Si tienes groselleros o grosellas espinosas en la finca, replantéate este árbol antes de comprarlo. La roya vesicular del pino, Cronartium ribicola, necesita alternar entre un pino de cinco acículas y un Ribes para completar su ciclo, y Pinus strobus es el hospedante más vulnerable que existe. Con las dos plantas juntas en el mismo jardín, el hongo tiene todo lo que necesita.

Dicho el aviso, va lo demás: el pino de Weymouth es uno de los árboles ornamentales más elegantes que se pueden plantar en la mitad norte húmeda de la Península, y su follaje no se parece al de ningún pino ibérico.

Qué árbol es y cómo se reconoce

Pinus strobus L. es el pino blanco del este de Norteamérica, llamado en español pino de Weymouth, pino canadiense o pino blanco americano. Pertenece al subgénero Strobus, el de los pinos blandos, y eso se nota en cuanto lo tocas.

Las acículas van en fascículos de cinco, miden de seis a doce centímetros, son finas, flexibles y de un verde azulado grisáceo. Puedes cerrar la mano sobre un manojo sin que pinche. Cada acícula vive dos o tres años, de modo que la copa mantiene siempre un aspecto ligero y algo transparente, muy distinto de la masa compacta de un Pinus nigra.

Las piñas son la otra señal inconfundible: cilíndricas, curvadas, colgantes, de ocho a veinte centímetros, con escamas finas sin pincho y una resina blanca pegajosa en la punta que se queda en los dedos. Maduran en el segundo año, en otoño, y sueltan una semilla pequeña provista de un ala larga.

El porte es piramidal de joven y se abre en pisos horizontales irregulares con la edad, con un aire de árbol japonés que ha hecho carrera en jardinería. Crece rápido —de 40 a 70 centímetros al año en buenas condiciones— y en su tierra pasa de los 45 metros. En España, un ejemplar bien situado ronda los 20-30 metros a los cincuenta años.

Un detalle práctico: las ramas salen en verticilos anuales, un piso por año. Contando los verticilos del tronco desde abajo se estima la edad del árbol joven con bastante fiabilidad.

Bosque de pinos de Weymouth junto a un río en calma

De dónde viene y por qué se plantó en Europa

Su área natural va desde Terranova y el sur de Quebec hasta los Apalaches, bajando por las montañas hasta Georgia, y hacia el oeste hasta Minnesota e Iowa. Ocupa suelos ácidos, arenosos o franco-arenosos, en un clima de veranos templados y húmedos e inviernos largos.

Llegó a Inglaterra a principios del siglo XVIII de la mano de lord Weymouth, que lo plantó en sus tierras de Wiltshire y le dio el nombre con el que se conoce en toda Europa. Antes de eso ya era un árbol estratégico: los fustes rectos y sin nudos de los ejemplares viejos servían de mástil para los barcos de la Royal Navy, y la corona británica llegó a marcar los mejores árboles de Nueva Inglaterra con la flecha ancha del rey, reservándolos para la armada. La medida generó un malestar considerable entre los colonos.

Para las Seis Naciones haudenosaunee (iroquesas) el mismo árbol es el Tree of Peace, el árbol bajo cuyas raíces se enterraron las armas al fundarse la confederación; las cinco acículas del fascículo representan las cinco naciones originales. Es de ahí de donde le viene la fama de símbolo de unión y permanencia que aparece en muchos textos.

Usos de la madera y del árbol

La madera es blanca amarillenta, ligera (unos 380 kg/m³ de densidad seca), blanda, de grano recto y muy estable dimensionalmente: apenas trabaja con los cambios de humedad. Se corta, se cepilla y se clava con una facilidad que la madera de pino europeo no tiene, y por eso ha sido durante siglos la madera de carpintería interior, molduras, marcos, patronaje, modelismo y talla. En Norteamérica sigue siendo un estándar para molduras y puertas.

Su punto débil es la durabilidad natural: sin tratar, en exterior y en contacto con el suelo dura poco. No es madera de exterior.

En jardinería se usa como ejemplar aislado en parques y jardines grandes, como pantalla visual de crecimiento rápido y, en cultivares enanos, en jardines pequeños y rocallas. También es buen material para bonsái, aunque menos habitual que el pino negro japonés.

Sobre los piñones conviene aclarar algo, porque las imágenes de piñas cargadas inducen a error: la semilla del pino de Weymouth mide unos 5-6 milímetros, va provista de un ala larga y no tiene interés gastronómico. El piñón que se come en España sale del Pinus pinea, el pino piñonero mediterráneo, cuya semilla es varias veces mayor y sin ala funcional. De Pinus strobus se recogen semillas para vivero, no para el plato.

