Antes de hablar de riegos y sustratos hay que decir una cosa: la corteza de la raíz de este árbol contiene DMT (N,N-dimetiltriptamina), una sustancia sometida a fiscalización internacional. Eso condiciona cómo se vende, por qué se busca y qué se puede hacer legalmente con él. Lo desarrollo abajo, sin rodeos y sin instrucciones de ninguna clase, porque un artículo de jardinería que se lo calla estaría engañando al lector.

Dicho eso, la Mimosa hostilis es un arbolito espinoso de la caatinga brasileña que da flores blancas perfumadas, hoja bipinnada finísima y una silueta que en maceta recuerda a un bonsái de exterior. Se cultiva sin dificultad donde no hiela, y con protección invernal en casi cualquier sitio.

Nombre correcto y quién es quién

El nombre válido hoy es Mimosa tenuiflora (Willd.) Poir. Mimosa hostilis es un sinónimo antiguo que se ha quedado pegado al comercio y a la literatura, así que se sigue viendo por todas partes. Es una leguminosa (Fabaceae, subfamilia mimosoideas) originaria del nordeste de Brasil y de la vertiente pacífica de México, sobre todo Oaxaca y Chiapas. En Brasil la llaman jurema preta; en México, tepezcohuite.

Pide una mimosa en un vivero español y lo más probable es que te saquen una Acacia dealbata: el árbol de flores amarillas en pompón que perfuma las cunetas gallegas en febrero. No tiene nada que ver más allá de la familia botánica. Y la Mimosa pudica, la sensitiva que cierra las hojas al tocarla, es una herbácea de 30 cm que se vende como curiosidad de interior. M. tenuiflora es un árbol de verdad: 4 a 8 metros, tronco leñoso, corteza oscura y agrietada, y espinas repartidas por las ramas jóvenes.

Ejemplar joven de Mimosa hostilis o Mimosa tenuiflora

Cómo es la planta

Hoja compuesta bipinnada, con foliolillos diminutos que dan a la copa un aspecto de encaje y proyectan una sombra ligera, moteada. Se pliegan al anochecer —movimiento nictinástico, común en las leguminosas— pero no reaccionan al tacto como las de la sensitiva.

Las flores se agrupan en espigas cilíndricas de 4 a 8 cm, blancas o crema, con un perfume dulce que se nota a distancia; atraen abejas con ganas. Después vienen legumbres planas y quebradizas que se fragmentan en segmentos con una semilla cada uno, un rasgo típico del género.

Es una pionera de manual: crece rápido en terrenos degradados, fija nitrógeno en nódulos radiculares, rebrota con fuerza desde el tocón tras un corte o un incendio y coloniza claros. Esa vitalidad explica lo fácil que resulta cultivarla y también por qué en su tierra se comporta casi como una mala hierba leñosa.

Clima: la frontera está en el cero

Es una especie de zona semiárida tropical y subtropical. Un ejemplar adulto y seco puede aguantar una helada breve de -2 °C con daño de brotes; uno joven se estropea en cuanto el termómetro toca el 0. Heladas repetidas o suelo frío y húmedo la matan.

En España eso deja el cultivo en suelo prácticamente reducido a Canarias, la costa de Málaga, Almería y Granada, algunos puntos abrigados del litoral murciano y alicantino, y microclimas muy protegidos de Baleares. En el resto de la Península, cultivo en maceta con invernada bajo techo.

Necesita sol directo y abundante. En sombra parcial se estira, hace entrenudos largos y no florece.

Sustrato y riego, que es donde se pierden

Viene de suelos pobres, pedregosos y secos. Lo que la mata en cultivo casi siempre es el agua parada, no la falta de nutrientes.

En maceta, una mezcla que funciona: sustrato universal de calidad al 40-50 %, y el resto material drenante grueso —perlita, picón volcánico, arena de río lavada de grano medio—. Nada de mantillo puro ni de sustratos que retengan agua como una esponja. Elige un tiesto profundo: hace raíz pivotante desde muy joven, y en macetas bajas y anchas se enrolla y se estanca.

El riego, por comprobación y no por calendario. En verano, agua cuando los tres o cuatro primeros centímetros estén secos, empapando hasta que salga por el drenaje. En invierno, casi nada: la planta pierde parte de la hoja y entra en reposo, y un riego copioso en enero con sustrato frío pudre el cuello en dos semanas. La planta parece bien un mes más y luego se viene abajo de golpe, con las hojas mustias y el tronco blando en la base; llegado ese punto no hay recuperación.

En suelo, riegos profundos y espaciados el primer verano para que la raíz baje, y después prácticamente autónoma en clima costero.

Abonado

Poco y flojo. Es una leguminosa: fija su propio nitrógeno en simbiosis con bacterias del suelo, y un abono nitrogenado la lanza a hacer madera blanda que luego se hiela y se rompe. Un abono equilibrado de liberación lenta, a dosis baja, una sola vez a comienzos de primavera es suficiente en maceta. En suelo fértil, ninguno.

Multiplicación

Por semilla, que germina muy bien. Como toda leguminosa de zona seca, tiene la cubierta dura e impermeable y necesita escarificación: lo habitual es verter agua muy caliente sobre las semillas, dejarlas enfriar dentro y mantenerlas en remojo 24 horas. Las que se hinchan son las buenas; las que siguen igual de duras, repetir.

