variedad (V. tinus var. lucidum) dentro del durillo. Su distribución natural está en el Mediterráneo occidental, con poblaciones en la península ibérica, el norte de África y las islas atlánticas.

Las diferencias con el durillo tipo son reales, aunque de grado y no de naturaleza:

Hoja más grande y más brillante. De 8 a 12 cm frente a los 5 a 8 cm del tipo, más ancha, de un verde oscuro lustroso y sin los pelillos del envés que sí tiene V. tinus en los nervios. De ahí el epíteto lucidum.

Inflorescencia mayor. Corimbos de 10 a 12 cm de diámetro, frente a los 6 a 9 cm del durillo común.

Más vigor. Crece más rápido y llega más alto, de 3 a 4 metros con facilidad.

Algo menos rústico. Y este es el punto práctico: aguanta bien hasta unos -8 ºC, y por debajo de -10 ºC empieza a quemarse la hoja. El durillo tipo, más pequeño y compacto, tolera un par de grados más. En Burgos, Soria o Teruel, un seto de durillo grande sufre; en la costa mediterránea, en Andalucía o en el litoral atlántico va perfecto.

Corimbo de flores blancas del Viburnum lucidum

Por qué se usa tanto en setos

Reúne cuatro cosas que rara vez coinciden en el mismo arbusto: hoja perenne densa hasta el suelo, crecimiento rápido de 30 a 50 cm al año en condiciones normales, tolerancia a la caliza y al agua dura, y buena respuesta a la tijera. Un seto plantado a 70-80 cm entre pies cierra en dos o tres temporadas y llega sin problema a 2-2,5 m de altura de pantalla.

Tolera además la media sombra, cosa que muchos setos perennes de crecimiento rápido no hacen. Bajo la copa de pinos o en una medianera orientada al norte sigue siendo denso, aunque florece menos. Y aguanta la contaminación urbana y una salinidad moderada, lo que lo hace válido en primera línea de costa si no recibe el salpicón directo.

Como planta aislada o en grupo también funciona: mata redondeada, hoja limpia todo el año y dos momentos de interés, la flor invernal y el fruto azul metálico del verano.

Floración invernal y fruto

Es el rasgo que lo diferencia de la mayoría de los setos perennes al uso. Los corimbos se forman a finales de otoño y se abren entre noviembre y marzo, con el máximo en enero y febrero en la costa mediterránea. Los botones son rosados o rojizos y las flores, al abrir, blancas con estambres amarillos. Es floración de invierno de verdad, en frío, y funciona como recurso de néctar en una época en la que casi no hay otra cosa abierta: abejas y sírfidos la visitan en cuanto sube la temperatura al mediodía.

El fruto es una drupa ovoide de 6-8 mm que madura en verano, azul oscuro con un brillo metálico muy característico. Ese color no procede de un pigmento sino de la estructura de la pared del fruto, que refleja la luz azul, y es de los pocos casos de color estructural en frutos conocidos. Las aves lo consumen, aunque sin entusiasmo, y suele quedar bastante en la planta.

Los frutos crudos sientan mal: contienen saponinas y provocan molestias digestivas, náuseas y diarrea si se comen. No es un fruto comestible y no se recolecta.

El pulgón del durillo

Es el problema número uno, y aparece todos los años. El pulgón del durillo (Aphis viburni, del complejo de Aphis fabae) coloniza los brotes tiernos en primavera, entre marzo y mayo, y otra vez en otoño si hay rebrote.

Cómo se reconoce. Las hojas nuevas del extremo de cada brote se enrollan hacia dentro, se abullonan y quedan deformadas de forma permanente. Al abrir el cogollo aparecen colonias de pulgones negros o verde oscuro. Después llega la melaza pegajosa y sobre ella la negrilla, ese hollín negro que ennegrece la hoja y reduce la fotosíntesis. En un seto recortado, el resultado es un remate feo y sucio durante meses, porque la hoja deformada no se recupera.

Qué lo empeora. El exceso de nitrógeno. Un seto abonado con demasiado fertilizante de liberación rápida saca brotes tiernos, acuosos y largos que son exactamente lo que el pulgón busca. Los recortes repetidos en primavera fuerzan rebrote continuo y prolongan el banquete.