Piñas alargadas y curvadas de Pinus strobus colgando de la rama

Clima y suelo: dónde funciona en España

Resiste el frío sin problemas: soporta -35 °C, de modo que ningún invierno peninsular le afecta. Lo que le cuesta es todo lo demás del clima mediterráneo.

Sequía estival. Es una especie de raíz relativamente superficial y de transpiración alta. Dos meses de verano seco y caluroso sin riego le producen amarilleo de las acículas viejas, defoliación interior y muerte de la guía terminal. En Castilla, Extremadura, el valle del Ebro o el litoral mediterráneo, un ejemplar plantado sin riego permanente es una inversión perdida.

Caliza. Es marcadamente calcífugo. Su pH cómodo va de 4,5 a 6,5. En suelo con caliza activa entra en clorosis férrica —acículas amarillo pálido, nervadura algo más verde, brotes cortos— y no se recupera de forma duradera por mucho quelato que se aporte. Antes de plantar, un análisis de caliza activa del suelo cuesta poco y ahorra el disgusto.

Contaminación y sales. Aquí es de los pinos más delicados que hay. El ozono troposférico, el dióxido de azufre y sobre todo la sal de deshielo o el aerosol salino marino le producen necrosis en la punta de las acículas. Descártalo para mediana de carretera, borde de vía urbana con tráfico denso y primera línea de costa.

Viento. La madera es blanda y las ramas horizontales se desgajan con nieve pesada o rachas fuertes. No lo plantes en cresta expuesta ni justo encima del coche.

Zonas donde sí tiene sentido: Galicia interior y de montaña, cornisa cantábrica sobre sustrato silíceo, valles pirenaicos, norte de Navarra, sierras del Sistema Central con suelo ácido y precipitación superior a 800-900 mm anuales. Fuera de ahí, con riego asegurado y suelo ácido, puede vivir en un jardín cuidado, pero será siempre un árbol de mantenimiento.

Plantación y cuidados

Cuándo. Otoño, de octubre a diciembre, con planta de contenedor. La lluvia del invierno hace el trabajo de asentamiento.

Distancia. Piensa en el árbol adulto, no en el de la maceta. Mínimo 8-10 metros de la fachada, del muro medianero y de la red de saneamiento. Es un fallo que se paga tarde: cuando el árbol tiene veinte años y hay que talarlo entero porque la copa toca el tejado, ya no hay poda que lo arregle.

Hoyo. Amplio, con el terreno del fondo descompactado. El cuello de la raíz al ras del suelo. Si el suelo es pesado, planta ligeramente sobreelevado y forma un alcorque en anillo por fuera del cepellón, no encima.

Acolchado. Corteza de pino o acícula del propio árbol, capa de 6-8 cm, separada unos centímetros del tronco. Conserva humedad, mantiene el suelo fresco en verano y acidifica lentamente. Es la mejor inversión de mantenimiento que admite esta especie.

Riego. Los tres primeros años, riego profundo y espaciado en verano: mejor 50-60 litros cada diez o quince días que un riego diario superficial, que solo desarrolla raíces en los primeros centímetros y lo hace más vulnerable. En clima seco, el riego de verano no termina nunca.

Abonado. Muy moderado. Si el crecimiento es flojo, un abono de liberación lenta para coníferas en marzo, con reacción acidificante. Nada de nitrógeno abundante en verano: alarga los brotes, retrasa el agostamiento y los deja tiernos para el frío.

Poda. Como todos los pinos, no rebrota de madera vieja. Corte por detrás de las acículas equivale a hueco permanente. Se limita a ramas secas, rotas o cruzadas, a final de invierno. Si quieres una copa más densa o frenar el crecimiento de un ejemplar de jardín pequeño, pinza las velas en mayo: partir a la mitad el brote nuevo antes de que abran las acículas acorta los entrenudos y multiplica las yemas laterales. En este pino, además, funciona especialmente bien porque la brotación es vigorosa.

Multiplicación. Por semilla. Estratificación en frío húmedo, unos 30-60 días a 3-5 °C, siembra en primavera en sustrato ácido y drenante, y a media sombra el primer verano. Los cultivares no vienen de semilla: se injertan sobre patrón de Pinus strobus.