Siembra en primavera, entre marzo y mayo, en sustrato ligero, cubriendo con medio centímetro escaso y manteniendo entre 22 y 28 °C. Nace en una o dos semanas, y crece deprisa: al final del primer verano puede pasar del medio metro. Cuidado con el trasplante, porque la raíz pivotante no perdona que la rompan; mejor sembrar en macetas hondas individuales y evitar repicados.

El esqueje da malos resultados, así que salvo empeño personal, semilla.

Poda y manejo

Guantes gruesos: las espinas de las ramas jóvenes pinchan de verdad. Poda a finales de invierno, antes de la brotación, y con criterio de limpieza: ramas secas, cruzadas o que se meten hacia dentro. Rebrota con enorme facilidad, así que soporta que la formes como arbolito de un solo tronco o como arbusto multitronco, lo que prefieras.

El trasplante de maceta, también a la salida del invierno, cada dos o tres años mientras es joven y luego solo renovando los centímetros superiores del sustrato.

El asunto del DMT y la ley

La corteza de la raíz de M. tenuiflora contiene DMT en cantidad apreciable. El DMT figura en la Lista I del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971 y está fiscalizado en España.

Conviene distinguir dos cosas que se confunden a menudo. La planta viva, como ornamental, no está incluida en las listas de estupefacientes ni en la normativa de sustancias fiscalizadas: tener un ejemplar en el jardín o en una maceta no constituye infracción. Lo que sí está prohibido y perseguido penalmente es extraer, elaborar, poseer con fines de tráfico o distribuir la sustancia. Ahí se entra de lleno en el artículo 368 del Código Penal.

Por eso no vas a encontrar aquí ningún procedimiento, ni descripción de método, ni referencia a cómo se separa nada de nada. Y por eso conviene mirar con desconfianza la venta por internet de «corteza de raíz de mimosa hostilis» en polvo, que se anuncia como tinte textil o como incienso y cuyo destino real es otro. Añado un punto de salud que rara vez aparece en esos anuncios: el DMT tiene efectos cardiovasculares y psiquiátricos serios, es especialmente peligroso combinado con antidepresivos IMAO o ISRS por riesgo de síndrome serotoninérgico, y no existe control de dosis alguno en un material vegetal de composición variable.

Tepezcohuite: tradición y evidencia

La corteza del tronco —distinta de la de la raíz— es lo que en México se conoce como tepezcohuite, y se usa tradicionalmente en polvo sobre quemaduras, úlceras y heridas. Su fama saltó a los medios tras los desastres de San Juanico (1984) y el terremoto de Ciudad de México (1985), cuando se empleó de forma masiva en atención a quemados.

Qué hay detrás: la corteza es muy rica en taninos, con saponinas, flavonoides y alcaloides menores. Los taninos son astringentes y precipitan proteínas, lo que explica de forma verosímil un efecto secante y una acción antibacteriana local. Hay estudios in vitro y en animales que documentan actividad antimicrobiana, antioxidante y cicatrizante, y ese es el motivo de que aparezca como ingrediente en cosmética regenerante.

Ahora la otra mitad, que es la que suele faltar: los ensayos clínicos en humanos son escasos y metodológicamente débiles, y no permiten afirmar que el tepezcohuite cure quemaduras ni sustituya a un tratamiento de cura de heridas. Una quemadura de cierta extensión o profundidad es una urgencia médica y se trata en un centro sanitario, no con polvo de corteza. La tradición documenta un uso; no es lo mismo que una eficacia demostrada, y el lector merece saber cuál de las dos cosas está leyendo.

Sobre precauciones concretas: en la medicina popular brasileña la corteza de jurema se ha usado también como uterotónico, de modo que su uso interno está desaconsejado en embarazo y lactancia. Existen casos descritos de dermatitis de contacto por aplicación cutánea. Y hay un dato veterinario relevante para quien tenga ganado: en el nordeste de Brasil se ha asociado el consumo de Mimosa tenuiflora por cabras y ovejas con malformaciones congénitas en las crías, así que no es una planta para plantar en un cercado con rumiantes preñados. Cualquier duda sobre el uso de esta u otra planta medicinal, al médico o al farmacéutico.

Otros usos

En su área de origen tiene un papel económico modesto pero real: madera densa y durable para postes y estacas, leña y carbón de buena calidad, corteza como fuente de taninos para curtir pieles, flores melíferas apreciadas por los apicultores y capacidad de fijar nitrógeno y recuperar suelos erosionados, lo que la ha puesto en programas de restauración en la caatinga.

Espigas de flores blancas de Mimosa tenuiflora

En resumen

Mimosa hostilis, o mejor Mimosa tenuiflora, es un arbolito ornamental fácil siempre que se respeten tres cosas: sol pleno, sustrato muy drenante y riego escasísimo en invierno. Aguanta apenas -2 °C, así que fuera de Canarias y del litoral sur cálido hay que cultivarla en maceta profunda y guarecerla. Se multiplica por semilla escarificada con agua caliente, se poda a finales de invierno y prácticamente no necesita abono por ser leguminosa. Su corteza tiene fama medicinal con base tradicional sólida y respaldo clínico débil, y su raíz contiene DMT, una sustancia fiscalizada cuya extracción es delito: cultivar el árbol es legal, manipular su principio activo no lo es.


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