Manejo. Retrasar el abonado y usar formulaciones equilibradas o de liberación lenta. Respetar la fauna auxiliar: mariquitas, larvas de sírfido, crisopas y avispillas parasitoides limpian una colonia en dos o tres semanas si no se pulveriza nada de amplio espectro. Cuando el ataque es fuerte y temprano, jabón potásico o aceite de parafina mojando bien el interior de los cogollos, repitiendo a los siete días. La clave es tratar al principio: una vez que la hoja se ha enrollado, el pulgón queda protegido dentro y ningún producto de contacto llega.

Seto de Viburnum lucidum de hoja perenne y lustrosa

Phytophthora: el problema que mata

El pulgón afea; la Phytophthora mata. Es la causa habitual de que en un seto de durillo aparezcan calvas de plantas muertas sin explicación aparente, y es prácticamente irreversible cuando se manifiesta.

Qué es. Un oomiceto del suelo, normalmente Phytophthora cinnamomi o P. citricola, que produce zoosporas móviles que necesitan agua libre para desplazarse e infectar la raíz. Por eso el problema es de suelo pesado y encharcado, no de hongo del aire.

Cómo se manifiesta. Un ejemplar que se marchita entero de golpe, con la hoja colgando pero sin caerse, a menudo en pleno calor de junio o julio después de un invierno lluvioso. Al arrancarlo, las raíces finas han desaparecido, las gruesas están pardas y blandas y la corteza del cuello se desprende dejando ver tejido oscuro. En un seto se propaga en línea, planta a planta, siguiendo el recorrido del agua.

Por qué ocurre. Suelo arcilloso compactado, plantación en hoyo de tierra buena dentro de arcilla (que actúa como una maceta que retiene agua), riego por goteo permanente sobre el cuello, o riego de verano abundante en terreno que ya drena mal.

Prevención, que es lo único eficaz. Plantar sobre caballón o lomo elevado de 20-30 cm en cualquier terreno arcilloso, dejando el cuello claramente por encima del nivel del suelo. Mejorar el drenaje de toda la franja del seto, no solo del hoyo. Separar los goteros del tronco. Regar espaciado y profundo en vez de poco y a diario. Y no reponer una baja plantando en el mismo hueco: el inóculo sigue ahí.

Una vez declarada, la planta afectada se arranca con el máximo de raíz posible y se retira. Los fosfonatos (fosfito potásico) tienen efecto preventivo y de contención en el resto del seto, pero no resucitan a un ejemplar con el cuello podrido.

Cuidados corrientes

Ubicación. Sol o media sombra. A pleno sol y con reflejo de pared blanca en el sur peninsular puede quemar hoja en agosto si falta agua.

Suelo. Cualquiera que drene. Indiferente al pH, tolera bien la caliza.

Riego. Moderado. Dos primeros años, regular; después, riegos espaciados en verano. Es más resistente a la sequía de lo que aparenta y mucho menos resistente al exceso de agua de lo que aparenta.

Abonado. Una aportación de compost o de abono de liberación lenta a la salida del invierno. Nada de nitrógeno rápido en primavera si hay historial de pulgón.

Poda. Florece sobre madera formada el año anterior. Se recorta al terminar la floración, en marzo o abril. Un tijereteado en septiembre u octubre elimina los botones florales ya formados y deja el seto sin flor todo el invierno. Un segundo repaso ligero a finales de junio es admisible en setos formales.

Plantación y trasplante. De octubre a marzo, evitando heladas. En contenedor se puede plantar casi todo el año salvo en pleno verano.

Multiplicación. Esqueje semileñoso de 10-15 cm en julio o agosto, con hormona de enraizamiento y sustrato arenoso bajo plástico; enraíza con facilidad en cuatro a seis semanas. También por acodo bajo.

En resumen

El durillo grande de vivero es Viburnum tinus subsp. lucidum: la misma especie que el durillo común, con hoja mayor y más lustrosa, corimbos más grandes, más vigor y unos dos grados menos de resistencia al frío, lo que lo limita a zonas de mínimas por encima de -8 ºC. Es un excelente seto perenne de crecimiento rápido, tolerante a la cal y a la media sombra, con floración blanca de noviembre a marzo y fruto azul metálico en verano, no comestible. Los dos problemas que da son concretos: el pulgón del durillo, que deforma los brotes y ensucia con melaza y negrilla y se controla actuando pronto y sin abusar del nitrógeno, y la Phytophthora del suelo pesado, que mata plantas enteras y solo se combate con drenaje, plantación elevada y riego espaciado.


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