Plagas y enfermedades

Roya vesicular (Cronartium ribicola). El problema principal, y el que hay que decidir antes de plantar. Es un hongo heteroico: pasa parte del ciclo en el pino y parte en Ribes (grosellero negro, grosellero rojo, grosella espinosa) y en algunas Pedicularis y Castilleja. En el pino infecta las acículas, avanza por el ramillo hasta la rama y el tronco y forma un chancro fusiforme que estrangula la conducción: la parte por encima muere de golpe, con las acículas rojizas. Si el chancro alcanza el tronco principal, el árbol se pierde. En primavera se ven las vesículas anaranjadas rezumando por la corteza. No hay tratamiento curativo. Las medidas útiles son separar el pino de cualquier Ribes —cientos de metros, no unos pocos—, podar y quemar las ramas con chancro mientras la lesión esté lejos del tronco, y no plantar en fondos de valle con niebla persistente en verano, que es donde la infección prende. En Norteamérica esta enfermedad arrasó las masas de pino blanco a principios del siglo XX y motivó campañas de erradicación de groselleros; en Europa ha limitado seriamente el cultivo forestal de la especie.

Pulgón lanígero del pino de Weymouth (Pineus strobi). Manchas algodonosas blancas sobre la corteza de tronco y ramas. Es más antiestético que grave; en ataques fuertes debilita árboles jóvenes. Un chorro de agua a presión, jabón potásico o aceite de verano en primavera lo controlan.

Procesionaria (Thaumetopoea pityocampa). Le afecta menos que a los pinos mediterráneos, pero no es inmune, sobre todo si hay pinares próximos. Los pelos urticantes de las orugas causan dermatitis y conjuntivitis en personas y lesiones graves en la lengua de los perros que las lamen: eso último es una urgencia veterinaria. No manipules los bolsones sin protección.

Chancros y podredumbres: Diplodia en árboles estresados por sequía, Armillaria en suelos encharcados o sobre tocones viejos. Ambos son consecuencia de una mala elección de sitio más que causa primaria.

No confundirlo con otros pinos de cinco acículas

En vivero es fácil llevarse otra especie a casa creyendo que es el pino de Weymouth. Fíjate en las acículas y en la piña:

  • Pinus wallichiana, el pino del Himalaya: acículas de 12 a 20 cm, lacias y colgantes, y piñas de 15 a 30 cm. Es más tolerante a la sequía y al calor que el americano, así que para clima continental español suele ser mejor opción.
  • Pinus peuce, el pino macedonio: acículas más rígidas y erectas, copa columnar densa, y una resistencia a la roya vesicular bastante mayor. Buena alternativa si el jardín tiene groselleros.
  • Pinus cembra, el pino cembro alpino: acículas cortas y rígidas, porte compacto, crecimiento muy lento, semillas grandes y comestibles.

Cultivares para jardines normales

Treinta metros no caben en una parcela de 400 m². Estos sí:

  • 'Nana' y 'Radiata': forma globosa y densa, uno a tres metros a los veinte años.
  • 'Blue Shag': enano redondeado, acículas azuladas cortas, muy compacto.
  • 'Fastigiata': columnar estrecho, ideal para pantalla en poco fondo o para acento vertical.
  • 'Pendula': ramas colgantes, necesita tutor para ganar altura y luego se derrama; muy escultórico junto al agua.
  • 'Contorta': ramas y acículas retorcidas, porte irregular, curiosidad de coleccionista.

Sobre los usos tradicionales de sus acículas

Se lee con frecuencia que las infusiones de acícula de pino blanco son ricas en vitamina C y que los pueblos originarios del noreste americano las usaban contra el escorbuto y las afecciones respiratorias, además de emplear la corteza interna como alimento de emergencia. La parte etnobotánica está documentada. Lo que no existe es evidencia clínica que respalde ninguna indicación terapéutica concreta para estas preparaciones, y no es lo mismo un uso tradicional que un remedio comprobado.

Añadido a eso: las acículas de varias coníferas contienen compuestos con actividad abortiva descrita en ganado, y las preparaciones de agujas de pino se desaconsejan de forma general durante el embarazo. Cualquier duda sobre uso interno de plantas, al médico o al farmacéutico, no al buscador.

En resumen

Pinus strobus es un pino de cinco acículas finas y flexibles, piñas largas y curvadas y crecimiento rápido, con una copa ligera y escalonada que pocos pinos igualan en valor ornamental. Quiere suelo ácido sin caliza activa, sol, veranos frescos y humedad constante; el frío nunca es el problema, el verano seco y la caliza sí lo son. Se planta en otoño, lejos de edificios, con acolchado y riego profundo los primeros años, y no admite poda de madera vieja.

Antes de comprarlo, dos comprobaciones: que en el suelo no haya caliza activa y que no haya groselleros ni grosellas espinosas en la finca o en las lindes, porque la roya vesicular puede acabar con el árbol y no tiene cura. Si el sitio no cumple, Pinus peuce o Pinus wallichiana dan un efecto parecido con muchísimo menos riesgo.


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